Crisis económica y sus consecuencias
El flagelo de la crisis económica en nuestro país se ha convertido en una especie de cáncer social y gubernamental, motivando un descalabro dentro de la sociedad. Algunos han optado poner fin a sus vidas al no poder cumplir con sus familias y sus compromisos económicos. Los sectores del comercio, y la empresa privada se sienten frustrados al ver que sus intereses están mermando vertiginosamente.
La confianza y la estabilidad del gobierno están perdiendo puntos, debido a la ola de robos, asaltos, crímenes y suicidios, porque dan la impresión que es un mal incontrolable. El turismo interno y externo se ven amenazados por la delincuencia a lo largo y ancho del país. Es tan grave y preocupante la situación que nos ofrece el flagelo de la crisis económica que la sociedad está perdiendo la confianza del semejante y del mismo gobierno, porque pareciera que la situación es incontrolable.Este desorden moral de la sociedad no se debe atribuir del todo a la situación económica, ni tampoco debe ser una justificación para la delincuencia, también es culpable la falta de acción y carácter en la aplicación de las leyes por parte de los que tienen que ver con la justicia en Panamá.
Algunas empresas vienen tomando medidas de austeridad y reducción de personal, y para evitarse los altos costos de liquidación, despiden a los empleados de menos tiempo en la empresa sin considerar y respetar la eficiente hoja de servicio profesional y el aporte comprobado en beneficio de la misma. "La soga revienta por la parte más delgada", reza un viejo refrán. Esa medida, por una parte, es lógica, pero la otra es injusta e inmoral, al no considerar la capacidad del profesional y el aporte del empleado a la empresa. En otros casos, existen empresas que, para ocultar su estado económico y evitar un mayor costo en la liquidación del empleado, le hacen la vida imposible para obligarlo a irse de la empresa sin respetarle y reconocerle sus méritos y derechos laborales.
Somos conscientes de la cruel situación económica por la que atraviesa el país y que debido a ella, algunas empresas se sienten obligadas a tomar medidas de austeridad y reducción de personal, pero ello no justifica negarle una merecida carta de referencia a un empleado que haya cumplido con su trabajo de manera honesta, profesional y responsable, ello sería un crimen de tipo social, moral y empresarial.
La confianza y la estabilidad del gobierno están perdiendo puntos, debido a la ola de robos, asaltos, crímenes y suicidios, porque dan la impresión que es un mal incontrolable. El turismo interno y externo se ven amenazados por la delincuencia a lo largo y ancho del país. Es tan grave y preocupante la situación que nos ofrece el flagelo de la crisis económica que la sociedad está perdiendo la confianza del semejante y del mismo gobierno, porque pareciera que la situación es incontrolable.Este desorden moral de la sociedad no se debe atribuir del todo a la situación económica, ni tampoco debe ser una justificación para la delincuencia, también es culpable la falta de acción y carácter en la aplicación de las leyes por parte de los que tienen que ver con la justicia en Panamá.
Algunas empresas vienen tomando medidas de austeridad y reducción de personal, y para evitarse los altos costos de liquidación, despiden a los empleados de menos tiempo en la empresa sin considerar y respetar la eficiente hoja de servicio profesional y el aporte comprobado en beneficio de la misma. "La soga revienta por la parte más delgada", reza un viejo refrán. Esa medida, por una parte, es lógica, pero la otra es injusta e inmoral, al no considerar la capacidad del profesional y el aporte del empleado a la empresa. En otros casos, existen empresas que, para ocultar su estado económico y evitar un mayor costo en la liquidación del empleado, le hacen la vida imposible para obligarlo a irse de la empresa sin respetarle y reconocerle sus méritos y derechos laborales.
Somos conscientes de la cruel situación económica por la que atraviesa el país y que debido a ella, algunas empresas se sienten obligadas a tomar medidas de austeridad y reducción de personal, pero ello no justifica negarle una merecida carta de referencia a un empleado que haya cumplido con su trabajo de manera honesta, profesional y responsable, ello sería un crimen de tipo social, moral y empresarial.