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CSS, una posible solución


El informe de la OIT sobre la situación presente y las proyecciones futuras de nuestra CSS, definitivamente no es muy consecuente con la realidad que estamos afrontando, ni con las esperanzas de solución que auguran los ciudadanos de este país. Hablar de un aumento en la edad de jubilación o de un incremento en la cuota obrero patronal, no es más que empezar a crear más problemas de los que existen. ¿Por qué?, la ciudadanía no aceptará que se utilicen semejantes estrategias para salvar la CSS. Por suerte ya nuestra mandataria dijo que esto no podía ser posible. En esto la apoyamos. ¿Pero, existe otra solución?
El pasado 26 de noviembre de 2001 publiqué un artículo en El Panamá América, en donde plasmaba una especie de propuesta acerca de los cambios que deberían fundamentar la reestructuración de la CSS, refiriéndome desde el área administrativa, táctica y operacional; hasta la zona más crítica, las finanzas. Trataré de ampliar lo referente al aspecto financiero de la institución, el que más llama la atención ahora.
En mi concepto, no se trata de aumentar ni la edad de jubilación ni la cuota obrero patronal, se trata de buscar la manera de hacer producir los fondos de la CSS. Esa es la verdadera solución. Primero, la CSS debe ser transformada en una corporación y no privatizarla. ¿Hay alguna diferencia? Una corporación es un ente profesional con independencia de poder, tanto social como económico y político; bien puede tratarse de un ente estatal. Privatizar es vender a un ente privado una institución estatal.
Esta condición le daría a la CSS la "libertad vigilada" de hacer inversiones producentes que permitan hacer crecer los fondos de la institución, brindando seguridad social y estabilidad económica. Para lograr esto es necesario determinar claramente que el "único precepto solidario", que debe regir a la CSS, es el cumplimiento de sus metas de seguridad social, es decir, sus compromisos con los asegurados, los beneficiarios y con el sistema de salud de nuestro país, específicamente en el área de atención médica y sus remanentes (medicinas, exámenes, etc.). Es necesario aclarar que la CSS no existe para salvar el IDAAN, ni para construir viviendas de interés social, ni para ofrecer préstamos que nunca son cobrados; mucho menos para financiar proyectos públicos que, al final, nunca le son retribuidos a la institución.
La entidad debe tener libertad financiera, vigilada por el MEF y la Contraloría, para hacer inversiones que le garanticen ganancias reales. Esta debe ser la visión que debe guiar los pensamientos de quienes están en la mesa de diálogo de la CSS.
111En mi concepto, no se trata de aumentar ni la edad de jubilación ni la cuota obrero patronal, se trata de buscar la manera de hacer producir los fondos de la CSS. Esa es la verdadera solución.
Hacer operativa esta solución involucra cambios reales dentro del modelo administrativo y de funcionamiento de la CSS. Conseguidos esos cambios -que traté en mi artículo del 26 de noviembre de 2001- se podrá entrar a discutir los mecanismos que le darán inicio a la nueva era financiera de la institución. Se puede empezar con el traspaso de algunos terrenos de las áreas revertidas, para que la CSS los dé en concesión o los venda, bien sea el caso, sobre la base del desarrollo de proyectos de beneficio para la institución y para el país. Seguido, los fondos obtenidos con estas operaciones, más otros captados de traspasos logrados a partir de los programas de la CSS, se pueden utilizar para financiar proyectos rentables a nivel nacional, y por qué no, en un futuro no muy lejano, a nivel internacional; o bien para comprar acciones de empresas nacionales o extranjeras de calidad y de altos niveles de productividad y competitividad. Este tipo de operaciones otorgarían a la institución fortaleza económica y potencial de desarrollo.
La CSS debe poner a funcionar el dinero, debe empezar a operar como una "especie de banco"; es la única manera de evitar el aumento de la edad de jubilación o de la cuota obrero patronal, o bien, de evitar su privatización. Es necesario tomar medidas inmediatas, antes de que la crisis haga que nuestro programa de Vejez, Invalidez y Muerte empiece a claudicar y deje sin esperanzas de vida a miles de panameños.
Es lógico que para conseguirlo hay que darle confianza a la ciudadanía, esto se logrará en la medida en que la burocracia y la política abandonen la institución, cosa que se puede conseguir más rápido de lo que se piensa, sin tantos rodeos; solo es cosa de decidir hacerlo, si de verás queremos salvar la CSS.
(augusto2312@hotmail.com)

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