Cosechas lo que siembras
En varias ocasiones he escrito sobre el comportamiento de los dirigentes sindicales en Panamá y el peligro de perder lo que tienen porque no lo han comprado. Con esto solo he logrado que me consideren su enemiga en vez de seguir las sugerencias que les he mandado. Históricamente hablando recordemos que cuando se da el golpe de Estado en el 68, los sindicatos no lo apoyaban y el General decidió darles todos los privilegios y los puso contra los empresarios hasta hacer quebrar varias empresas. Los dirigentes sindicales mandaban aquí y el despelote fue grande.
Hoy que estamos en democracia y han pasado los años, continúan algunas prácticas equivocadas en esos dirigentes. Repito que los sindicatos son parte de la democracia y, por lo tanto, deben existir pero practicándola dentro de los mismos. Se perpetúan los dirigentes por años de años y manejan a su antojo los sindicatos e interpretan a su manera el Código del Trabajo. A pesar de que las huelgas estaban a la orden del día, tampoco estoy de acuerdo con quitarles ese derecho; solo necesitan regularla. Tampoco estoy de acuerdo con cambiar el día domingo por otro de la semana. Pero esos dirigentes sindicales han abusado de su poder y han llevado al país casi al caos en determinadas circunstancias.
Las bananeras se fueron de Panamá por culpa de los dirigentes sindicales de esas regiones y, ¿cómo están los trabajadores? Comiéndose un cable. ¿Cuántas empresas fueron tomadas por los trabajadores por los benditos Códigos que lo permitían y cuántas quedan vigentes? He tratado de decirlo y nadie me hace caso. Ahora vienen las modificaciones y tiemblan y se quejan. Pero ellos no supieron compartir y conservar lo que tenían para que se quedaran con ello.
Mi opinión es que deben sentarse a conversar ambas partes y con el diálogo hacer entender sus conveniencias y el gobierno respetar algunas conquistas, salvaguardando el interés de las empresas ya que ambas son pilares de la economía y no conviene un enfrentamiento sin solucionar lo que viene. Olviden de lo que han pelechado y piensen que hay que modernizarse, acabando con fueros y privilegios impopulares y que no ayuda al desarrollo del país. Bastante se hizo aquí lo que quisieron los sindicalistas y ellos deben comprender que llegó la hora de acabar con los mismos e igualar la carga de ambas partes para bien del país. Sopesen lo que les digo.