Concentración del poder y la corrupción
Decía Lord Acton que el poder tiende a corromper, y que el poder absoluto, corrompe absolutamente. Es por ello que el régimen Republicano plantea la separación de los poderes públicos. El sistema Republicano y Democrático no fue diseñado para ser el más eficiente, sino para ser el que mejor evite la tiranía.
Por eso es que normalmente, cuando el estado republicano y democrático ha incursionado en actividades de producción, éstas son un fracaso. Por eso también sucede que, cuando asume el poder público alguien que sólo se ha desempeñado en el sector privado, su frustración ante los procesos deliberativos de la democracia, lo lleva a tratar de desmontar los sistemas de pesos y contrapesos establecidos para evitar la tiranía y la corrupción que la acompaña. El problema con eso es que, al quitarlos, no siempre se logran mejores resultados en la gestión pública y siempre se produce una monumental corrupción, y se abre la puerta al autoritarismo.
Tengamos los cuidados necesarios para que Panamá no vuelva a transitar por esa ruta de las imposiciones. Creer que con mano autoritaria se puede cambiar la esencia del panameño, es una excusa para imponer poderes antidemocráticos. Sólo la reforma de la educación y la promoción de la cultura nos abrirán las puertas de un nuevo país, y un nuevo ser panameño.