Cosas que pasan
Hay personas que piensan que la exoneración del impuesto sobre la renta a los salarios hasta un monto de B/.700 no es realista ni justa. No se habla, sin embargo sobre una revisión más equitativa sobre lo que pagan las empresas y los bancos y abrir un compás donde el 20% de la población goza del 60 % de la riqueza del país y 60% apenas si perciben un 20% de esa abundancia de bienes. Valdría la pena estudiar a fondo este renglón.
El pueblo, ese pueblo que sufre, que tiene hambre, que a duras penas tiene para medio cubrir la canasta básica, está preocupado por los despidos en masa. La Iglesia Católica habla de 2000; Avila de la FENASEP da cifras alarmantes, pero incluye los Municipios de Panamá y San Miguelito. Sé que no se están respetando los contratos de trabajo, ni siquiera aquellos concebidos hasta diciembre de 1999, apenas unos tres meses más. Sé de un caso que la licenciada trabajó los primeros quince días de septiembre y cuando fue a buscar su cheque le dijeron que su puesto estaba insubsistente desde el 2 de ese mes. Su supervisor lo ignoraba y estos diositos de ahora no habían tenido la cortesía de hacérselo saber a la involucrada. Está de más decir que el reclamo por los 15 días de trabajo está puesto. ¿Botadera con escopeta o con cortesía? Mi abuela decía que a todo marrano le llega su día.
En El Panamá América del 19 de septiembre leí algo muy interesante sobre el Hospital Santo Tomás. El ingeniero Carlos Jayes comenta que le oyó decir a la doctora Gloria Moreno de López (yo lo escuché también) que para la rehabilitación total de dicho hospital se necesitarán 34 millones de dólares. Sostiene Jayes que si el de Aguadulce, un moderno hospital con 250 camas costó 14 millones, el gobierno bien podría construir un moderno hospital en las áreas revertidas y utilizar el Santo Tomás como centro de investigación científica. Valdría la pena estudiar esta proposición. La pregunta es: ¿cuál sería la alternativa mientras se construye el nuevo hospital? Respondo a mi manera de ver el asunto humanitariamente: se podría usar una sección del hospital Gorgas.
Si la Asamblea Legislativa debe elegir el contralor de la República, ¿por qué el Ejecutivo insiste en proponer un candidato? Felicito a la H.L. Teresita de Arias por su madurez y sus sanos principios. El tal Pacto de La Pintada, expuesto por la televisión no indica en ninguna de sus partes que todo el oficialismo debe elegir al favorito de la doña. ¿O sí?.
El pueblo, ese pueblo que sufre, que tiene hambre, que a duras penas tiene para medio cubrir la canasta básica, está preocupado por los despidos en masa. La Iglesia Católica habla de 2000; Avila de la FENASEP da cifras alarmantes, pero incluye los Municipios de Panamá y San Miguelito. Sé que no se están respetando los contratos de trabajo, ni siquiera aquellos concebidos hasta diciembre de 1999, apenas unos tres meses más. Sé de un caso que la licenciada trabajó los primeros quince días de septiembre y cuando fue a buscar su cheque le dijeron que su puesto estaba insubsistente desde el 2 de ese mes. Su supervisor lo ignoraba y estos diositos de ahora no habían tenido la cortesía de hacérselo saber a la involucrada. Está de más decir que el reclamo por los 15 días de trabajo está puesto. ¿Botadera con escopeta o con cortesía? Mi abuela decía que a todo marrano le llega su día.
En El Panamá América del 19 de septiembre leí algo muy interesante sobre el Hospital Santo Tomás. El ingeniero Carlos Jayes comenta que le oyó decir a la doctora Gloria Moreno de López (yo lo escuché también) que para la rehabilitación total de dicho hospital se necesitarán 34 millones de dólares. Sostiene Jayes que si el de Aguadulce, un moderno hospital con 250 camas costó 14 millones, el gobierno bien podría construir un moderno hospital en las áreas revertidas y utilizar el Santo Tomás como centro de investigación científica. Valdría la pena estudiar esta proposición. La pregunta es: ¿cuál sería la alternativa mientras se construye el nuevo hospital? Respondo a mi manera de ver el asunto humanitariamente: se podría usar una sección del hospital Gorgas.
Si la Asamblea Legislativa debe elegir el contralor de la República, ¿por qué el Ejecutivo insiste en proponer un candidato? Felicito a la H.L. Teresita de Arias por su madurez y sus sanos principios. El tal Pacto de La Pintada, expuesto por la televisión no indica en ninguna de sus partes que todo el oficialismo debe elegir al favorito de la doña. ¿O sí?.