Coyuntura y corrupción política
El fenómeno de la corrupción sigue siendo parte de la coyuntura nacional desde hace un año. Los partidos burgueses están bastante involucrados en este fenómeno. En el caso del PRD, nos damos cuenta que la actual dirigencia aglutinada en su máximo órgano directivo que es el CEN, ha salido bastante debilitada de las denuncias de corrupción, a partir de todo lo que se ha dado en este sentido desde los llamados "Afudólares".
La credibilidad, por ejemplo, de Balbina Herrera, anda por el piso en el termómetro político. Y este desprestigio es aprovechado a lo interno del PRD, por sectores que tienen toda la intención de retomar el control del partido con miras a los próximos comicios electorales del 2004. Estos sectores no hicieron una mayor pelea cuando se realizó el congreso anterior en donde se escogió al CEN actual, porque sabían que no tenía la capacidad de definir los candidatos a cargos de elección, llámese "legisladores", "presidente de la República", "vicepresidente" o "alcalde", y que iba a tener, políticamente, un espacio de desgaste, al confrontar al nuevo gobierno. O sea, que a ellos no les interesaba el control del PRD en ese momento. Concretamente, nos referimos a los sectores económicamente más fuertes del PRD, encabezados por "El Toro" Pérez Balladares, Virzi, Misrachi, "Fito" Duque y demás. En el actual momento coyuntural sí les interesa controlar el partido, para definir políticas politiqueras de partido, obviamente, las personas que van a ser candidatizadas a los diferentes cargos de elección.
A nivel nacional, según una encuesta de "CID-GALLUP", el 53% de la población no votaría por ninguno de los dos principales partidos; es decir, ni por el PRD ni por el Partido Arnulfista (PA). Esto quiere decir que no hay partido de preferencia. Incluso, el PRD, desde los espacios que ocupa ha generado situaciones de corrupción. Por ejemplo, el caso de Afú y demás legisladores en torno al apoyo del CEMIS. Es importante tener presente sobre el problema de la corrupción, que esto se ha dado hoy porque se denunció la situación del CEMIS, pero, anteriormente, ¿cuántos proyectos de gran envergadura se han aprobado de esta manera? ¿Cómo se aprobaron las privatizaciones de la época de "El Toro", que le entregaron servicios de seguridad nacional e ingresos reales que recibía el Estado panameño por la vía del cobro de los servicios de luz y telefonía a las transnacionales (Unión FENOSA, Cables & Wireless, Bell South, etc.)? ¿Pasarían muchos billetes por las curules de los legisladores para que aprobaran a tambor batiente, de forma unánime, como lo hicieron, y que hoy día estamos pagando las consecuencias de la entrega que se dio de esos recursos del país?
Recordemos que esos actos fueron consensuados tanto por el gobierno del entonces partido gobernante (PRD), como por la bancada de la mal llamada "oposición". Desde entonces la corrupción viene campeando. Empresarialmente, las cúpulas de estos partidos, obviamente, no escatiman esfuerzos de que sus socios salgan beneficiados de cualquier licitación que se dé en este país. Así es que la corrupción, en el caso del PRD, es una cosa muy evidente; se sigue dando, obviamente, no con la intensidad de cuando eran gobierno, pero sí se da, en base estos hechos que han venido denunciándose a la luz pública.
En el caso del actual gobierno, han sobrado las denuncias de corrupción: el helicóptero que se hundió, el uso que se le daba, el trailer que se volcó en la carretera Panamá-Colón y que traía un helicóptero que le habían regalado al Sr. Barés, jefe de la Policía, ¿de dónde salió ese helicóptero? ; lo relacionado a la casa de la señora presidenta en Punta Mala, los manejos de la familia Escalona y del amigo Onasis García, que controlan todos los consulados que están en áreas de gran comercio en el mundo, que controlan el FIS, tienen bajo su poder alcaldías, gobernaciones; es decir, que existe nepotismo, que es una manera de corrupción. El nepotismo es un elemento natural de estos tipos de gobiernos oligárquicos como lo han sido los del PRD, y del Partido Arnulfista. No se trata de que se nombran a familiares, sino que se nombra a toda una familia, y no precisamente en los cargos de intrascendencia, sino de gerencias, de direcciones que traen aparejadas una serie de influencias que facilitan un montón de cosas (negocios, licitaciones otorgadas, etc.) y salarios considerables. El caso de las carreteras hacia fincas de altos funcionarios gubernamentales (Weeden y Sapadafora), en donde hay una sola casa antes de llegar a donde estos señores tienen sus fincas. Y ellos justifican un proyecto del FIS, porque, supuestamente, es un proyecto carretero que está creando vías de penetración y está, supuestamente, beneficiendo a la población, cuando es totalmente falso.
Por lo tanto, si podemos hacer una recapitulación de hechos de corrupción bastante grandes, entonces tenemos que el actual gobierno anda mal y con un partido corrupto. Por lo tanto, lo más seguro es que en los dos años que le faltan al mandato del PA, la corrupción va a campear porque hay conciencia de que esta gente no se va a reelegir.
El hecho de que no se reelijan es el acuerdo implícito de los dos partidos grandes de la burguesía panameña (el PRD y el PA) de alternarse en el poder cada cinco años, para tener la posibilidad de disfrutar y beneficiarse de las arcas del Estado, con el compromiso tácito de que nadie va a perseguir a nadie a los cinco años de habérsele acabado el mandato a uno de estos engendros politiqueros, porque entonces, se rompería el pacto. ¡Qué esperanza para las mayorías de este país!
