Crear empleos, vivir con dignidad
Cuando la presidenta del CoNEP pide que se creen nuevos empleos como manera de salvar al país, me alegra la preocupación de la empresa privada en esa cruzada que debe emprenderse pronto y no sólo por el gobierno.
Sin embargo, temo que la preocupación gubernamental por ser agencia de colocaciones, lleve a este gobierno a emular a los gobiernos de las dictaduras militares. No es conveniente que nuevamente se hipertrofie el sector público con la creación de más burocracia por el sólo hecho de proteger a los desempleados; porque no es más que eso: proteccionismo que es negativo para los gobernantes y para el país.
Siempre he dicho que no debe regalarse el pescado, sino enseñar a pescarlo con elementos fabricados por ellos y, sobre todo, enseñarlos a comprender la importancia de ello. Por infortunio, el panameño se acostumbró a tener todo al alcance de su mano, con poco sacrificio. Por eso, cuando se habla de usar el Fondo Fiduciario para crear empleos, me parece un poco demagógico porque, digamos que se usan 10 millones de balboas para crear empleos este año. ¿Qué sucederá el próximo? ¿Sacaremos otros 10 millones cada año hasta acabar con el fondo?
Las políticas económicas gubernamentales deben ir dirigidas a facilitar a la empresa privada la creación de esos empleos de manera que el gobierno sólo tenga los burócratas que necesita para el financiamiento de lo oficial y emplear ese dinero en obras y mejoramiento de salud y educación, así como en lo social.
Más empleos, más rueda el dinero, mejor se vive, más gente cotiza al Seguro Social, menos gente utiliza la educación y la salud pública; más gente se desteta del gobierno y éste se politiza menos porque menos personas dependen de él y las prebendas que le da.
Hacer un buen gobierno no es nombrar más copartidarios y fabricar más botellas. Esto es perjudicial a la salud espiritual y emocional de la gente. Gobernar bien no es tener una planilla inflada para complacer a quienes han estado cinco años en la podrida en oposición. Hacer un buen gobierno es permitir que su pueblo aprenda a vivir con dignidad y comodidades; a vivir de su propia manera y con sus propios recursos. Dos cosas son negativas para un gobierno: el populismo y el proteccionismo.
Así que, lo importante es que las políticas económicas hipertrofien la empresa privada para que ésta genere empleos, pero no para enriquecerse exageradamente a costa de sus empleados, sino para ayudar a éstos a vivir bien y también a que los inversionistas saquen ganancia de la inversión.
Mientras exista una relación equilibrada entre empresarios y trabajadores, mientras exista respeto y consideración mutuo; mientras ambos comprendan que los dos partes son co-dueños de la empresa y en yunta la echan adelante, podremos erigir un país progresista, un país con una distribución equitativa de la riqueza y un país del cual no sintamos orgullosos y satisfechos.
Aunque a veces necesitamos quien nos trabaje y no lo conseguiremos o lo hacen a desgano, creo que si el gobierno se encamina correctamente, la economía crecerá y vendrán inversionistas.
Que dios ilumine a los gobernantes.
Sin embargo, temo que la preocupación gubernamental por ser agencia de colocaciones, lleve a este gobierno a emular a los gobiernos de las dictaduras militares. No es conveniente que nuevamente se hipertrofie el sector público con la creación de más burocracia por el sólo hecho de proteger a los desempleados; porque no es más que eso: proteccionismo que es negativo para los gobernantes y para el país.
Siempre he dicho que no debe regalarse el pescado, sino enseñar a pescarlo con elementos fabricados por ellos y, sobre todo, enseñarlos a comprender la importancia de ello. Por infortunio, el panameño se acostumbró a tener todo al alcance de su mano, con poco sacrificio. Por eso, cuando se habla de usar el Fondo Fiduciario para crear empleos, me parece un poco demagógico porque, digamos que se usan 10 millones de balboas para crear empleos este año. ¿Qué sucederá el próximo? ¿Sacaremos otros 10 millones cada año hasta acabar con el fondo?
Las políticas económicas gubernamentales deben ir dirigidas a facilitar a la empresa privada la creación de esos empleos de manera que el gobierno sólo tenga los burócratas que necesita para el financiamiento de lo oficial y emplear ese dinero en obras y mejoramiento de salud y educación, así como en lo social.
Más empleos, más rueda el dinero, mejor se vive, más gente cotiza al Seguro Social, menos gente utiliza la educación y la salud pública; más gente se desteta del gobierno y éste se politiza menos porque menos personas dependen de él y las prebendas que le da.
Hacer un buen gobierno no es nombrar más copartidarios y fabricar más botellas. Esto es perjudicial a la salud espiritual y emocional de la gente. Gobernar bien no es tener una planilla inflada para complacer a quienes han estado cinco años en la podrida en oposición. Hacer un buen gobierno es permitir que su pueblo aprenda a vivir con dignidad y comodidades; a vivir de su propia manera y con sus propios recursos. Dos cosas son negativas para un gobierno: el populismo y el proteccionismo.
Así que, lo importante es que las políticas económicas hipertrofien la empresa privada para que ésta genere empleos, pero no para enriquecerse exageradamente a costa de sus empleados, sino para ayudar a éstos a vivir bien y también a que los inversionistas saquen ganancia de la inversión.
Mientras exista una relación equilibrada entre empresarios y trabajadores, mientras exista respeto y consideración mutuo; mientras ambos comprendan que los dos partes son co-dueños de la empresa y en yunta la echan adelante, podremos erigir un país progresista, un país con una distribución equitativa de la riqueza y un país del cual no sintamos orgullosos y satisfechos.
Aunque a veces necesitamos quien nos trabaje y no lo conseguiremos o lo hacen a desgano, creo que si el gobierno se encamina correctamente, la economía crecerá y vendrán inversionistas.
Que dios ilumine a los gobernantes.