Consumado, consumido, consumismo
Una de las principales razones por la que la población se siente frustrada e impotente, es por la ausencia de la práctica cotidiana y aplicación al sistema de Justicia. Sobre todo porque se utilizan métodos sensacionalistas y políticos para acusar alegremente de corrupción a funcionarios públicos, sin que al final la comunidad perciba que se castigue a los infractores o personas que pudieron haber cometido delitos contra la administración pública. Peor aún es que para la cristalización del hecho se omiten nombres de la otra parte, que generalmente son quienes inducen o seducen a lo que se puede tipificar como asociación ilícita para delinquir. Este asunto viene ocurriendo como un círculo vicioso durante décadas, sin que los gobernantes en los diferentes quinquenios, promuevan y suministren los recursos necesarios materiales y jurídicos, para que continúa y permanentemente se logren tales objetivos.
Tengo que mencionar el caso más reciente que es el del Municipio de Panamá, donde escucho que los abogados de la defensa alegan que en la emisión del cheque para la esposa del Alcalde el acto no fue consumado, es decir que no se confirmó porque la Contraloría no lo refrendó. Oiga, el más común de todos los sentidos, el sentido común, no indica que esta acción administrativa y fiscalizadora de la entidad, haya consumido o extinguido la génesis del delito porque el desconocimiento de la Ley, no exime responsabilidades. De la misma manera en diversas ocasiones leemos en las noticia que X o LL caso se cayó, por defecto de forma, en la acusación o presentación de la denuncia, sin importar que existan sobrados y comprobados elementos que responsabilizan al imputado, lo que a la postre redunda en actos de impunidad.
Qué es lo que comentan y murmuran los parroquianos; que hay una sospechosa y jugosa relación entre las partes en conflicto, que con tales resultados generan y obtienen magníficos dividendos. En tal sentido, así como debemos rechazar y erradicar estos males, tampoco debemos permitir, que estos cargos sean utilizados para conformar o levantar expedientes sobre delitos que no existen a determinados ciudadanos, no importa su origen, religión color o filiación política. Las democracias aún con sus deficiencias, serán fuertes si tienen la virtud de contar con un sistema de Justicia honesto, imparcial y transparente. En Panamá hablamos mucho de rechazo a las dictaduras, especialmente de la militar, no obstante debemos estar claro que en la historia del mundo, megalómanos y autócratas civiles, han desestabilizado y generado situaciones de violencia, produciendo retraso y ruina a sus países. Podemos plasmar en blanco y negro las mejores Leyes, pero son los hombres y mujeres comprometidos con los principios y valores de una nación grande, quienes no solo predicando, sino practicando con el ejemplo, pueden lograr que nuestro pueblo no siga con su mismo sufrimiento, con su misma carga, con el falaz, cruel y engañoso atractivo de consumismo, que los envuelve en un mundo irreal y de fantasía.