Consideraciones al salario mínimo
Durante toda mi vida profesional he mantenido el concepto que los ingresos de los trabajadores deben estar enmarcados en una política de progreso y no de subsistencia. En otras palabras, el ciudadano debe se convivir y progresar con los ingresos que se generan como el producto de un trabajo honesto y afanoso. Con un ingreso marginal, nuestros trabajadores solamente podrán compartir una subsistencia con perspectivas de pobreza y al borde de la miseria.
Aprecio, sin embargo, que el desarrollo personal de los individuos debe de armonizarse con el desarrollo colectivo de la sociedad y por ende, del país. Actualmente el índice de desempleo en la República de Panamá se mantiene en niveles críticos, por lo que millares de ciudadanos se encuentran sin los ingresos necesarios para la subsistencia familiar. Estimo que en estos momentos es mucho más importante establecer las mejores políticas encaminadas al pleno empleo y superar esta crisis que está agobiando a tantos panameños, antes de proceder con el establecimiento de nuevos niveles de salarios mínimos, en una economía estructuralmente frágil.
Considero muy válidos los méritos y el esfuerzo que vienen desplegando los dirigentes sindicales para lograr el objetivo de incrementar los ingresos de muchos panameños, pero tengo que recomendar que el calendario para hacer efectiva esta aspiración debe de estar íntimamente ligado a la reducción en el nivel del desempleo. La aplicación de un nuevo aumento en el salario mínimo podrá ser el promotor de un freno en la reducción del desempleo y esta situación ha de generar el incremento en los problemas sociales que enfrenta Panamá. Tratemos este tema con las miras de abarcar la problemática económica en su conjunto y no de aislar los componentes que la conforman, porque nos estaremos contaminando de una miopía polarizada en perjuicio del país.
Aprecio, sin embargo, que el desarrollo personal de los individuos debe de armonizarse con el desarrollo colectivo de la sociedad y por ende, del país. Actualmente el índice de desempleo en la República de Panamá se mantiene en niveles críticos, por lo que millares de ciudadanos se encuentran sin los ingresos necesarios para la subsistencia familiar. Estimo que en estos momentos es mucho más importante establecer las mejores políticas encaminadas al pleno empleo y superar esta crisis que está agobiando a tantos panameños, antes de proceder con el establecimiento de nuevos niveles de salarios mínimos, en una economía estructuralmente frágil.
Considero muy válidos los méritos y el esfuerzo que vienen desplegando los dirigentes sindicales para lograr el objetivo de incrementar los ingresos de muchos panameños, pero tengo que recomendar que el calendario para hacer efectiva esta aspiración debe de estar íntimamente ligado a la reducción en el nivel del desempleo. La aplicación de un nuevo aumento en el salario mínimo podrá ser el promotor de un freno en la reducción del desempleo y esta situación ha de generar el incremento en los problemas sociales que enfrenta Panamá. Tratemos este tema con las miras de abarcar la problemática económica en su conjunto y no de aislar los componentes que la conforman, porque nos estaremos contaminando de una miopía polarizada en perjuicio del país.