default

Con olor a censura


Con suma preocupación vemos el reciente fallo del Tribunal Electoral en relación con la prohibición de la repetición de imágenes de archivo como parte de una campaña proselitista, pues la decisión parece un claro y abierto ataque al derecho a nuestra historia que tenemos todos los ciudadanos, el derecho a la información que es esencial en una sociedad que pretende ser libre.

La decisión del tribunal sugiere que la transcripción de imágenes, fotos o discursos de personas públicas puede ser censurada, reprimida o prohibida.

Esta posición tiene que entenderse en una sociedad democrática como totalmente inaceptable, pues implica que ningún acto público tiene consecuencias más allá de su momento, y que toda crónica histórica tendrá su junta de censura incorporada por cada persona mencionada. Como escribió Lord Acton, "todo lo secreto se degenera"; abrir la puerta a la censura de nuestro pasado es y tiene que ser, totalmente inaceptable.

¿Qué de las imágenes del Diputado Afú y su fajo de billetes? ¿Solo "Paso la página, Ingeniera", como dijo el Alcalde Navarro en su primer debate con ella? No podemos permitir ni un solo paso en este camino.

El Tribunal Electoral debe de priorizar entre sus metas la protección del electorado, que es susceptible de engaño por publicidad incorrecta.

Hoy día se han desarrollado las leyes pertinentes hacia la publicación de réplicas, más un cuerpo de normas sobre la injuria pública para atender campañas publicitarias con las cuales, por ejemplo, se pueden atender situaciones de edición engañosa. Pero es preocupante encontrar a nuestro Tribunal Electoral en plan de proteger a los candidatos de la divulgación de su propio pasado público.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América