Cómo hacer escuelas más seguras en Panamá
E ntre lo que el hombre construye a lo largo de la historia, la edificación escolar tiene gran importancia. Ésta alberga a las futuras generaciones, las cuales, además de prepararse para un futuro cada vez más incierto, deben estar en un lugar que les permita, en caso de una situación de alto riesgo, poder salir con vida. ¿Qué le ocurriría a una sociedad si en caso de un sismo se desplomaran las escuelas del área, falleciendo la mayoría de sus ocupantes?
La primera función de una sociedad es la de preservar la vida de sus integrantes, por lo que, a través de la historia y últimamente, con la utilización de la ciencia y la tecnología, se ha generado lo que denominamos un ambiente "normal y natural", en el que vivimos e interactuamos. Es "normal y natural" que tengamos agua en el grifo, que viajemos en automóvil, que hayan leyes que permitan la convivencia pacífica, que se adquiera lo necesario para preservar la salud y satisfacer nuestras necesidades. Lo sentimos tan "normal y natural" que consideramos que tenemos casi la vida asegurada, ya que hemos minimizado el riesgo de poder perderla.
En mis cursos de Diseño, siempre indico a los estudiantes que mencionen tres elementos de suma importancia, y entre éstos, casi nunca señalan la vida.
El sistema que nos hemos inventado y en el cual vivimos nos genera una falsa seguridad que el riesgo de perderla se considera mínimo. Esta falsa seguridad hace que bajemos la guardia ante los fenómenos naturales que ponen en peligro el sistema "tan seguro" que creemos tener. Sucede que casi siempre tropezamos con la misma piedra.
Cuando ocurre un fenómeno adverso y vemos que la vida estuvo en peligro nos rasgamos las vestiduras, hacemos el eterno recuento de culpas y culpables, formamos comités y modificamos códigos y reglamentos.
No importa el tema económico, lo importante es la preservación de la vida. Pero, el tiempo pasa y el fenómeno que nos asustó y afectó adversamente queda atrás y comenzamos, muchas veces, a mentirnos intentando justificar así la "falta de recursos, las necesidades a satisfacer, etc." cayendo en lo mismo, una y otra vez, al hacer las edificaciones escolares de igual forma que el último sismo demostrara que es la equivocada.
Edificaciones existentes. El más común de los casos. Edificaciones realizadas utilizando las normativas válidas de cada época. Estas prestan servicio actualmente, pero no implica que cumplan con los criterios de seguridad que están reflejados en las normativas actuales de diseño arquitectónico, electromecánico o estructural. Hay que actualizarlas realizando el "retrofit" o adecuación a los reglamentos vigentes. Este gasto hay que realizarlo, ya que al mantenerlas como están, se expone a la juventud a un alto riesgo en caso de un fenómeno adverso, sin contar el aspecto económico de la reconstrucción y reposición de dichas edificaciones.
1. Ubicación apropiada del sitio: Normalmente y por razones económicas, estas edificaciones están en sitios poco adecuados; no es interesante usar terrenos rentables. Debemos cambiar nuestra actitud y elegir buenos terrenos minimizando el riesgo propio del sitio.
2. Criterios y normativas de diseño. Partamos de dos premisas básicas: Una edificación escolar no debe colapsar durante un sismo o un huracán; y, debe ser proyectada para tener un uso alterno y/o servir de refugio en un momento dado.
No se implica que estas edificaciones tengan que ser faraónicas, sino que su estudio y diseño debe ser profundo y abarcador, siempre minimizando su riesgo y su vulnerabilidad.
Para el análisis y dimensionado estructural de estas edificaciones, son muy convenientes los criterios del National Earthquake Hazard Reduction Program (NEHRP) y de la Federal Emergency Management Agency (FEMA) de Estados Unidos, los cuales contemplan los últimos adelantos tecnológicos y que muchos están incluidos en el Reglamento de Diseño Estructural de la República de Panamá (REP-"94; REP-2003), generando un esquema básico y seguro, fácil de ejecutar para mejorar aún más la calidad y la seguridad de las edificaciones.
3. Construcción. Considerando la gran importancia de esta edificación, son prioritarios: Una rigurosa precalificación de las empresas constructoras y suministradoras de materiales, un estricto proceso de inspección y de control de calidad garantizando la excelencia, la generación de planos finales post-construcción (As Built) que reflejen los cambios surgidos durante la realización de la obra. Esto es importante al realizar el "retrofit", y si la construcción se da con participación de la comunidad (autoconstrucción), se destinará a ese proyecto el personal idóneo para llevar los controles adecuados y conducentes a que el producto final cumpla con los requisitos.
En ese caso es necesaria la generación de planos finales postconstrucción (As Built) del proyecto.
