Construyendo la patria nueva
El proceso electoral que culminó el pasado 2 de mayo, fue para el mundo un ejemplo de civismo y transparencia democrática, en el que el gran ganador fue el pueblo panameño que, a través del voto mayoritario, expresó claramente que cree en el proyecto de transformación de la patria nueva que lidera nuestro presidente electo, Martín Torrijos.
El impactante triunfo electoral de Martín con el 47.4% de los votos (711,164), es una hazaña que no tiene parangón en la historia de nuestra vida republicana; pero, además, demuestra su gran capacidad e indiscutible liderazgo político, obtenido a través de la experiencia acumulada en los últimos cinco años en que recorrió los rincones más apartados del país, haciendo contacto directo con la gente, conociendo de cerca sus problemas, necesidades, aspiraciones y esperanzas.
No obstante, es a partir de ahora cuando realmente comienza el trabajo duro para devolver a Panamá la fe y la esperanza perdidas. Para ello, el señor Presidente tendrá que conformar un equipo de gobierno con hombres y mujeres capaces, inteligentes y de reconocida trayectoria profesional y comprobada honradez; incorporando además, la participación equilibrada de la juventud y de la experiencia.
Eso es lo que, sin duda, le permitirá llevar adelante, con eficacia, honestidad y responsabilidad "el programa de vida para una patria nueva", sustentado en cuatro ejes fundamentales como son: el desarrollo humano sostenible, en el que los ciudadanos/as sean parte de la solución; en el desarrollo económico con rostro humano, en el que todos y todas tengamos derechos a un empleo digno; en el que los servicios básicos e infraestructuras estén garantizados y en la reforma del Estado para eliminar la corrupción y la ineficiencia.
La primera dama, Vivian Fernández de Torrijos, una mujer inteligente y comprometida con la niñez, las mujeres y la familia, será un factor fundamental y el complemento perfecto para lograr ese nuevo pacto social hacia la patria nueva, verdaderamente democrática, inclusiva y pluralista que nos permita salir del subdesarrollo, de la inequidad y de la pobreza.
A propósito de esa patria nueva que queremos, considero oportuno plasmar una reflexión del doctor Juan Somovía, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): "Estoy convencido de que si hemos de construir un mundo mejor tiene que producirse un cambio en la actitud de aquellos de nosotros que asumen responsabilidades públicas en materia de política, tanto a nivel nacional como internacional. Hemos de ser más cuidadosos en el enfoque de las cuestiones políticas, debemos ser menos tecnocráticos y más sensibles a la forma en que las personas viven sus problemas: considerar la situación desde el punto de vista de los hombres, mujeres y niños y comprender cómo las decisiones afectan a sus vidas. Sabemos lo suficiente de las leyes fundamentales del mercado; ha llegado la hora de prestar atención a los aspectos fundamentales de la vida de la gente".
No tengo la menor duda de que el presidente electo, Martín Torrijos y su esposa Vivian, tienen esa sensibilidad a que se refiere el Director de la OIT, y tienen además, la responsabilidad y la voluntad política para transformar las palabras de su programa de gobierno en acciones reales, concretas y específicas. En ese gran reto, los ciudadanos y las ciudadanas responsables tenemos el deber de participar activamente para materializar ese "programa de vida para una patria nueva".
El impactante triunfo electoral de Martín con el 47.4% de los votos (711,164), es una hazaña que no tiene parangón en la historia de nuestra vida republicana; pero, además, demuestra su gran capacidad e indiscutible liderazgo político, obtenido a través de la experiencia acumulada en los últimos cinco años en que recorrió los rincones más apartados del país, haciendo contacto directo con la gente, conociendo de cerca sus problemas, necesidades, aspiraciones y esperanzas.
No obstante, es a partir de ahora cuando realmente comienza el trabajo duro para devolver a Panamá la fe y la esperanza perdidas. Para ello, el señor Presidente tendrá que conformar un equipo de gobierno con hombres y mujeres capaces, inteligentes y de reconocida trayectoria profesional y comprobada honradez; incorporando además, la participación equilibrada de la juventud y de la experiencia.
Eso es lo que, sin duda, le permitirá llevar adelante, con eficacia, honestidad y responsabilidad "el programa de vida para una patria nueva", sustentado en cuatro ejes fundamentales como son: el desarrollo humano sostenible, en el que los ciudadanos/as sean parte de la solución; en el desarrollo económico con rostro humano, en el que todos y todas tengamos derechos a un empleo digno; en el que los servicios básicos e infraestructuras estén garantizados y en la reforma del Estado para eliminar la corrupción y la ineficiencia.
La primera dama, Vivian Fernández de Torrijos, una mujer inteligente y comprometida con la niñez, las mujeres y la familia, será un factor fundamental y el complemento perfecto para lograr ese nuevo pacto social hacia la patria nueva, verdaderamente democrática, inclusiva y pluralista que nos permita salir del subdesarrollo, de la inequidad y de la pobreza.
A propósito de esa patria nueva que queremos, considero oportuno plasmar una reflexión del doctor Juan Somovía, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): "Estoy convencido de que si hemos de construir un mundo mejor tiene que producirse un cambio en la actitud de aquellos de nosotros que asumen responsabilidades públicas en materia de política, tanto a nivel nacional como internacional. Hemos de ser más cuidadosos en el enfoque de las cuestiones políticas, debemos ser menos tecnocráticos y más sensibles a la forma en que las personas viven sus problemas: considerar la situación desde el punto de vista de los hombres, mujeres y niños y comprender cómo las decisiones afectan a sus vidas. Sabemos lo suficiente de las leyes fundamentales del mercado; ha llegado la hora de prestar atención a los aspectos fundamentales de la vida de la gente".
No tengo la menor duda de que el presidente electo, Martín Torrijos y su esposa Vivian, tienen esa sensibilidad a que se refiere el Director de la OIT, y tienen además, la responsabilidad y la voluntad política para transformar las palabras de su programa de gobierno en acciones reales, concretas y específicas. En ese gran reto, los ciudadanos y las ciudadanas responsables tenemos el deber de participar activamente para materializar ese "programa de vida para una patria nueva".