¿Cómo manejar las críticas?
Para saber cómo manejar las críticas, es necesario antes que nada ser sincero. Tanto hacer una crítica como escucharla de parte de otra persona, son actos que muchas veces dan lugar a malos entendidos y resentimientos. En este instante, recuerde alguna vez en que le hayan hecho alguna crítica, ¿se enfureció usted? Al hacer una crítica a otra persona, ¿cómo lo hace?.
Hay que aprender a manejar las críticas, por lo tanto hay que aprender a valorarlas. Valorar una crítica no significa que hagamos todo aquello que la gente quiera que hagamos, tampoco es justificarse, defenderse o rebelarse totalmente a la crítica.
Las críticas tienen una función de importancia vital. Necesitamos información de los demás para saber qué cosas de nuestra conducta son correctas y cuáles podrían mejorarse. Si disuadimos a los demás de que nos critiquen, se acumularán los resentimientos de las personas hacia nosotros.
Uno de los mejores regalos que le podemos dar a alguien es oirle expresar su cólera, su dolor, incluso sus críticas, y no ponernos a la defensiva. Es decir, que la persona se desahogue y diga lo que tiene que decir. Entre todo lo que diga habrá algo de positivo y verdadero, algo de lo que nosotros podemos sacar provecho para mejorar nuestra conducta.
Otra función positiva de las críticas es conocer más sobre el desarrollo en su trabajo y sus relaciones personales. Para poder aceptar las críticas o sugerencias de las otras personas, debe usted tener una auto-imagen muy positiva. Si ésta depende de las opiniones de los demás, entonces usted se va a cerrar totalmente a las críticas, pero si usted confía en sí mismo, se ama y se respeta, estará más preparado para escucharlas, asimilarlas y mejorar su conducta. También puede suceder que cuanto más quiere usted a una persona, más difícil le resultará aceptar las críticas que le hace. No se resista a las críticas, de lo contrario éstas serán un problema para usted. En cambio, cuanto mejor acepte usted una crítica, más provecho puede sacar de ellas.
Sepa discernir entre las críticas constructivas y las destructivas, y aun éstas últimas sáquele el máximo de provecho. La crítica destructiva busca humillar, manipular y los efectos son muy negativos. Suele incluir una acusación global en donde se utilizan palabras como: "nunca..., siempre..., deberías..." Este tipo de críticas intenta que las personas se sientan culpables, resalta antiguos resentimientos, intenta herir, utiliza el chantaje emocional, la coacción sutil y en definitiva hace daño.
Pero aún, entre tanto barro, saque algo de positivo. Su auto imagen positiva debe ser fuerte para que le ayude a resistir la crítica destructiva. Sepa que por más que intenten ofenderlo no podrán hacerlo si usted interiormente no lo permite. La crítica constructiva suele ser amistosa y es para ofrecer ayuda. Suele ser breve, concreta y no busca hacer un juicio global ni dañino. Muchas veces se ataca a la persona y no a su defecto. Fallar en algo no significa ser malo en todo. La crítica constructiva es paciente. La persona que hace la crítica no espera que el otro cambie inmediatamente, más bien, le invita a un cambio progresivo.
Por otro lado, la atención receptiva es uno de los mejores medios para comunicar simpatía y para estimular la creatividad, lo que es importantísimo para poder formular una crítica constructiva. La atención receptiva consta de tres elementos: a- Desarrollo de la empatía. b- El abandono del tengo razón y c- Conservar la calma.
La empatía es la capacidad de participar de los sentimientos y de las ideas de otras personas. Cuando se trata de críticas, empatía significa escuchar a los demás de tal modo que usted comprenda los sentimientos que hay detrás de sus palabras, es decir, hacer un esfuerzo para averiguar las razones y el punto de vista del otro. La empatía nos ayuda a entender el por qué el otro piensa lo que piensa. Esto es más positivo que intentar convencerlo de que debe pensar diferente.
