¿Conspiración contra Panamá?
Latinomérica tiene que poner su barba en remojo, pues se avecinan tiempos difíciles para nuestra región. Cuando pensábamos que la crisis provocada por el manejo irresponsable de la actividad financiera en los centros hegemónicos del poder capitalista, sencillamente nos llegaría sin la agresividad con que se ha presentado en esas naciones, las cosas pintan de otra forma y algunos centros especializados que se encargan del diagnóstico regional, sobre todo económico y social de esta nuestra patria grande, vienen con recurrencia acotando que la situación tenderá a recrudecerse y nuestro país no escapará de los efectos de estos turbulentas realidades.
No se trata de crear un ambiente de alarma, pero la crisis ya llegó a nuestro país y de ello dan cuenta algunos indicadores, como el de la rebaja drástica de las exportaciones de productos no tradicionales, lo que seguramente se traducirá en un empeoramiento de los niveles de vida en las áreas rurales, donde se perderán miles de puestos de trabajo. La Zona Libre de Colón viene revelando una tendencia a la baja en sus operaciones comerciales y el renglón de la construcción, generador de miles de puestos de trabajo, igualmente se ha visto afectado. La CEPAL acaba de señalar que se dará una drástica caída en los niveles de la inversión extranjera, incluyendo a Panamá.
Como si lo anterior fuera poco, sobre nuestro centro financiero y parte importante de nuestra plataforma de servicios, se ve amenazada por presiones de los países grandes, capitalista, responsables de la crisis que se vive en el mundo. Situación ésta que, si no se maneja con un sentido de dignidad y patria, terminará haciendo agua esta plataforma que nos ha tocado décadas forjar y las consecuencias funesta en el empleo será funesta.
En ese sentido, hay que dejar la politiquería atrás y hablarle claro al pueblo panameño. El país requerirá de medidas y soluciones audaces para enfrenta el vendaval, procurando no afectar a los más golpeados del país, ni mucho menos el empleo. En estas circunstancias, los populismo, sean de derecha o de izquierda, se constituyen en salidas fatales para el curso de nuestra democracias y nuestros estados de derecho.
La crisis ya está en nuestro Panamá, dejemos de jugar al diversionismo político y centremos la atención en los problemas fundamentales de la nación.