Costo de la democracia
Muchos se escandalizarán, y otros hasta se indignarán, porque se ha anunciado que las próximas elecciones tendrán un costo de unos B/ 22 millones. Pues, la verdad es que nos costarán mucho más. No sólo nos referimos al costo que se causará desde cada una de las candidaturas, sino al costo para el país, de mantener el actual sistema electoral. Panamá está pasando -desapercibidamente para la mayoría de los ciudadanos- de ser una democracia a una plutocracia. Esto es, del gobierno del pueblo al gobierno del dinero.
Además de lo que pueda aportar el Estado a través del Tribunal Electoral, una campaña presidencial puede llegar a costar unos B/ 30 millones en esta vuelta; una campaña de alcalde hasta tres millones, una de diputado no menos de 300 mil y una de representante varias decenas de miles. Hay que multiplicar las sumas por la cantidad de candidatos y luego preguntarse de dónde saldrá tanto dinero "desinteresado". La verdad es que el sistema de campañas de uno y dos años de extensión (entre las internas, las primarias y las elecciones nacionales), sin límite al gasto ni a la recaudación, invita a la penetración del poder público de factores peligrosos, desde los grupos de interés locales o transnacionales, hasta el crimen organizado, pasando por los grandes poderes económicos del país. Aunque parezca paradójico, la democracia menos costosa será la que sea sufragada, en su totalidad, por el Estado y en donde se prohíban las donaciones particulares.