Sepa que no siempre tiene usted la razón, que generalmente la verdad es compartida, y sólo Dios tiene toda la razón. Mantenga la calma en todo momento y no se olvide, ¡Con Dios usted es...invencible!
Hay que aprender a manejar las críticas, por lo tanto hay que aprender a valorarlas. Valorar una crítica no significa que hagamos todo aquello que la gente quiera que hagamos, tampoco es justificarse, defenderse o rebelarse totalmente a la crítica.
Las críticas tienen una función de importancia vital. Necesitamos información de los demás para saber qué cosas de nuestra conducta son correctas y cuáles podrían mejorarse. Si disuadimos a los demás de que nos critiquen, se acumularán los resentimientos de las personas hacia nosotros.
Uno de los mejores regalos que le podemos dar a alguien es oirle expresar su cólera, su dolor, incluso sus críticas, y no ponernos a la defensiva. Es decir, que la persona se desahogue y diga lo que tiene que decir. Entre todo lo que diga habrá algo de positivo y verdadero, algo de lo que nosotros podemos sacar provecho para mejorar nuestra conducta.
Otra función positiva de las críticas es conocer más sobre el desarrollo en su trabajo y sus relaciones personales. Para poder aceptar las críticas o sugerencias de las otras personas, debe usted tener una auto-imagen muy positiva. Si ésta depende de las opiniones de los demás, entonces usted se va a cerrar totalmente a las críticas, pero si usted confía en sí mismo, se ama y se respeta, estará más preparado para escucharlas, asimilarlas y mejorar su conducta. También puede suceder que cuanto más quiere usted a una persona, más difícil le resultará aceptar las críticas que le hace. No se resista a las críticas, de lo contrario éstas serán un problema para usted. En cambio, cuanto mejor acepte usted una crítica, más provecho puede sacar de ellas.
Sepa discernir entre las críticas constructivas y las destructivas, y aun éstas últimas sáquele el máximo de provecho. La crítica destructiva busca humillar, manipular y los efectos son muy negativos. Suele incluir una acusación global en donde se utilizan palabras como: "nunca..., siempre..., deberías..." Este tipo de críticas intenta que las personas se sientan culpables, resalta antiguos resentimientos, intenta herir, utiliza el chantaje emocional, la coacción sutil y en definitiva hace daño.
Pero aún, entre tanto barro, saque algo de positivo. Su auto imagen positiva debe ser fuerte para que le ayude a resistir la crítica destructiva. Sepa que por más que intenten ofenderlo no podrán hacerlo si usted interiormente no lo permite. La crítica constructiva suele ser amistosa y es para ofrecer ayuda. Suele ser breve, concreta y no busca hacer un juicio global ni dañino. Muchas veces se ataca a la persona y no a su defecto. Fallar en algo no significa ser malo en todo. La crítica constructiva es paciente. La persona que hace la crítica no espera que el otro cambie inmediatamente, más bien, le invita a un cambio progresivo.
Por otro lado, la atención receptiva es uno de los mejores medios para comunicar simpatía y para estimular la creatividad, lo que es importantísimo para poder formular una crítica constructiva. La atención receptiva consta de tres elementos: a- Desarrollo de la empatía. b- El abandono del tengo razón y c- Conservar la calma.
La empatía es la capacidad de participar de los sentimientos y de las ideas de otras personas. Cuando se trata de críticas, empatía significa escuchar a los demás de tal modo que usted comprenda los sentimientos que hay detrás de sus palabras, es decir, hacer un esfuerzo para averiguar las razones y el punto de vista del otro. La empatía nos ayuda a entender el por qué el otro piensa lo que piensa. Esto es más positivo que intentar convencerlo de que debe pensar diferente.
Sepa que no siempre tiene usted la razón, que generalmente la verdad es compartida, y sólo Dios tiene toda la razón. Mantenga la calma en todo momento y no se olvide, ¡Con Dios usted es...invencible!