Confíe en su CLICAC
La confianza no se vende ni se presta, se gana. Ese sentimiento de bienestar, paz y seguridad se evidencia en las
transacciones comerciales cuando consumidor y vendedor se reúnen en un mercado libre y todas sus expectativas
para la transacción son satisfechas.
La CLICAC, de acuerdo con su Ley 29 del 1 de Febrero de 1996 que la creó, consciente de la misión y objetivos
claros y específicos que se ha impuesto tiene toda la posibilidad de ofrecerle esa confianza que tanto necesitan los
consumidores panameños. Confiar en la CLICAC significa obtener satisfacción en sus compras; maximizar el valor
de los bienes y servicios que el consumidor adquiere; prevenir abusos de parte de comerciantes desconocedores de
las leyes o prácticas generalmente aceptadas y mantener un escenario en el cual todos los actores conocen y llevan a
cabo sus roles en forma óptima y efectiva. Muchos consumidores acuden a la CLICAC para asesorarse y educarse
en cuanto a temas relacionados con los manejos y actuaciones de empresas que no operan en consonancia con los
mejores intereses de los consumidores.
Cuando un comprador y un vendedor se reúnen para efectuar una transacción comercial, ambos necesitan saber lo
que uno espera del otro. Entre más informados están y tengan la disposición de aceptar las condiciones de la
compra/venta, mayor será el grado de éxito y la posibilidad de que ambos puedan repetir la transacción en un futuro.
La CLICAC vela porque el consumidor que acude a sus oficinas a presentar una queja o reclamo tenga la absoluta
confianza de que vamos a tratar, por todos los medios, de ofrecerle una alternativa que sea justa y posible de
acuerdo con lo establecido en códigos, leyes, práctica y razonamiento legal y comercial que puede ser una solución a
la situación irregular denunciada.
Por supuesto que no pretendemos que esa confianza que nos hemos ganado en base a actuaciones claras y
conciliadoras sea temporal o esporádica. Le garantizamos a los que solicitan nuestros servicios, seriedad, honestidad
y el sincero deseo de coadyuvar a resolver una situación que se originó por fallas en el sistema o por negligencia de
alguna de las partes.
Estamos decididos a mejorar la condición económica de nuestro país y los logros actuales nos alientan a seguir
mejorando procedimientos y adecuando las condiciones para que las empresas y sus clientes se sientan incentivados
a actuar en forma correcta ante las situaciones que se presenten.
Nos sentimos confiados cuando sabemos que lo que nos protege ofrece seguridad. Genera confianza saber que hay
alguien que no permite atropellos y que vuelca su atención a cada caso que se le presente. Esa relación que se da
entre el que compra y el que vende un producto debe estar alejada del concepto de dominantes y dominados y
orientarse más bien hacia el concepto de que los más pobres y necesitados tengan la posibilidad de adquirir los
bienes que se ofrecen en el mercado de forma justa.
Todos los panameños estamos llamados a acatar la Ley 29 del 1 de Febrero de 1996. El cumplimiento de esta ley
conduce a una mejor relación entre el comprador y el que vende. Los intereses y derechos de los consumidores están
plenamente considerados en todas las normas, procedimientos y prácticas que seguimos para analizar casos y ofrecer
posibles alternativas.
Los resultados obtenidos por esta institución y la inquietud de la comunidad por resolver situaciones irregulares nos
obligan a poner nuestro mejor esfuerzo para ofrecer esperanza a quienes sienten que han sido desposeídos de algún
bien o privados de algún servicio. El proceso no admite promesas falsas y falta de decisiones. Las decisiones
conllevan análisis y ponderación de todos los factores involucrados.
La CLICAC ha llenado un vacío y continúa ofreciéndole a la comunidad la oportunidad de superar situaciones y
condiciones que no son deseables. Las cifras y estadísticas de los casos atendidos y resueltos por la CLICAC
evidencian un alto grado de posibilidad de acuerdos favorables al consumidor. Como mediadores entre consumidor
y vendedor, nuestra institución actúa con imparcialidad, pero siempre protegiendo los mejores intereses del
consumidor. El marcado deseo de los empresarios y consumidores de mejorar y perfeccionar sus acciones en un
mercado globalizado, de libre oferta y demanda, nos obliga a estar vigilantes de que los factores que inciden en una
decisión comercial en un momento específico estén claramente establecidos y que cada uno oportunamente actúe de
acuerdo con las condiciones particulares.
Hemos investigado algunas industrias para determinar la existencia o no de prácticas y políticas que en un momento
dado puedan alterar el mercado. Esta acción se planifica y es llevada a cabo tratando de buscar evidencias que
indiquen perjuicios a algún sector afectado en la economía y actividades cuyo efecto distorsiona la normal
interacción de los factores. La posibilidad de competir en los mercados y de obtener beneficios del mismo depende
principalmente de la habilidad de satisfacer metas alcanzables y realistas por parte de los participantes.
Desde sus inicios, la CLICAC ha establecido reglamentos que puestos en práctica se traducen en relaciones
comerciales armoniosas y correctas. La gran mayoría de las quejas interpuestas han sido resueltas a favor de los
consumidores. Ellos, los beneficiados, son los mejores testigos de la acción positiva que se viene realizando. Toda
relación comercial que requiera de nuestra intervención será atendida con interés y profesionalismo en forma
oportuna.
transacciones comerciales cuando consumidor y vendedor se reúnen en un mercado libre y todas sus expectativas
para la transacción son satisfechas.
