Crecimiento con desempleo
Nos defiende un extranjero. Mientras se viene tratando de “rescatar” de la crisis financiera al mundo, inyectando fabulosas cantidades de dinero al sistema a través de la banca norteamericana, la micro, pequeña y mediana empresa mundial continúa siendo discriminada y esquilmada por esa banca, como siempre, y peor por medio de tarjetas de crédito.
El concepto de utilidades sobre el crédito no toma en cuenta al ser humano -producción y distribución- también continúan manejándose con los criterios del mismo sistema, afectando el consumo, bastante atropellado.
Algunos distinguidos expertos y este humilde investigador, consideramos que el “rescate” no funcionará porque desconoce al factor mas importante: el ser humano y su pobreza.
La banca continúa especulando, abusando de las “reglas de juego” que ella impone sin regulaciones ni compromisos. De nada servirán las inyecciones.
Es por ello que los administradores de los Estados, los gobernantes, tienen la obligación de acometer las medidas necesarias acordes con los sacrificios que se hacen entregando miles de millones a un a banca insensible que no modifica sus patrones de operación y que, por el contrario, está impidiendo la generación de empleos, bloqueando oxígeno a una sociedad mundial estrangulada.
La misma sociedad mundial, sobre todo de nuestros países empobrecidos, es la que le da valor a una moneda que no lo tiene al ser emitida (fabricada) y, además, tenemos que cargar con repagar por su uso, para generarle superhábit a los manejadores del dinero. Que… colmo!
No nos llamemos a engaños. Mientras no se cambie de rumbo en política económica mundial (patrón monetario, intercambio comercial y política exterior) rescates y reformas serán paliativos cosméticos. Como dice Stiglitz, el sector financiero debe descontaminar la economía global que envenenaron con activos tóxicos. Los daños los pagan los pobres, “víctimas inocentes”. Mientras, nuestros gobiernos no se atreven a denunciar y exigir justicia internacional y tiene que hacerlo un noble Nobel norteamericano. ¡Que vergüenza!
La pobreza y el desempleo seguirán creciendo para complacer la voracidad en súper utilidades de la banca y los prestamistas internacionales. Y la deuda externa... bien, gracias.
*Analista Internacional.