Concentración de la riqueza
Decíamos en nuestro artículo: "¿Libertad de Mercado?", publicado en este diario el jueves 25 de septiembre, que esa tesis de "libre mercado" esgrimida por los neoliberales no existe, porque cuando está el mercado controlado por unos cuantos productores, compradores o vendedores, y hay muchos usuarios y consumidores, no se puede decir que hay "libertad de mercado", pues el mercado está controlado.
En el marco de esa estructura lo que se produce es una gran concentración de la riqueza. En el caso de la época previa al neoliberalismo, también se produjo tal concentración, pero había un mecanismo que la hacía más lenta, porque existía una oficina de Regulación de Precios. Para que los empresarios pudieran aumentar los precios, tenía que hacerse un procedimiento y, al final, los precios tendían a subir cuando así lo solicitaban los grandes empresarios, pero en menor proporción a las solicitudes que habían hecho, y había un retraso en la aplicación de los aumentos. Eso hacía que la concentración de la riqueza se realizara, sí, pero de manera más lenta que como sucede hoy día en la época del neoliberalismo, donde se abre una situación que se puede describir como "caja de Pandora" relacionada con la concentración de la riqueza, pues esa concentración hoy no tiene límites.
Por eso hoy vemos que en muchos países la economía está creciendo siete, ocho, nueve y diez por ciento (%). Esto de que la economía "crece" significa que la cantidad de bienes y servicios del país está aumentando significativamente. La pregunta que nos debemos hacer es: ¿Esa cantidad de aumento de bienes y servicios, cómo se distribuye? El neoliberalismo lo que hace es que concentra aún más esa producción que progresivamente sigue aumentando. Esto genera un problema serio de desigualdad social que agudiza los conflictos sociales.
El neoliberalismo tiene una forma de funcionamiento que lesiona su estabilidad, porque esa forma de funcionamiento del neoliberalismo produce: a) Concentración de la riqueza, b) desigualdad social, y, c) tiende a producir convulsiones sociales.
En el caso del Estado, el neoliberalismo, al señalar que el Estado no debe ser interventor en la economía, dice también que el Estado debe ser lo más pequeño posible; es decir, que no debe tener grandes estructuras.
El propósito de esa visión neoliberal es que el Estado no tenga que cobrar tantos impuestos a las empresas y empresarios. Sucede que cuando se plantea esto, el neoliberalismo promueve modificaciones de las leyes sobre impuestos que favorecen aún más la concentración de la riqueza, porque quienes terminan pagando menos son los que más ganan y los que terminamos pagando más somos los que ganamos menos.