Costo de la Cinta Costera
Cuando el Gobierno anunció el año pasado que para solventar el costo de la Cinta Costera aplicaría una tasa de valorización que pagarían los ciudadanos residentes y beneficiarios directos de la obra, además de sorprender, sembró una polémica. Y cuando hace tan sólo unos días el presidente Martín Torrijos comunicó, en un programa televisivo, que la obra no acarrearía tasa de valorización alguna, puesto que los fondos estaban siendo contemplados por el presupuesto del Estado para el 2009, volvió a sorprender, aunque también creó desconfianza.
Esta vez la suspicacia de los analistas políticos radica en que el anuncio presidencial se produjo cuando faltan pocas semanas para las elecciones y escasos cien días para finalizar el mandato del presidente Torrijos. ¿Por qué su gobierno “descubre” ahora que la cuestionada Tasa de Valorización no era necesaria? Se añaden a este ámbito de sospechas el que las explicaciones ofíciales han resultado insuficientes y los argumentos superficiales. Por otro lado, estos cambios de posiciones sobre asuntos de tanta trascendencia para Panamá como es la política impositiva aplicada a obras públicas, compromisos presupuestarios y coste de los mega proyectos nacionales, resultan perjudiciales para la imagen de un gobierno que parece atrapado en peligrosas improvisaciones.
Es lamentable que el Ejecutivo no guíe su actuación con base en la racionalización del gasto público en materia de inversiones, y que este anuncio de Torrijos haya quedado bajo el manto de la desconfianza debido a que tanto el mandatario como el MOP y el MEF están tomando decisiones pretendiendo ponerle fin artificialmente a polémicas generadas siempre por la falta de transparencia observadas en las actuaciones públicas.