La CLICAC, de acuerdo con su Ley 29 del 1 de Febrero de 1996 que la creó, consciente de la misión y objetivos
claros y específicos que se ha impuesto tiene toda la posibilidad de ofrecerle esa confianza que tanto necesitan los
consumidores panameños. Confiar en la CLICAC significa obtener satisfacción en sus compras; maximizar el valor
de los bienes y servicios que el consumidor adquiere; prevenir abusos de parte de comerciantes desconocedores de
las leyes o prácticas generalmente aceptadas y mantener un escenario en el cual todos los actores conocen y llevan a
cabo sus roles en forma óptima y efectiva. Muchos consumidores acuden a la CLICAC para asesorarse y educarse
en cuanto a temas relacionados con los manejos y actuaciones de empresas que no operan en consonancia con los
mejores intereses de los consumidores.
Cuando un comprador y un vendedor se reúnen para efectuar una transacción comercial, ambos necesitan saber lo
que uno espera del otro. Entre más informados están y tengan la disposición de aceptar las condiciones de la
compra/venta, mayor será el grado de éxito y la posibilidad de que ambos puedan repetir la transacción en un futuro.
La CLICAC vela porque el consumidor que acude a sus oficinas a presentar una queja o reclamo tenga la absoluta
confianza de que vamos a tratar, por todos los medios, de ofrecerle una alternativa que sea justa y posible de
acuerdo con lo establecido en códigos, leyes, práctica y razonamiento legal y comercial que puede ser una solución a
la situación irregular denunciada.
Por supuesto que no pretendemos que esa confianza que nos hemos ganado en base a actuaciones claras y
conciliadoras sea temporal o esporádica. Le garantizamos a los que solicitan nuestros servicios, seriedad, honestidad
y el sincero deseo de coadyuvar a resolver una situación que se originó por fallas en el sistema o por negligencia de
alguna de las partes.
Estamos decididos a mejorar la condición económica de nuestro país y los logros actuales nos alientan a seguir
mejorando procedimientos y adecuando las condiciones para que las empresas y sus clientes se sientan incentivados
a actuar en forma correcta ante las situaciones que se presenten.
Nos sentimos confiados cuando sabemos que lo que nos protege ofrece seguridad. Genera confianza saber que hay
alguien que no permite atropellos y que vuelca su atención a cada caso que se le presente. Esa relación que se da
entre el que compra y el que vende un producto debe estar alejada del concepto de dominantes y dominados y
orientarse más bien hacia el concepto de que los más pobres y necesitados tengan la posibilidad de adquirir los
bienes que se ofrecen en el mercado de forma justa.
Todos los panameños estamos llamados a acatar la Ley 29 del 1 de Febrero de 1996. El cumplimiento de esta ley
conduce a una mejor relación entre el comprador y el que vende. Los intereses y derechos de los consumidores están
plenamente considerados en todas las normas, procedimientos y prácticas que seguimos para analizar casos y ofrecer
posibles alternativas.
Los resultados obtenidos por esta institución y la inquietud de la comunidad por resolver situaciones irregulares nos
obligan a poner nuestro mejor esfuerzo para ofrecer esperanza a quienes sienten que han sido desposeídos de algún
bien o privados de algún servicio. El proceso no admite promesas falsas y falta de decisiones. Las decisiones
conllevan análisis y ponderación de todos los factores involucrados.
La CLICAC ha llenado un vacío y continúa ofreciéndole a la comunidad la oportunidad de superar situaciones y
condiciones que no son deseables. Las cifras y estadísticas de los casos atendidos y resueltos por la CLICAC
evidencian un alto grado de posibilidad de acuerdos favorables al consumidor. Como mediadores entre consumidor
y vendedor, nuestra institución actúa con imparcialidad, pero siempre protegiendo los mejores intereses del
consumidor. El marcado deseo de los empresarios y consumidores de mejorar y perfeccionar sus acciones en un
mercado globalizado, de libre oferta y demanda, nos obliga a estar vigilantes de que los factores que inciden en una
decisión comercial en un momento específico estén claramente establecidos y que cada uno oportunamente actúe de
acuerdo con las condiciones particulares.
Hemos investigado algunas industrias para determinar la existencia o no de prácticas y políticas que en un momento
dado puedan alterar el mercado. Esta acción se planifica y es llevada a cabo tratando de buscar evidencias que
indiquen perjuicios a algún sector afectado en la economía y actividades cuyo efecto distorsiona la normal
interacción de los factores. La posibilidad de competir en los mercados y de obtener beneficios del mismo depende
principalmente de la habilidad de satisfacer metas alcanzables y realistas por parte de los participantes.
Desde sus inicios, la CLICAC ha establecido reglamentos que puestos en práctica se traducen en relaciones
comerciales armoniosas y correctas. La gran mayoría de las quejas interpuestas han sido resueltas a favor de los
consumidores. Ellos, los beneficiados, son los mejores testigos de la acción positiva que se viene realizando. Toda
relación comercial que requiera de nuestra intervención será atendida con interés y profesionalismo en forma
oportuna.