Coordinación del Gobierno
Dada la situación delicada de salud de la señora Presidenta, hemos decidido no tocar la política hasta la próxima vez. Lo importante ahora es esa recuperación y ojalá esta sea no sólo en materia de salud, sino también con un nuevo pensamiento y acción de gobierno que le permita comenzar a sacar el país de las honduras económicas y sociales que estamos viviendo.
Desde que inició este gobierno, hemos insistido en la necesidad de que exista un factor de coordinación que le de coherencia a la gestión administrativa. Si no se logra darle posición a este factor no habrá buen funcionamiento de gobierno y los brotes de anarquía y descomposición de los distintos agentes motores de la administración estancarán con deterioro insalvable el elemento principal de la estabilidad y el progreso del país.
También hemos repetido en numerosas ocasiones, que ese agente de coordinación tiene que estar ubicado al lado del presidente de la República. Las atribuciones de este despacho abarcan todas las agencias del Estado.
Y de allí saldrá el monitoreo de la gestión en detalle y día a día de cómo están funcionando estas oficinas. Es este coordinador el que le dirá a la Presidenta si las ejecuciones, por ejemplo, del presupuesto nacional se están dando de acuerdo con el mismo.
Si hay morosidad, poner los remedios de inmediato para eliminarla. Es quien llamará al funcionario correspondiente para decirle que la Presidenta esta enterada de lo que esta haciendo y de que no le permitirá descuidos en sus deberes.
Volvemos sobre este tema, porque del Ministerio de Economía y Finanzas surge la voz alerta de que aún continuamos en la pendiente. De que no hemos tocado a fondo. Y de que se espera una mejoría para el segundo semestre, que no nos va a sacar de la crisis.
Aún cuando sabemos de que por desesperante que sean estas crisis es necesario sufrirlas en democracia, a veces estos resortes se revientan cuando las necesidades llegan a su clímax.
Lamentamos decir y es nuestra opinión muy sincera, que la empresa privada en general no esta sabiendo servir de agente catalítico efectivo, ni mucho menos observamos incursiones creativas que ayuden a superar la crisis. El hecho de que aún continuemos en una recesión que se profundiza aún mas, habla por sí solo.
Llegó el momento que hay que decir las cosas con claridad y dejar los oportunismos y los egoísmos a un lado. Hay que aconsejar con firmeza de carácter y tratar de llenar los vacíos cuando el Gobierno no pueda o no quiera hacerlo.
Lo peor que nos puede ocurrir es caer en el conformismo y la desesperanza. El instante es grave, gravísimo, para que todos los panameños pensemos en unirnos, gobierno, oposición y sociedad civil en general, para detener el camino hacia un país de miseria y desolación.
Desde que inició este gobierno, hemos insistido en la necesidad de que exista un factor de coordinación que le de coherencia a la gestión administrativa. Si no se logra darle posición a este factor no habrá buen funcionamiento de gobierno y los brotes de anarquía y descomposición de los distintos agentes motores de la administración estancarán con deterioro insalvable el elemento principal de la estabilidad y el progreso del país.
También hemos repetido en numerosas ocasiones, que ese agente de coordinación tiene que estar ubicado al lado del presidente de la República. Las atribuciones de este despacho abarcan todas las agencias del Estado.
Y de allí saldrá el monitoreo de la gestión en detalle y día a día de cómo están funcionando estas oficinas. Es este coordinador el que le dirá a la Presidenta si las ejecuciones, por ejemplo, del presupuesto nacional se están dando de acuerdo con el mismo.
Si hay morosidad, poner los remedios de inmediato para eliminarla. Es quien llamará al funcionario correspondiente para decirle que la Presidenta esta enterada de lo que esta haciendo y de que no le permitirá descuidos en sus deberes.
Volvemos sobre este tema, porque del Ministerio de Economía y Finanzas surge la voz alerta de que aún continuamos en la pendiente. De que no hemos tocado a fondo. Y de que se espera una mejoría para el segundo semestre, que no nos va a sacar de la crisis.
Aún cuando sabemos de que por desesperante que sean estas crisis es necesario sufrirlas en democracia, a veces estos resortes se revientan cuando las necesidades llegan a su clímax.
Lamentamos decir y es nuestra opinión muy sincera, que la empresa privada en general no esta sabiendo servir de agente catalítico efectivo, ni mucho menos observamos incursiones creativas que ayuden a superar la crisis. El hecho de que aún continuemos en una recesión que se profundiza aún mas, habla por sí solo.
Llegó el momento que hay que decir las cosas con claridad y dejar los oportunismos y los egoísmos a un lado. Hay que aconsejar con firmeza de carácter y tratar de llenar los vacíos cuando el Gobierno no pueda o no quiera hacerlo.
Lo peor que nos puede ocurrir es caer en el conformismo y la desesperanza. El instante es grave, gravísimo, para que todos los panameños pensemos en unirnos, gobierno, oposición y sociedad civil en general, para detener el camino hacia un país de miseria y desolación.