Convenios políticos de hoy, rebatiña de mañana
El panorama político entre los partidos se encuentra en plena efervescencia en miras de unas posibles alianzas de partidos como única alternativa de alcanzar el poder en el año 2009. Ninguno de los partidos se encuentra autosuficiente para competir por su propia cuenta en el próximo torneo electoral. Por lo tanto, se agitan en la búsqueda de posibles alianzas, no importa con quién sea. La incertidumbre es tan grande que ni siquiera el P.R.D., como partido oficial con todas las ventajas y una membresía pasada de los 500.000 adherentes registrados, puede garantizarle el triunfo, si llevan en cuenta el gran descontento que existe entre sus filas por la falta de atención y respuestas a lo largo de su administración, aparte de los tantos desalentados por no haberse cumplido las cacareadas promesas a la patria como es la inseguridad ciudadana, los crímenes a tutiplén, la corrupción en todos los estamentos de la sociedad, robos y asaltos, protestas callejeras y tranques justificados, conatos de huelgas y lo peor el trafico de influencias entre los que forman las castas y burocracia de nombres y apellidos en el partido y del gobierno, el cual ha sido aceptado por propios y extraños. Igual viene sucediendo con los partidos de oposición, que cuando fueron gobierno mantuvieron la misma conducta de mentirle a la patria y a sus ingenuos seguidores para después servirse hipócritamente. Sin embargo hoy, sin ningún escrúpulo se encuentran desesperados en busca de los elementos que ellos despreciaron para reorganizar sus cuadros a fin de alcanzar sus aspiraciones. Debido a la conducta de los políticos tradicionales en el pasado y el presente, es por lo que la sociedad se pregunta ¿de qué le sirve al hombre de clase media, el hombre común y a la misma patria que gane la oposición o el gobierno, al saber como es costumbre, donde todo quedará igual, donde los privilegios, canonjías y beneficios siguen siendo para los que manejan el poder socio político y económicos del país, donde al pueblo solo le queda apañar las migajas que sobran del banquete da las burocracias y los gobiernos de turno. Los gobiernos respectivos, cada 5 años, convierten a la patria en una especie de carroña pública, donde los políticos se convierten en buitres de ver cuál saca el mejor provecho de la presa. Sobre esa rústica y dolorosa comparación, le pido perdón a la patria, pero no a los buitres que la rodean. Por caridad le imploramos a la alianza ganadora del poder más sentido de la patria y humanidad en el manejo del destino de la nación, para evitar una inminente explosión social, de la cual se podrían aprovechar corrientes exóticas, donde después seria tarde un lamento nacional.