(pastord@hotmail.com)
La credibilidad, por ejemplo, de Balbina Herrera, anda por el piso en el termómetro político. Y este desprestigio es aprovechado a lo interno del PRD, por sectores que tienen toda la intención de retomar el control del partido con miras a los próximos comicios electorales del 2004. Estos sectores no hicieron una mayor pelea cuando se realizó el congreso anterior en donde se escogió al CEN actual, porque sabían que no tenía la capacidad de definir los candidatos a cargos de elección, llámese "legisladores", "presidente de la República", "vicepresidente" o "alcalde", y que iba a tener, políticamente, un espacio de desgaste, al confrontar al nuevo gobierno. O sea, que a ellos no les interesaba el control del PRD en ese momento. Concretamente, nos referimos a los sectores económicamente más fuertes del PRD, encabezados por "El Toro" Pérez Balladares, Virzi, Misrachi, "Fito" Duque y demás. En el actual momento coyuntural sí les interesa controlar el partido, para definir políticas politiqueras de partido, obviamente, las personas que van a ser candidatizadas a los diferentes cargos de elección.
A nivel nacional, según una encuesta de "CID-GALLUP", el 53% de la población no votaría por ninguno de los dos principales partidos; es decir, ni por el PRD ni por el Partido Arnulfista (PA). Esto quiere decir que no hay partido de preferencia. Incluso, el PRD, desde los espacios que ocupa ha generado situaciones de corrupción. Por ejemplo, el caso de Afú y demás legisladores en torno al apoyo del CEMIS. Es importante tener presente sobre el problema de la corrupción, que esto se ha dado hoy porque se denunció la situación del CEMIS, pero, anteriormente, ¿cuántos proyectos de gran envergadura se han aprobado de esta manera? ¿Cómo se aprobaron las privatizaciones de la época de "El Toro", que le entregaron servicios de seguridad nacional e ingresos reales que recibía el Estado panameño por la vía del cobro de los servicios de luz y telefonía a las transnacionales (Unión FENOSA, Cables & Wireless, Bell South, etc.)? ¿Pasarían muchos billetes por las curules de los legisladores para que aprobaran a tambor batiente, de forma unánime, como lo hicieron, y que hoy día estamos pagando las consecuencias de la entrega que se dio de esos recursos del país?
Recordemos que esos actos fueron consensuados tanto por el gobierno del entonces partido gobernante (PRD), como por la bancada de la mal llamada "oposición". Desde entonces la corrupción viene campeando. Empresarialmente, las cúpulas de estos partidos, obviamente, no escatiman esfuerzos de que sus socios salgan beneficiados de cualquier licitación que se dé en este país. Así es que la corrupción, en el caso del PRD, es una cosa muy evidente; se sigue dando, obviamente, no con la intensidad de cuando eran gobierno, pero sí se da, en base estos hechos que han venido denunciándose a la luz pública.
En el caso del actual gobierno, han sobrado las denuncias de corrupción: el helicóptero que se hundió, el uso que se le daba, el trailer que se volcó en la carretera Panamá-Colón y que traía un helicóptero que le habían regalado al Sr. Barés, jefe de la Policía, ¿de dónde salió ese helicóptero? ; lo relacionado a la casa de la señora presidenta en Punta Mala, los manejos de la familia Escalona y del amigo Onasis García, que controlan todos los consulados que están en áreas de gran comercio en el mundo, que controlan el FIS, tienen bajo su poder alcaldías, gobernaciones; es decir, que existe nepotismo, que es una manera de corrupción. El nepotismo es un elemento natural de estos tipos de gobiernos oligárquicos como lo han sido los del PRD, y del Partido Arnulfista. No se trata de que se nombran a familiares, sino que se nombra a toda una familia, y no precisamente en los cargos de intrascendencia, sino de gerencias, de direcciones que traen aparejadas una serie de influencias que facilitan un montón de cosas (negocios, licitaciones otorgadas, etc.) y salarios considerables. El caso de las carreteras hacia fincas de altos funcionarios gubernamentales (Weeden y Sapadafora), en donde hay una sola casa antes de llegar a donde estos señores tienen sus fincas. Y ellos justifican un proyecto del FIS, porque, supuestamente, es un proyecto carretero que está creando vías de penetración y está, supuestamente, beneficiendo a la población, cuando es totalmente falso.
Por lo tanto, si podemos hacer una recapitulación de hechos de corrupción bastante grandes, entonces tenemos que el actual gobierno anda mal y con un partido corrupto. Por lo tanto, lo más seguro es que en los dos años que le faltan al mandato del PA, la corrupción va a campear porque hay conciencia de que esta gente no se va a reelegir.
El hecho de que no se reelijan es el acuerdo implícito de los dos partidos grandes de la burguesía panameña (el PRD y el PA) de alternarse en el poder cada cinco años, para tener la posibilidad de disfrutar y beneficiarse de las arcas del Estado, con el compromiso tácito de que nadie va a perseguir a nadie a los cinco años de habérsele acabado el mandato a uno de estos engendros politiqueros, porque entonces, se rompería el pacto. ¡Qué esperanza para las mayorías de este país!
(pastord@hotmail.com)