Crisis de identidad
A raíz de la inauguración de las nuevas oficinas del Canal 11 en las áreas revertidas, escribimos una columna sobre el particular. La retrospectiva la hicimos porque en ese momento observamos que durante el acto, prácticamente se soslayó el papel protagónico que la Universidad de Panamá tuvo en sus inicios y desarrollo.
Conozco la historia desde sus orígenes, debido a que fui parte integrante del grupo que en sus inicios planteó la necesidad de que la Universidad de Panamá tuviera un sistema universitario de televisión. El Arquitecto Edwin Fábrega acogió la idea, logrando que en la recién inaugurada Facultad de Odontología, su Decano, Dr. Juan R. Morales permitiera el uso de las primeras instalaciones de TV-U, canal 6 (nombre original el Canal 11).
En aquel artículo comentábamos la gestión protagónica, de Rómulo Escobar Bethancourt, Griselda López y Alejandro Carrasco, entre otros, quienes permitieron darle el nuevo perfil al Canal Universitario.
El impedimento legal, producto de la vieja Ley 10 de 1959, que no permitía el uso de la frecuencia del Canal 11, ya que impedía que canales impares transmitieran en la ciudad de Panamá, se resolvió mediante una labor de persuasión con los canales comerciales 2 y 4, quienes accedieron a que el Canal universitario difundiera su señal, a través de esa frecuencia en forma experimental y con fines estrictamente educativos.
Puede afirmarse con toda propiedad que fue la Universidad de Panamá la que desarrolló todo el concepto de lo que posteriormente se llamaría Radio y Televisión Educativa, Canal 11.
Le correspondió a la Casa de Méndez Pereira alentar al gobierno del Japón para que se estableciera una asistencia técnica, la cual se concretó por la vía de un Convenio entre ambos gobiernos. El prestigio de Nuestro Primer Centro de Estudios Superiores fue el espaldarazo de confianza para la consecución de millones de balboas un equipo, adiestramiento y asesoría de personal.
Como dato adicional debo añadir que el actual edificio que aloja el Canal 11, fue un bien adquirido por la Universidad a la familia Noriega-Sieiro, durante la gestión del Rector Escobar Bethancourt. Estas instalaciones han sufrido una serie de modificaciones a lo largo de todos estos años, teniendo en su momento uno de los mejores estudios de televisión del área.
Los universitarios fuimos testigos del conflicto generado entre el ex-Rector Zúñiga y el exministro de Educación, Marco Alarcón en 1993. Ya en aquel momento se dio una ruptura seria y desconocimiento de los acuerdos entre la Universidad de Panamá y el Gobierno Central en torno al Canal 11. Las designaciones directivas fueron hechas al margen de la universidad.
La tensión en este asunto bajó un poco durante la gestión del ex ministro Thalassinos cuando designa al profesor de Sociología, Gerardo Maloney, sin embargo, la Institución Universitaria tampoco tuvo una mayor presencia en el canal educativo de televisión.
Los cambios producidos en la emisión de las señales radioeléctricas, así como en las nuevas disposiciones legales (ley 24 de junio de 1999), y la incorporación de organismos como el Ente Regulador en las decisiones fundamentales de la política general del Estado en materia de telecomunicaciones, obligan a que tanto la Universidad de Panamá como el Ministerio de Educación se sienten a discutir seriamente sobre el Canal 11 de televisión.
La televisora educativa es un Servicio Público de Comunicación Audiovisual. Como tal debe tener estrategias y políticas que garantice el acceso universal. En este sentido es una gran agencia educativa nacional que secunda, integra y desarrolla las funciones docentes de la Nación.
Se le atribuye, igualmente, un papel fundamental para la democracia y en consecuencia debe ampliar la participación de los ciudadanos, garantizar la independencia y la apertura a las diversas tendencia políticas, sociales y culturales. Es la "gran ágora moderna en la que se forma y manifiesta la opinión pública".
