Consejo de la Concertación Nacional
La Ley 20 de 25 de febrero de 2008 creó el Consejo de la Concertación Nacional para el Desarrollo, una instancia nacional público-privada de participación ciudadana sobre el cumplimiento de los acuerdos y las metas establecidos en el proceso para la Concertación Nacional.
Este consejo constituye una de las herramientas necesarias para acometer, entre todos los panameños, el proyecto del Desarrollo Humano y Social.
Cuando impulsábamos la idea de la concertación nacional para planear, entre todos, nuestro futuro como país solidario, manifestamos la necesidad de contar con un mecanismo concreto y efectivo, mediante ley, para dar seguimiento e impulsar el cumplimiento de los compromisos acordados, en una forma que trascienda el tiempo de los distintos gobiernos.
Entre sus objetivos el Consejo debe dar seguimiento a los acuerdos e informar de manera periódica a las autoridades y a la ciudadanía sobre los avances en el cumplimiento de los mismos, y servir como espacio de diálogo y concertación entre todos los sectores de la sociedad panameña. Entre sus funciones está llamado a recomendar al gobierno y a la sociedad medidas para facilitar el cumplimiento de metas a lograr en el proceso de superación de las desigualdades regionales, sociales y étnicas, sobre la base de los acuerdos.
El Consejo ha sido ya instalado formalmente, y debe ahora elaborar su reglamentación que debe contemplar, entre otros, el funcionamiento de su Unidad Técnico-Administrativa, misma que ha de tener entre sus funciones la de contratar la elaboración de estudios y coordinar con instancias públicas con el fin de recabar información sobre el cumplimiento de los acuerdos de la Concertación.
Es preciso seguir adelante en cuanto a la materialización de otros acuerdos alcanzados para asegurar la plena vigencia del mecanismo de verificación y seguimiento. Me refiero a las leyes de Responsabilidad Fiscal Social, Participación Ciudadana, Descentralización, y Sistema Único de Salud.
De suma importancia lo es también la pronta instalación del Consejo por la Cultura Ética, cuya convocatoria y liderazgo está a cargo del Comité Ecuménico.
Lo más importante es que los partidos y, sobre todo, los pre-candidatos a cargos de elección, se tomen en serio y se matriculen en este ejercicio de cohesión social que desde la sociedad civil hemos venido impulsando. Es obligante que entiendan que los ciudadanos espera total compromiso de ellos con la hoja de ruta que hemos diseñado, y la necesaria credibilidad que estarán comprometidos con el desarrollo humano y social del país.