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CSS: Protestas y propuestas


EL CENESIO es un arbusto que crece en las heladas faldas del Kilimanjaro, que para defenderse del frío no permite que se le caigan las hojas muertas, sino que las acumula sobre su tronco. El sobrepeso lo conduce a su muerte, pues el cenesio se cae por su propio peso.
Es necesaria una cultura política diferente y renovada. La cultura vieja, que nos maneja y domina, nos hace parecernos demasiado al cenesio.
Para Emilio Durkheim, el pensamiento social se construye como interacción entre la masa o colectividad y el gobierno como expresión del Estado. La colectividad expresa sentimientos, aspiraciones, creencias colectivas en forma dispersa y espontánea, en cambio el gobierno expone, pensamientos más organizados y centralizados por sus propias características, pero existen los momentos en que la colectividad logra expresar demandas, aspiraciones y propuestas fundamentadamente por la que el gobierno debe escuchar e incorporar los aportes que la gente expresa y así coadyuvar con la solución del problema. Tal es el caso de las reformas a la CSS, donde la ciudadanía presentó propuestas coherentes de cambio, que el gobierno no supo o quiso asumir significativamente.
Los gobiernos excluyentes y autoritarios lo que hacen es invitar a la protesta. Gobernar es ejercer una acción positiva sobre la marcha de los asuntos públicos; es deber del gobernante consultar a los ciudadanos regular y periódicamente, constituyéndose el mecanismo de la consulta el resultado de un proceso de comunicación entre el gobierno y la ciudadanía.
Es deber ciudadano organizarse y participar con propuesta y protesta, aporte y crítica a la gestión pública. El gobierno ya no es esa especie de ser supremo, ubicuo y todopoderoso, sino que ha sido desacralizado y expuesto a todos los ojos y todos los oídos. Pero lo fundamental es la comunicación. Según Durkheim, "cuando más estrecha se hace la comunicación entre la conciencia gubernamental y el resto de la sociedad, más se extiende esta conciencia y comprende más cosas, y mayor es el carácter democrático de la sociedad. La noción de democracia se encuentra, pues, definida, por una extensión máxima de esta conciencia, y por esto mismo, se decide por esta comunicación. La democracia es la forma política de una sociedad que se gobierna así misma. Un pueblo es tanto más democrático en cuanto la deliberación, la reflexión, el espíritu crítico desempeñan un papel más considerable en la marcha de los asuntos públicos. Es tanto menos democrático cuanto el inconsciente, los hábitos no conocidos, los sentimientos oscuros, los prejuicios en una palabra, sustraídos al examen, son más preponderantes."
La forma como el gobierno consultó y aprobó las reformas a la CSS es una muestra no de comunicación, sino de incomunicación con los ciudadanos. Mientras que por meses decretó que no existir prisa, a la hora de las consultas en la Asamblea redujo el período sólo a cuatro días, y luego aprobó en segundo debate las impopulares reformas en las altas horas de la noche cuando el país dormía. Esto demuestra la vigencia del madrugonazo como viejo método omnipresente.
La protesta democrática es expresión de disconformidad ciudadana, es un dedo que escribe sobre la arena los pecados públicos del poder, son voces de centinelas clamando por la noche que se fue o el día por venir. Cancelar la protesta es amordazar la voz, o atenazar las manos que piden la palabra, o aherrojar los pies que quieren caminar.
La protesta es multiforme y es manifestada por diversos grupos o sectores cuando se ven afectado en sus intereses específicos juntándose en una solo voz cuando lograr expresar el interés general. Así, protestan los trabajadores y los profesionales, los docentes y los estudiantes, los productores y los desempleados, las mujeres y los jubilados, los asegurados y los indígenas, y todos ellos le imprimen un sello distintivo a su forma de protestar. La intención de la protesta tiene varios niveles: el nivel básico o reactivo es la protesta solo como denuncia o disgusto en relación a un hecho injusto; pero además de este nivel existen otros que lo superan, como el entender a la protesta acompañada de la propuesta para así superar la situación que se critica, lo que supone que existe, la necesidad de ganar la simpatía, de atraer a otros sectores, sumar y multiplicar en lugar de restar o dividir. La idea es, entonces, no aislarse; sino imantar (magnetizar) a otras personas y sectores para lograr el objetivo de superar el hecho injusto a través de propuestas viables de cambio y de métodos no violentos.
Hoy, miles de panameños marcharán pacíficamente, otra vez, en repudio a los que bien han bautizado como "las reformas de la muerte". Hacen uso de su derecho constitucional. No deben aceptar que la violencia y la provocación menoscaben sus nobles propósitos. Por su parte, el gobierno debe abandonar el lado oscuro de la fuerza y entender que su deber fundamental es el bien común y el respeto a los derechos humanos. Los gobernantes pagarán el precio de al alto desgaste político producido por los contenidos y los métodos que usaron para "salvar" una Caja de Seguro Social que necesitaba reformas, pero no a costa de la vida y futuro de los propios asegurados.
raulleisr@hotmail.com

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