default

Concretando iniciativas


El pasado martes dediqué este espacio a explicar la razón de ser de la Estrategia Financiera elaborada, con debida antelación, por el gobierno que preside Mireya Moscoso y que tiene como objetivos principales, disminuir la agobiante deuda externa y la concreción de proyectos que satisfagan las necesidades básicas de los grupos más sensitivos de la comunidad panameña, generalmente arropados por la manta gris de la pobreza y la pobreza extrema.
Para llevar adelante esta tarea titánica, requerimos, como lo hemos planteado reiteradamente, implementar estrategias que en ninguna forma impliquen caer en las fallas que tratamos de corregir. Dicho en otras palabras, nos hemos dispuesto procurarle al panameño que lo necesite, trabajo, vivienda, salud, educación y seguridad, con los recursos que son nuestros, pero que por meros formalismos no tocamos. Es el caso de una persona que teniendo riqueza depositada en un banco, se dedica a extender las manos suplicando préstamos aun cuando tenga que pagar altos intereses que comprometerían a sus hijos en la posteridad inmediata.
Nosotros no queremos caer en ese juego, y por ello, propusimos la Estrategia Financiera que implica dos cosas básicas: destinar el capital del Fondo Fiduciario para el Desarrollo que Panamá mantiene en el Banco Nacional y que asciende a B/.1,300,000.000.00 (mil trescientos millones de balboas), al pago de los bonos Brady que tienen un valor nominal de mil ochocientos millones de balboas. La transacción garantiza a la Nación un ahorro automático de B/.500,000.000.00 (quinientos millones de balboas). Según nuestra proyección lograremos, al culminar la administrcion de la presidenta Moscoso, la disminución considerable de la deuda total actual que asciende a siete mil quinientos millones de balboas, a cinco mil millones.
Con relación al otro de nuestros planteamientos, me complace manifestar que en la tarde del 23 de diciembre pasado y en medio de un ambiente positivo, presentamos a la Honorable Asamblea Legislativa, un anteproyecto de ley para que el parlamento autorice al ministerio a mi cargo para vender la totalidad de las acciones Clase A de la Corporación Cable & Wireless (Panamá) S.A.
Con ese dinero proveniente del 49% de las acciones por la privatización del INTEL, el gobierno reforzaría el programa anual de inversiones públicas que tal como lo tenemos diseñado, responde a las necesidades más sentidas de toda la comunidad panameña a la que pretendemos llevar las comodidades de servicios que actualmente no poseen, y nuevas infraestructuras que respondan igualmente a sus requerimientos.
Como podrá observarse en este simple análisis, hemos dado los primeros pasos concretos para llevar a la realidad estrategias que nos permitan concretar lo que "Unión por Panamá" propuso al pueblo, y que el pueblo obtenga lo que siempre ha deseado disponiendo para ello de voluntad política, sin sacrificios y de cara a una mañana menos comprometido, no solamente para la clase gobernante de turno, sino para las del futuro y más importante aún, sin comprometer a las generaciones venideras.
Estas acciones que consideramos sanas y dentro de un razonamiento humano plenamente identificado con las clases más necesitadas del país, nos permitirán que en el último año del segundo milenio y del siglo XX, en Panamá se materialicen transformaciones raizales que no sólo cambien la cara física del Istmo, sino que le den a cada panameño la satisfacción de tener un gobierno que fue más allá de las promesas, que cumplió y que izó junto a ellos, la bandera de redención que aclamaban afanosamente.
Así, complacidos y satisfechos, felices y pletóricos por un andar seguro en las pistas del progreso, estaremos todos en condiciones de aseverar que somos soberanos, porque no hay soberanía cuando se es presa de un destino incierto y fastidioso. Lo que estaremos dando es precisamente lo contrario, seguridad, certeza y fuerza para impulsar nuestro propio desarrollo. Por ello, estamos apuntalando y concretando iniciativas, yendo de las palabras, a los hechos.
Dejamos constancia, ante la faz del país, que esta propuesta económica, surge de una iniciativa panameña para los panameños. Es una estrategia a futuro, no pensando sólo en el actual quinquenio de gobierno, sino en las próximas administraciones, que también recibirán el impacto y el beneficio de la misma.
Con ese pensamiento y ese optimismo, que queremos transmitir a toda la ciudadanía, concluimos esta columna no sin antes desearles un feliz Año Nuevo, un feliz siglo, y que cuando las campanas del milenio resuenen en la ciudad capital cada panameño haga votos de unidad para construir la Nación que todos anhelamos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América