¡Como el agua de la tinaja!
La maniobra es transparente. La solicitud de la procuradora, acogida inmediatamente por el Tribunal Electoral, de "levantar el fuero electoral" a los candidatos Herrera y Velásquez, y también al candidato de la Alianza por el Cambio, Ricardo Martinelli, para "dizque ser imparcial", solo persigue neutralizar los efectos de señalamientos, "específicos y personalizados", hechos por el señor Murcia.
En lo que atañe a los candidatos del PRD, los hechos concretos son: 1) DMG dijo que él ordenó invertir 6 millones en las campañas de Herrera y Velásquez; 2) DMG dijo que se reunió varias veces con los Velásquez, padre e hijo; y 3) DMG dijo que contó con "protección de miembros de la escolta presidencial".
En cuanto al primero, asumamos, por ahora, que es sólo el dicho de DMG. Pero el segundo y el tercero, después de negados con arranques iracundos y hasta lágrimas, han sido admitidos, aunque la culpa ha sido achacada "a rangos inferiores que actuaron por su cuenta". Esto último, si usted lo cree; yo no.
Pero, hay más. También fue aceptado que un oficial del Protocolo de la Asamblea, arregló a DMG "paso expedito" en Tocumen. Explicación del presidente de la Asamblea: otra vez, fue alguien que actuó por su cuenta, sin autorización superior. Si usted lo cree, yo no.
Y, todavía hay más. Varios medios de comunicación, hace un tiempo, reportaron que DMG compró automóviles de lujo, sin pagar impuestos, utilizando cupos de exoneración de diputados del PRD. Todavía la presidencia o protocolo de la Asamblea no han dicho nada sobre esa estafa al Fisco, pero, si dicen algo, no será diferente a las explicaciones anteriores.
Si sumamos las afirmaciones de Murcia, las negaciones y aceptaciones, y las "otras vinculaciones de miembros del PRD con aquel", allí hay más que justificación para la solicitud de la procuradora.
Pero en lo que hace al candidato de la Alianza por el Cambio, la situación no es igual. El sustento de la procuradora es la "expresión" de la Sra. Herrera, calificando de "narcocandidato" al Sr. Martinelli, porque en la cadena 99, al igual que en más de un centenar de otros comercios, aceptaron los bonos para compras emitidos por la empresa de DMG. La "otras pruebas", aportada por la candidata PRD, fueron unas fotos de unas personas que bajaban de un avión, a las que "deliberadamente, no ha vuelto a referirse".
Al comparar los señalamientos de Murcia y los otros hechos, relacionados con ellos, con las "acusaciones" de la Sra. Herrera, que todos percibimos como producto de su desesperación, la desproporción es descomunal; y eso lo sabe la Sra. Gómez. Entonces, ¿porqué meter los dos casos en un mismo churuco? La respuesta es simple: silenciar a los medios de comunicación, para que no sigan ocupándose de las acusaciones de Murcia; utilizando como pretexto que debe esperarse el resultado de las investigaciones, que ha dicho "podrían durar meses".
La conducta de la Sra. Gómez, secundada por el Tribunal Electoral, es jurídica y políticamente irresponsable. Tal vez, la procuradora y el TE, al solicitar una y conceder el otro, crean que consumaron una "brillantes jugada; pero se equivocaron. La maniobra es tan transparente que ni ellos mismos se la creen. Y mucho menos el pueblo panameño.