Sin lugar a duda hay una crisis de identidad del Canal Educativo, así como de una pérdida de legitimación y de rol que es necesario rescatar.
Conozco la historia desde sus orígenes, debido a que fui parte integrante del grupo que en sus inicios planteó la necesidad de que la Universidad de Panamá tuviera un sistema universitario de televisión. El Arquitecto Edwin Fábrega acogió la idea, logrando que en la recién inaugurada Facultad de Odontología, su Decano, Dr. Juan R. Morales permitiera el uso de las primeras instalaciones de TV-U, canal 6 (nombre original el Canal 11).
En aquel artículo comentábamos la gestión protagónica, de Rómulo Escobar Bethancourt, Griselda López y Alejandro Carrasco, entre otros, quienes permitieron darle el nuevo perfil al Canal Universitario.
El impedimento legal, producto de la vieja Ley 10 de 1959, que no permitía el uso de la frecuencia del Canal 11, ya que impedía que canales impares transmitieran en la ciudad de Panamá, se resolvió mediante una labor de persuasión con los canales comerciales 2 y 4, quienes accedieron a que el Canal universitario difundiera su señal, a través de esa frecuencia en forma experimental y con fines estrictamente educativos.
Puede afirmarse con toda propiedad que fue la Universidad de Panamá la que desarrolló todo el concepto de lo que posteriormente se llamaría Radio y Televisión Educativa, Canal 11.
Le correspondió a la Casa de Méndez Pereira alentar al gobierno del Japón para que se estableciera una asistencia técnica, la cual se concretó por la vía de un Convenio entre ambos gobiernos. El prestigio de Nuestro Primer Centro de Estudios Superiores fue el espaldarazo de confianza para la consecución de millones de balboas un equipo, adiestramiento y asesoría de personal.
Como dato adicional debo añadir que el actual edificio que aloja el Canal 11, fue un bien adquirido por la Universidad a la familia Noriega-Sieiro, durante la gestión del Rector Escobar Bethancourt. Estas instalaciones han sufrido una serie de modificaciones a lo largo de todos estos años, teniendo en su momento uno de los mejores estudios de televisión del área.
Los universitarios fuimos testigos del conflicto generado entre el ex-Rector Zúñiga y el exministro de Educación, Marco Alarcón en 1993. Ya en aquel momento se dio una ruptura seria y desconocimiento de los acuerdos entre la Universidad de Panamá y el Gobierno Central en torno al Canal 11. Las designaciones directivas fueron hechas al margen de la universidad.
La tensión en este asunto bajó un poco durante la gestión del ex ministro Thalassinos cuando designa al profesor de Sociología, Gerardo Maloney, sin embargo, la Institución Universitaria tampoco tuvo una mayor presencia en el canal educativo de televisión.
Los cambios producidos en la emisión de las señales radioeléctricas, así como en las nuevas disposiciones legales (ley 24 de junio de 1999), y la incorporación de organismos como el Ente Regulador en las decisiones fundamentales de la política general del Estado en materia de telecomunicaciones, obligan a que tanto la Universidad de Panamá como el Ministerio de Educación se sienten a discutir seriamente sobre el Canal 11 de televisión.
La televisora educativa es un Servicio Público de Comunicación Audiovisual. Como tal debe tener estrategias y políticas que garantice el acceso universal. En este sentido es una gran agencia educativa nacional que secunda, integra y desarrolla las funciones docentes de la Nación.
Se le atribuye, igualmente, un papel fundamental para la democracia y en consecuencia debe ampliar la participación de los ciudadanos, garantizar la independencia y la apertura a las diversas tendencia políticas, sociales y culturales. Es la "gran ágora moderna en la que se forma y manifiesta la opinión pública".
Sin lugar a duda hay una crisis de identidad del Canal Educativo, así como de una pérdida de legitimación y de rol que es necesario rescatar.