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Conclusiones del conflicto arenero


El gobernador de Coclé, Richard Fifer, geólogo y minero de profesión, subrayó una deficiencia al estudio, consistente en la falta de pruebas en el sitio, sobre todo las inherentes a las cambiantes corrientes y al grado de acumulación de material en el lecho submarino. El consenso es que sólo pruebas en sitio por un mínimo de doce meses y un período ideal de cuatro años, permitiría arrojar datos más confiables.
La Universidad Tecnológica, con un equipo de biólogos marinos, que incluyó al profesor Carlos Arellano Lennox, al que se sumó el presidente de los acuicultores, José Bolívar Martínez, y la representante de Corregimiento, hizo otro reparo, y es que parte de la explotación se haría en el área de la reserva biológica que protege el área. Y como dijo Martínez, succionar del lecho marino toneladas de material es pescar especies que viven allí.
El sector turístico, que tiene importante presencia en esa costa, con el hotel Decameron a la cabeza, y los proyectos de recreo playero de Playa Blanca Resort y Buenaventura, añadieron otro factor, además del temor a la erosión y a la degradación de la arena, y es el valor del ambiente escénico que podría deteriorarse con la presencia de barcazas frente a la costa, por más que se empeñaran en trabajar de noche. Las areneras, a su vez, dejaron constancia que desistirían de la concesión si de los estudios surge que ella daña el medio ambiente, o a la industria turística, o si encuentra la oposición de la comunidad, como ahora parece que ocurre. Como posible solución Martínez planteó una fórmula de solución interesante: Si se comprueba que el impacto ambiental no es negativo, las areneras podrían compensar y contribuir al mejoramiento de las playas del sector, dañadas en parte por la inmisericorde explotación del año 1995, aportando parte de la arena que extraigan para mejorar la calidad de las playas.
El diálogo está abierto, y es menester perfeccionar los estudios y disipar todas las dudas antes de determinar si es o no conveniente seguir adelante con la explotación en una estrecha franja de no más de cincuenta kilómetros de largo, en un país que cuenta con más de tres mil kilómetros de costa. ¿Por qué precisamente escoger Farallón, que es el único sitio del interior en que ha echado raíces la industria turística masiva?


101 años de Panamá América

 
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