Coosemupar y Canatra
Las similitudes entre estas dos agrupaciones son muchas y los problemas, gemelos. Ambas provienen de un mismo padre y su descendencia no ha cambiado, continúan con los defectos genéticos de su creador. La fecha de nacimiento varía, pero el equipo de cuidados intensivos que las ha mantenido con vida ha sido el mismo.
Comienzan en sindicatos y terminan en cooperativas o cámaras del Transporte cuando los primeros fracasan estrepitosamente en brindarle a sus asociados los beneficios para los que fueron creados. Su trazada concepción fue para contrarrestar la "explotación patronal" y otorgarle los derechos laborales a sus empleados, ¿pero ha sido así en el país? Esto es muy bueno para la exportación o para convencer a los ingenuos que todavía no perciben la verdadera intención de estas agrupaciones. En otras naciones, en muchos casos, cumplen con estos postulados; pero en la nuestra, con contadas excepciones, no. Los que constantemente son explotados por sus dirigentes son los trabajadores.
Coincidencias o no, Coosemupar y sus miembros provienen del Sitrachilco, cuyos dirigentes predicando ideologías radicales y apadrinados por un gobierno cómplice han sido los máximos culpables del fracaso bananero en el área del Pacífico. Se convierte en juez y parte de las decisiones de ese rubro, con el ingrediente adicional que es el Estado el que carga con los gastos.
Canatra es descendiente del Sicotrac y similares con los mismos dirigentes culpables de la desastrosa situación del transporte colectivo nacional, especialmente del citadino. De nuevo el ingrediente financiero y de subsistencia proviene del Estado. No hay que investigar a fondo para llegar a las conclusiones que la mayoría de los panameños hemos llegado y el porqué no se solucionan estos dos problemas: amiguismo y coopartidismo. ¿Hasta cuándo los inocentes tendremos que seguir pagando el pecado de los culpables?