Contratos cuestionables
Treinta mil dólares en concepto de consultoría al presidente del Partido Liberal, Joaquín Franco III, me parece excesivo, penoso y lamentable, sólo por ser aliado político desde el 2004 y apoyar la candidatura de Balbina Herrera. Este paje de su majestad europea recibirá B/ 5,000 mensualmente y, además, viático para su movilización y asesoramiento en métodos y estrategias hacia una mejor relación jurídica y comercial con Europa.
El afortunado Franquito recibirá su dinero libre de gravámenes, ya que el Estado se comprometió a pagar el impuesto sobre la renta, además de viático en concepto de gastos de alimentación, transporte y hospedaje. Cuando conocí a Rafaelito no pude admirar lo dadivoso que es, porque además de a Franquito, Mezquita contrató por B/36,000 a Guillermo Salazar, exministro de Desarrollo Agropecuario, para una consultoría en temas de esa índole con los mismos beneficios que Franquito III.
No debo preocuparme por eso, porque aunque Panamá está en la lista negra de México, España, Brasil, Ecuador y Argentina, desde hace varios años ha logrado su mayor crecimiento de la inversión extranjera directa al superar los dos mil millones de dólares. Tenemos un centro financiero que produce 17 mil empleos en los bancos; más de 30 mil en la Zona Libre de Colón; una marina mercante fuerte y un sector de servicios internacionales de los abogados, entre otros, que no están discriminados por países poderosos como Estados Unidos, Inglaterra y Japón.
A pesar de lo bueno, como un país cosmopolita que es Panamá, tenemos ciertos tropiezos en el Ministerio Público como el caso Murcia. Hay argumento peores, el país está en algunas listas negras, pero tiene suerte que las manos blancas la protegen.