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Constitución inspirada en justicia social


A lgunos gobernantes inescrupulosos, ya atrapados en la corrupción o indiferentes ante los cuadros de miseria, cuando se les sugiere producir ahorros de los que más ganan de la planilla estatal para desviar los mismos hacia sectores paupérrimos de la población, responden con el simplismo, por ejemplo, ¡un ahorro de B/. 18 millones es insignificante en un presupuesto nacional de B/. 6 mil millones! Sin embargo, no consideran que los pobres soportan su situación con resignación y esperanzas de vencerla, cuando se percatan que sus gobernantes administran los recursos públicos con honorabilidad y justicia social. Ver lo contrario, desmoraliza y estimula la delincuencia.
¿Puede concebir el amable lector que con el 50% de los salarios que devengan los 300 funcionarios mejor pagados del Gobierno Nacional, equivalente a B/. 18 millones de un total de B/. 36 millones anuales de la planilla, podríamos brindar los 260 días hábiles del año "24 mil almuerzos gratis como un apoyo o auxilio a ciudadanos sin empleos", atrapados por la pobreza y en crisis económica? ¿O, emplear (no embotellar) como guardabosques, parques y recursos naturales a 3,750 panameños desocupados, con un salario modesto de B/. 400 mensuales todo un año. O, podría ser la alternativa de utilizar estos recursos del 50% de la planilla de los privilegiados, en reforzar los comedores estudiantiles con 100 mil vasos de avena con leche y azúcar y 200 mil huevos hervidos diariamente, directos al estómago vacío de jóvenes que no encontraron desayuno ese día en sus mesas, o se llenaron con una soda.
Y, ¿por qué no dirigir esos ahorros de la planilla de funcionarios mejor asalariados con los impuestos que pagamos todos al Hospital Santo Tomás? Para que todo aquel que recurre a éste en búsqueda de salud, reciba atenciones médicas, cirugías de primera y alimentación balanceada totalmente de "caridad", como lo concibiera el Dr. Belisario Porras y luego Omar Torrijos.
¡Observemos! Esos logros son posibles sin aumentar el presupuesto nacional en más salarios; sencillamente se alcanzarían con una administración seria del ahorro, pero con frenos y limitaciones constitucionales, ya que los políticos son expertos en manipular las leyes en provecho propio.
Lo que estamos sugiriendo al nuevo mandatario y políticos serios y responsables, que sin duda los hay, es aplicar en planillas verdaderamente justas y humana que auxilien a ese 40% de compatriotas atrapados en la pobreza, generalmente por falta de empleo. Debo advertir que no abogo por un Estado paternalista, sin embargo, sí estoy sugiriendo rectificar lo que ha venido ocurriendo de manera indolente e injusta en los últimos tres gobiernos constitucionales, que consiste en el secuestro y disfrute de unas pocas familias de la parte más gruesa y sustanciosa de la planilla oficial estatal, que se nutre de nuestros impuestos, ¡popularmente conocidos estos privilegiados como "el Club de los diez mil o el Club Balladares"!, mientras otros paisanos pasan hambre inmersos en un ambiente cruel, insalubre, sin duda madrigueras paupérrimas y promiscuas, donde se forman y desarrollan los ¡semilleros de párvulos y adolescentes delincuentes!
Y esta situación de injusticia social, que no deja de ser un componente del virus de la corrupción de la que tanto prometieron los presidenciables en erradicar, no la superará si no entran al quirófano constitucional y, escalpelo en mano, dispuestos a extirpar estos tumores: a) Ningún funcionario podrá devengar un salario superior a los B/. 6,000, incluyendo gastos de representación y viáticos; b) Los cargos de elección popular sin excepción no serán reelegibles; c) Nadie gozará de inmunidad en la Panamá, a excepción del cuerpo diplomático acreditado; d) Todo ciudadano y funcionarios debe pagar sus impuestos en la república. No existirán exoneraciones de ningún tipo; e) Se establece la Segunda Vuelta Electoral; f) Ningún cargo público de nombramientos por períodos fijos podrá prorrogarse; g) Dos cónyuges o consortes no podrán devengar el salario tope de la administración, ni ejercer cargos equivalentes; h) Los cónyuges de los magistrados no ejercerán cargos públicos; i) La junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá debe reservar un cargo permanente para un representante de los trabajadores de la entidad, los que son 8,500 y un representante de los campesinos hijos de la cuenca del Canal.
(ruben11@cwpanama.net)

101 años de Panamá América

 
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