default

Conclusiones del virus hanta


El Ministerio de Salud debe presentar a la comunidad un informe completo de las conclusiones a que llegaron los científicos norteamericanos y español, quienes estuvieron buscando pruebas y adelantando estudios del brote del virus hanta, surgido en la región de Azuero a principios de año. Los datos suministrados hasta ahora, son incompletos y fragmentados, impidiendo una visión de conjunto.
Con todo y eso, podemos ensayar un resumen. Para empezar, se confirma que el virus es transmitido por ratones de la especie polygorisomis, de orejas muy grandes. Una vez infectada una persona, los síntomas de afección pulmonar, semejante a una gripe severa, pueden aparecer tan pronto como tres días y tan lejos como seis semanas, aunque en la mayoría de los casos se hace evidente a las dos semanas.
La severidad del ataque varía según las condiciones físicas del afectado, pudiendo causar la muerte cerca del 50% de los casos. En el supuesto de sobrevivencia, el paciente queda inmunizado. En Azuero se encontraron dos tipos nuevos de virus, distintos a los catorce previamente identificados en otras partes del mundo. De 311 personas examinadas, 40 dieron positivo, aunque no desarrollaron la enfermedad.
El microbio está aquí desde hace años y lo más probable es que también esté presente en Colombia y Centroamérica. Hay pues que aprender a vivir con él, porque va a quedarse. Posiblemente, por cambios climáticos, el ratón portador, que normalmente se mantiene alejado del ser humano, empezó a interactuar con él, siendo su hábitat usual el monte y la intemperie.
La transmisión se produce a través de saliva, heces y orina del roedor, por lo que se ha recomendado medidas de higiene tales como limpiar las viviendas y utensilios con agua clorada o desinfectante, mantener libre de maleza y hierba los alrededores de las casas y no acumular chatarra donde pueda ocultarse el ratón. Obviamente, hay que tapar las rendijas y demás accesos del ratón a la vivienda.
Del mismo modo, hay que evitar todo contacto con el roedor, incluso si está muerto, empleando guantes desechables y bolsas de plástico previo a su rociado con desinfectante, para enterrarlo o quemarlo. Debe asimismo evitarse aspirar polvo durante las labores de limpieza y procurar usar mascarillas. Antes de realizar esa tarea, debe ventilarse el lugar y exponerlo a la luz. El virus es muy frágil y muere en presencia de luz solar. Por eso es que los cultivos expuestos al sol no conllevan riesgo.
Superado el impacto inicial, los santeños están retornando a la normalidad y el resto del país también. Los carnavales fueron bien cancelados frente a una crisis de alcance desconocido en ese entonces. Ahora sabemos de los riesgos, que compartimos con los ciudadanos de otros países tales como Estados Unidos, Chile y Perú, entre otros. Todos han aprendido a lidiar con el problema; y nosotros estamos empezando a hacerlo. Un poco de ayuda del clima, y nuestro sol de todo el año nos servirá.
La celebración masiva de la reciente Feria de Azuero, marca la determinación inquebrantable de santeños y herreranos, de no dejarse atemorizar y de volver plenamente a la normalidad de sus actividades y eventos. ¡Apoyémolos!.


101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América