Contribución de parlamentarios en el desarme práctico
La proliferación de armas de fuego en la sociedad civil representa un problema endémico para el bienestar de las ciudades y los pueblos de América Latina y el Caribe. La región de Centroamérica, en particular, ha experimentado un incremento en la violencia callejera debido a la adquisición, venta y tráfico de armas de fuego, municiones y explosivos. La función de los parlamentarios resulta crucial en el mejoramiento y reforma de las leyes que podrían controlar el tráfico ilícito de las armas de fuego y municiones. En octubre de 2002, se creó en Madrid un Foro Permanente Parlamentario, el cual celebra su primera reunión actualmente, en la ciudad de Panamá. Esta reunión representa un evento ejemplar, con el fin de que los parlamentarios tengamos la oportunidad de reformar leyes sobre armas de fuego y armonizar legislaciones nacionales.
El Foro está conformado por representantes oficiales de seis países de Centroamérica y tiene el apoyo de dos países de Europa a través de los parlamentos de España y Suecia. Actualmente, se hacen esfuerzos para aumentar el número de miembros de este foro y la reunión en Panamá representa un acontecimiento histórico para ampliar su base representativa.
Los parlamentarios podemos ser los primeros protagonistas del desarme. En mi calidad de presidente del Foro, veo una gran necesidad de desarme práctico y de impulsar a los parlamentarios a tomar una actitud ejemplar y demostrar su capacidad para reformar leyes sobre armas de fuego.
Es necesario erradicar la violencia y robustecer la autoridad legítima para que sea una realidad la libertad cuidadana. Además, tenemos que luchar contra el crimen organizado y contra el terrorismo, contra quienes se sirven de las armas y explosivos como instrumentos del mal. Estos esfuerzos nos conducirán a un mejor control del tráfico ilícito de las armas de fuego y a una disminuición del tráfico ilícito de estas mismas. Como resultado, esto contriburía a que las sociedades puedan vivir en paz y afianzar las instituciones democráticas amén de que propiciarán el desarrollo de los pueblos.
En la actualidad del mundo, podemos ser testigos de la amenaza acusiante que representa todo tipo de armas de fuego. Los conflictos armados que se manifestan en varias cuidades del mundo y las imágenes de niños y mujeres con armas en la mano, nos demuestran la necesidad que tenemos de unirnos en esta causa común y tratar de suprimir y reducir las armas de fuego. Tan importante como la ofensiva contra los arsenales ocultos e ilegales es, en términos preventivos, diseñar una cultura de paz; objetivo éste sobre el cual el Foro asume igualmente un ambicioso compromiso.
Por todas estas razones, es necesario apoyar iniciativas de desarme práctico, particularmente en el marco de las Naciones Unidas, máxime en estos tiempos de una nueva reflexión del papel de esta institución con relación al mantenimiento de la seguridad regional y global.
*Presidente de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados de España y Presidente del Foro Permanente Parlamentario sobre Armas Pequeñas y Ligeras.
El Foro está conformado por representantes oficiales de seis países de Centroamérica y tiene el apoyo de dos países de Europa a través de los parlamentos de España y Suecia. Actualmente, se hacen esfuerzos para aumentar el número de miembros de este foro y la reunión en Panamá representa un acontecimiento histórico para ampliar su base representativa.
Los parlamentarios podemos ser los primeros protagonistas del desarme. En mi calidad de presidente del Foro, veo una gran necesidad de desarme práctico y de impulsar a los parlamentarios a tomar una actitud ejemplar y demostrar su capacidad para reformar leyes sobre armas de fuego.
Es necesario erradicar la violencia y robustecer la autoridad legítima para que sea una realidad la libertad cuidadana. Además, tenemos que luchar contra el crimen organizado y contra el terrorismo, contra quienes se sirven de las armas y explosivos como instrumentos del mal. Estos esfuerzos nos conducirán a un mejor control del tráfico ilícito de las armas de fuego y a una disminuición del tráfico ilícito de estas mismas. Como resultado, esto contriburía a que las sociedades puedan vivir en paz y afianzar las instituciones democráticas amén de que propiciarán el desarrollo de los pueblos.
En la actualidad del mundo, podemos ser testigos de la amenaza acusiante que representa todo tipo de armas de fuego. Los conflictos armados que se manifestan en varias cuidades del mundo y las imágenes de niños y mujeres con armas en la mano, nos demuestran la necesidad que tenemos de unirnos en esta causa común y tratar de suprimir y reducir las armas de fuego. Tan importante como la ofensiva contra los arsenales ocultos e ilegales es, en términos preventivos, diseñar una cultura de paz; objetivo éste sobre el cual el Foro asume igualmente un ambicioso compromiso.
Por todas estas razones, es necesario apoyar iniciativas de desarme práctico, particularmente en el marco de las Naciones Unidas, máxime en estos tiempos de una nueva reflexión del papel de esta institución con relación al mantenimiento de la seguridad regional y global.
*Presidente de la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados de España y Presidente del Foro Permanente Parlamentario sobre Armas Pequeñas y Ligeras.