Compromisos y credibilidad
La bien llevada campaña de Ricardo Martinelli sembró de ilusiones a una ciudadanía asqueada de la mentira, la burla y las promesas incumplidas. Por lo menos, ese es el sabor que deja en muchos el gobierno que termina, pese a sus innegables logros macroeconómicos.
La identidad con el hombre que dijo “caminar en los zapatos del pueblo”, comenzó cuando pronunció aquella frase que concitó un asentimiento nacional: “Entran pobres y salen millonarios”. Es de esperarse, entonces, que, al honrar los compromisos adquiridos, la administración Martinelli investigue y sancione aquellas irregularidades donde han aparecido involucrados altos funcionarios del gobierno que está por finalizar. De ello depende en gran medida el grado de credibilidad y respaldo que la opinión publica pueda profesarle.
Le toca a Martinelli demostrar que aquellos lemas no eran tan sólo fugaces voces de una ambición electoral. Todo Panamá recuerda que uno de los compromisos que le granjeó al gobierno de Torrijos un gran respaldo fue su llamado a “Cero corrupción” y a la promesa de sancionar a quienes atracaron el erario público durante la administración de Mireya Moscoso.
Transcurrido el quinquenio, todo Panamá sabe que la administración Torrijos no cumplió, en lo que pareció una especie de compromiso entre cúpulas.
Ojalá Martinelli no siga con los mismos acuerdos de recámaras. Varios son los ministros de la administración Torrijos que en su momento fueron señalados como parte de acciones, sino irregulares, por lo menos sospechosas. Lo que ello demanda son investigaciones de fondo y sanciones ejemplares.