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Crisis en el proceso de paz colombiano




Colaborador

El más antiguo y numeroso grupo de guerrilleros de Colombia, de orientación marxista leninista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), ha abandonado la mesa de negociaciones, alegando parcialización y complacencia del gobierno de Pastrana con los paramilitares, habiendo objetado con anterioridad la puesta en práctica del Plan Colombia. Frente a este acontecimiento se deduce que la guerrilla no tiene voluntad política para negociar la paz y ha abusado de la buena fe del presidente Pastrana cuando le concedió una amplia zona de distensión. No cabe duda que éste es un grave error de la guerrilla, porque ellos deben entender que no podrán ganar el conflicto y lo único que van a lograr es la prolongación innecesaria del mismo, que ya ha cobrado muchas vidas; decimos esto, porque:
El pueblo colombiano, con un largo historial de lucha por la libertad impulsada y afianzada por el héroe epónimo de América "Simón Bolívar", rechaza de plano un régimen marxista leninista, estilo Castro, que es la pretensión de la guerrilla.
Porque el presidente Pastrana, además de impulsar el Plan Colombia, tiene todavía la opción de pedir la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En consecuencia recomendamos al gobierno de Pastrana lo siguiente:
Convocar a todas las clases sociales, agrupaciones cívicas y políticas a que se sumen al proceso de cambio que se avecina y den su aporte generoso, bajo el lema: "En la medida en que construyamos un país mucho más justo y humano, todos ganamos".
Crear la fundación a favor de los pobres y marginados de Colombia, que sería regida por un Patronato integrado por profesionales honestos y dinámicos que trabajarán en coordinación con los departamentos del gobierno dedicados al área social.
Combatir la corrupción en todas sus manifestaciones.
La administración Pastrana debe estimular a los ricos de Colombia para que se sumen a este proceso de cambio, abandonando su indiferencia y egoísmo y contribuyendo eficazmente a darle solidez financiera a la Fundación Pro-pobres y Marginados de Colombia.Recordemos que en caso remotísimo de un triunfo de la insurgencia comunista, los ricos pueden perder todo, incluso, la vida. Eso ocurrió en Rusia en 1917 cuando Lenín, ayudado por la oscuridad de la noche, asaltó al parlamento y se hizo del poder, ordenando el fusilamiento del Zar Nicolás II y todos sus familiares. Asimismo cayeron los colaboradores allegados al régimen y los ricos terratenientes. Esto se repitió en 1959, con el triunfo de la revolución de Castro contra la dictadura de Batista. Este, a su entrada en la Habana, impuso el Paredón, donde cayeron todos los amigos de Batista; allí pagaron culpables e inocentes.
Los trescientos millones de dólares contenidos en el Plan Colombia, destinados al área social no bastan. Es imperativo que el presidente Pastrana, con la anuencia del Congreso, destine cada año, en el presupuesto de rentas y gastos de la nación, doscientos millones de dólares para obras sociales que favorezcan a los que menos tienen.
Esta política de fortalecimiento del área social, haciendo énfasis en el mejoramiento de las condiciones de vida de los pobres y marginados de Colombia, combinado con el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, dará un giro favorable en toda la sociedad colombiana y conducirá a la pronta conclusión del conflicto.
Los teóricos del marxismo, Carlos Marx y Federico Engels, escribieron su obra fundamental, "El Capital", para ser aplicado a las sociedades industrializadas como Inglaterra, Francia, Alemania y se tenía dudas si el socialismo podría tener éxito en un país de campesinos, como la Rusia de los zares de 1917. Pero este régimen no es funcional en los países latinoamericanos, porque basta con el ejemplo de Cuba: después de 42 años de régimen dictatorial comunista, el pueblo cubano está en la pobreza, triste y sin libertad.
Los grupos guerrilleros comunistas colombianos no pasarán, están desfasados y además desacreditados, tanto interna como internacionalmente, por la sencilla razón de que se nutren financieramente de la comisión de varios delitos como: narcotráfico, secuestros, chantaje y cobro ilegal de impuestos de guerra a las compañías petroleras que allí operan y a los empresarios que tienen la mala suerte de que sus fincas se encuentren ubicadas en territorio controlado por la guerrilla.
Como quiera que Pastrana ha demostrado su buena voluntad y renovado su fe en el proceso de paz, prorrogando por 55 días la vigencia de la zona de distensión, lo más sensato y positivo para la guerrilla es regresar, sin poner condiciones, a la mesa de negociaciones, no sin antes decretar un cese al fuego que debe prolongarse hasta la firma de los acuerdos de paz. Deben hacerlo ahora, porque el tiempo se agota y mañana será tarde.

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