4.- Mantenimiento. Concepto del que se habla mucho, pero que se aplica poco. Se deben establecer programas de mantenimiento periódico, fomentándose el mantenimiento preventivo, cubriendo los aspectos arquitectónicos, estructurales, electromecánicos, sanitarios y ambientales, garantizando que esta edificación escolar cumpla su cometido de manera continua y segura.
( arquinde@cableonda.net)
La primera función de una sociedad es la de preservar la vida de sus integrantes, por lo que, a través de la historia y últimamente, con la utilización de la ciencia y la tecnología, se ha generado lo que denominamos un ambiente "normal y natural", en el que vivimos e interactuamos. Es "normal y natural" que tengamos agua en el grifo, que viajemos en automóvil, que hayan leyes que permitan la convivencia pacífica, que se adquiera lo necesario para preservar la salud y satisfacer nuestras necesidades. Lo sentimos tan "normal y natural" que consideramos que tenemos casi la vida asegurada, ya que hemos minimizado el riesgo de poder perderla.
En mis cursos de Diseño, siempre indico a los estudiantes que mencionen tres elementos de suma importancia, y entre éstos, casi nunca señalan la vida.
El sistema que nos hemos inventado y en el cual vivimos nos genera una falsa seguridad que el riesgo de perderla se considera mínimo. Esta falsa seguridad hace que bajemos la guardia ante los fenómenos naturales que ponen en peligro el sistema "tan seguro" que creemos tener. Sucede que casi siempre tropezamos con la misma piedra.
Cuando ocurre un fenómeno adverso y vemos que la vida estuvo en peligro nos rasgamos las vestiduras, hacemos el eterno recuento de culpas y culpables, formamos comités y modificamos códigos y reglamentos.
No importa el tema económico, lo importante es la preservación de la vida. Pero, el tiempo pasa y el fenómeno que nos asustó y afectó adversamente queda atrás y comenzamos, muchas veces, a mentirnos intentando justificar así la "falta de recursos, las necesidades a satisfacer, etc." cayendo en lo mismo, una y otra vez, al hacer las edificaciones escolares de igual forma que el último sismo demostrara que es la equivocada.
Edificaciones existentes. El más común de los casos. Edificaciones realizadas utilizando las normativas válidas de cada época. Estas prestan servicio actualmente, pero no implica que cumplan con los criterios de seguridad que están reflejados en las normativas actuales de diseño arquitectónico, electromecánico o estructural. Hay que actualizarlas realizando el "retrofit" o adecuación a los reglamentos vigentes. Este gasto hay que realizarlo, ya que al mantenerlas como están, se expone a la juventud a un alto riesgo en caso de un fenómeno adverso, sin contar el aspecto económico de la reconstrucción y reposición de dichas edificaciones.
1. Ubicación apropiada del sitio: Normalmente y por razones económicas, estas edificaciones están en sitios poco adecuados; no es interesante usar terrenos rentables. Debemos cambiar nuestra actitud y elegir buenos terrenos minimizando el riesgo propio del sitio.
2. Criterios y normativas de diseño. Partamos de dos premisas básicas: Una edificación escolar no debe colapsar durante un sismo o un huracán; y, debe ser proyectada para tener un uso alterno y/o servir de refugio en un momento dado.
No se implica que estas edificaciones tengan que ser faraónicas, sino que su estudio y diseño debe ser profundo y abarcador, siempre minimizando su riesgo y su vulnerabilidad.
Para el análisis y dimensionado estructural de estas edificaciones, son muy convenientes los criterios del National Earthquake Hazard Reduction Program (NEHRP) y de la Federal Emergency Management Agency (FEMA) de Estados Unidos, los cuales contemplan los últimos adelantos tecnológicos y que muchos están incluidos en el Reglamento de Diseño Estructural de la República de Panamá (REP-"94; REP-2003), generando un esquema básico y seguro, fácil de ejecutar para mejorar aún más la calidad y la seguridad de las edificaciones.
3. Construcción. Considerando la gran importancia de esta edificación, son prioritarios: Una rigurosa precalificación de las empresas constructoras y suministradoras de materiales, un estricto proceso de inspección y de control de calidad garantizando la excelencia, la generación de planos finales post-construcción (As Built) que reflejen los cambios surgidos durante la realización de la obra. Esto es importante al realizar el "retrofit", y si la construcción se da con participación de la comunidad (autoconstrucción), se destinará a ese proyecto el personal idóneo para llevar los controles adecuados y conducentes a que el producto final cumpla con los requisitos.
En ese caso es necesaria la generación de planos finales postconstrucción (As Built) del proyecto.
4.- Mantenimiento. Concepto del que se habla mucho, pero que se aplica poco. Se deben establecer programas de mantenimiento periódico, fomentándose el mantenimiento preventivo, cubriendo los aspectos arquitectónicos, estructurales, electromecánicos, sanitarios y ambientales, garantizando que esta edificación escolar cumpla su cometido de manera continua y segura.
( arquinde@cableonda.net)