Crisis de valores
La reciente crisis del sector de la salud, ocasionada por la muerte de al menos 21 panameños hasta el sábado pasado, ha servido para poner a prueba muchos factores, incluyendo la estirpe y el talante de algunos. Por ejemplo, luego de concluida la conferencia de prensa del miércoles 11 de octubre por la noche, un mensaje de correo electrónico, firmado por una persona que se identificaba como María Jhonson, inundó los buzones de una lista de distribución en la que se encontraban las direcciones de las salas de redacción de los medios impresos del país.
En su mensaje, la persona remitente invitaba a no creer en ninguna de las "mentiras" que el Ministro de Salud y el Director de la Caja de Seguro Social, acababan de contarnos a los panameños, y para sustentar su acusación, adjuntaba el contenido que sobre el dietilenglicol, extrajo de una enciclopedia virtual. Según la señora Jhonson, era falso que el dietilenglicol no fuera un producto de consumo humano, ya que Wikipedia, daba cuenta de muchos casos de intoxicación mortal, ocurridos desde 1937 en que se detectó el primero en los Estado Unidos, hasta los 21 fallecidos en Panamá.
Quedamos perplejos al ver cómo se mal leía una información, para retorcerla hasta el punto de llamar ignorantes a los panameños que informaron sobre el hallazgo, efectuado por los expertos del CDC de Atlanta. Por supuesto que el corolario del mensaje de marras, era la petición de la renuncia del ministro Alleyne y del director Luciani.
Suponemos que a estas alturas, la señora Jhonson, habrá recapacitado sobre su error. Su mensaje fue una de tantas muestras fehacientes de cómo algunos desconfían de todos y de todo, y tratan de desviar la realidad de las cosas, para sus muy aviesos propósitos.
Otro ejemplo, es el llamado que han hecho algunos, a votar No, en el referéndum, a causa de la crisis ocurrida. Nada más erróneo e innoble. No tiene nada que ver un tema con el otro. Mezclarlos es contaminar de manera artera ambos escenarios, tan distantes y a la vez tan importantes para el país. Definitivamente que estamos padeciendo, también, de una grave crisis de valores.
Estoy dando cuatro materias con tres profesoras: Conocimiento del Mandarín, Mandarín Oral, Comprensión de Lectura y otra cuya traducción desconozco.
Mi nombre en mandarín es Yao Yalu (mis profesoras dicen que es un nombre muy bonito). Otro día, cuando tenga más tiempo, les mostraré cómo se escribe en Zhongwen.
Zaijian! (¡Hasta luego!)
En su mensaje, la persona remitente invitaba a no creer en ninguna de las "mentiras" que el Ministro de Salud y el Director de la Caja de Seguro Social, acababan de contarnos a los panameños, y para sustentar su acusación, adjuntaba el contenido que sobre el dietilenglicol, extrajo de una enciclopedia virtual. Según la señora Jhonson, era falso que el dietilenglicol no fuera un producto de consumo humano, ya que Wikipedia, daba cuenta de muchos casos de intoxicación mortal, ocurridos desde 1937 en que se detectó el primero en los Estado Unidos, hasta los 21 fallecidos en Panamá.
Quedamos perplejos al ver cómo se mal leía una información, para retorcerla hasta el punto de llamar ignorantes a los panameños que informaron sobre el hallazgo, efectuado por los expertos del CDC de Atlanta. Por supuesto que el corolario del mensaje de marras, era la petición de la renuncia del ministro Alleyne y del director Luciani.
Suponemos que a estas alturas, la señora Jhonson, habrá recapacitado sobre su error. Su mensaje fue una de tantas muestras fehacientes de cómo algunos desconfían de todos y de todo, y tratan de desviar la realidad de las cosas, para sus muy aviesos propósitos.
Otro ejemplo, es el llamado que han hecho algunos, a votar No, en el referéndum, a causa de la crisis ocurrida. Nada más erróneo e innoble. No tiene nada que ver un tema con el otro. Mezclarlos es contaminar de manera artera ambos escenarios, tan distantes y a la vez tan importantes para el país. Definitivamente que estamos padeciendo, también, de una grave crisis de valores.
Estoy dando cuatro materias con tres profesoras: Conocimiento del Mandarín, Mandarín Oral, Comprensión de Lectura y otra cuya traducción desconozco.
Mi nombre en mandarín es Yao Yalu (mis profesoras dicen que es un nombre muy bonito). Otro día, cuando tenga más tiempo, les mostraré cómo se escribe en Zhongwen.
Zaijian! (¡Hasta luego!)