CSS y la descontaminación del debate político
Cada candidato presidencial, es de esperar, ensayará aquellas posturas y planteamientos que piense pueden llevar más agua a su molino, pero deben recordar que hay límites que no se deben ignorar. Olvidarlo o traspasarlos puede tener los efectos de un bumerán. Como en todo debate electoral es posible separar problemas medulares de aquellos de menor importancia, los electores esperan que los candidatos concentren su discurso en los primeros. Los candidatos deben racionalizar la oportunidad y el espacio que dedican a unos y otros. Pero todavía más importante será lo que digan o propongan, sin muchas arandelas, sobre los temas que preocupan y angustian a las grandes mayorías.
La situación de la Caja de Seguro Social (CSS) es uno de esos temas medulares. Es tanto o más importante que cualquier otro que se mencione en los sondeos de opinión. Su programa de pensiones, da seguridad a la vejez de más de 100,000 panameños. Igualmente, el sistema de atención médica ve por la salud de varios centenares de miles de afiliados. Y como uno y otro confrontan problemas que demandan soluciones urgentes, ello los coloca al tope de la lista de las prioridades nacionales, pero no parecen estar a igual nivel en la de los candidatos.
Es tradicional que los candidatos de oposición escojan atacar al gobierno que aspiran a sustituir. Esa línea de conducta es fácil, pero puede ser engañosa. Los medios de comunicación, ávidos de titulares sensacionalistas, explotarán cualquier exabrupto o acusación temeraria que suelten los candidatos opositores. Momentáneamente, lograrán titulares, pero no agregarán votos y tampoco crecerán en imagen. Tal vez no lo crean, pero en esos aspectos el pueblo es más listo de lo que algunos piensan.
Las campañas electorales cortas permiten que muchos temas, manejados con propósitos electoreros, queden flotando sin aclaraciones. En cambio, las campañas largas, como es el caso de las nuestras, dan mayor espacio para escudriñar el fondo de las propuestas y medir a sus autores. Y el caso del Seguro Social, tal vez como ningún otro, dará esa oportunidad.
Prácticamente desde el inicio de su gobierno, la presidenta Moscoso ha pedido que el caso del Seguro Social no se contamine de sectarismo político por ser un tema de estado. Sin embargo, ha sido todo lo contrario. Y las últimas noticias así lo comprueban. La mesa de diálogo no ha producido las soluciones que urgentemente se requieren. Y si, como registran los medios, la iniciativa presentada por el viceministro de Economía y Finanzas se utiliza para acusar al gobierno de romper el diálogo, es muy poco lo que se puede esperar.
El tema del Seguro Social tiene que ser abordado con soluciones realistas; ya no hay tiempo para la demagogia. Y los candidatos presidenciales, que aspiran a conducir el país, deben involucrase, sin demora, en el proceso de buscar las soluciones. Allí hay un problema grave e inmediato que reclama la atención de quienes aspiran al respaldo de los electores. Pero al involucrarse deben hacerlo evitando contaminar el debate con propuestas carentes de objetividad.
El asunto es demasiado serio como para jugar a la politiquería. El caso del Seguro Social, y las soluciones que se propongan, por cuanto afectarán intereses vitales para muchos miles de panameñas y panameños, que votan, será un rasero para medir a los candidatos. Sugiero que lo tengan presente.
5. Que garantice la estabilidad del servidor público, respetando su libre militancia política, siempre y cuando la misma la ejerza como lo establece la ley de carrera administrativa.
6. Que garantice a la nación panameña, la transición clara, armónica y pacífica del actual gobierno al que resulta libremente elegido.
7. Que no utilice, directa o indirectamente, los recursos del Estado a favor de los partidos políticos y/o candidatos, en especial a aquellos funcionarios candidatizados que por ley no están en la obligación de separarse del cargo durante el proceso electoral.
8. Que no utilice para proselitismo y propaganda político-partidista los actos de inauguración de obras públicas u otros actos oficiales de Estado o de Gobierno.
Los partidos políticos que suscribimos este Pacto Etico Electoral reconocemos al Comité Ecuménico de Panamá (COEPA), como depositario, promotor y vigilante del cumplimiento del presente acuerdo y lo facultamos para realizar las investigaciones y denuncias correspondientes en los casos en que se vulnere el Pacto Etico Electoral y para la consecuente sanción moral.
Para el efectivo cumplimiento del presente compromiso se constituirá una Comisión de Etica Electoral conformada por miembros del COEPA y apoyada por la Conferencia Episcopal de Panamá, y por personas de otras denominaciones religiosas. Así mismo, se constituirá un Organismo Consultivo Permanente conformado por un representante de alto nivel jerárquico y su suplente de cada uno de los Partidos signatarios, que tendrá como finalidad evaluar las violaciones o incumplimiento de este Pacto, además de servir de foro de discusión de las diversas temáticas relacionadas con el proceso político electoral.
Los partidos políticos adoptaremos los mecanismos necesarios a lo interno para la permanente vigencia de los principios del Pacto Etico Electoral, de tal forma que sean conocidos y respetados por nuestra membresía.
La Comisión de Etica Electoral del COEPA y el Organismo Consultivo Permanente, elaborarán su propio reglamento y la metodología para actuar en la formulación de las evaluaciones, denuncias, quejas, sanciones morales y en el tratamiento de situaciones violatorias del Pacto Etico Electoral.
La Comisión de Etica Electoral del COEPA y los partidos políticos, interpondrán las denuncias ante las autoridades competentes en los casos que impliquen comisión de hechos delictivos y darán seguimiento a las mismas. Facultamos a la Comisión de Etica Electoral del COEPA para actuar y pronunciarse en aquellos casos donde se vulnere este compromiso.
La situación de la Caja de Seguro Social (CSS) es uno de esos temas medulares. Es tanto o más importante que cualquier otro que se mencione en los sondeos de opinión. Su programa de pensiones, da seguridad a la vejez de más de 100,000 panameños. Igualmente, el sistema de atención médica ve por la salud de varios centenares de miles de afiliados. Y como uno y otro confrontan problemas que demandan soluciones urgentes, ello los coloca al tope de la lista de las prioridades nacionales, pero no parecen estar a igual nivel en la de los candidatos.
Es tradicional que los candidatos de oposición escojan atacar al gobierno que aspiran a sustituir. Esa línea de conducta es fácil, pero puede ser engañosa. Los medios de comunicación, ávidos de titulares sensacionalistas, explotarán cualquier exabrupto o acusación temeraria que suelten los candidatos opositores. Momentáneamente, lograrán titulares, pero no agregarán votos y tampoco crecerán en imagen. Tal vez no lo crean, pero en esos aspectos el pueblo es más listo de lo que algunos piensan.
Las campañas electorales cortas permiten que muchos temas, manejados con propósitos electoreros, queden flotando sin aclaraciones. En cambio, las campañas largas, como es el caso de las nuestras, dan mayor espacio para escudriñar el fondo de las propuestas y medir a sus autores. Y el caso del Seguro Social, tal vez como ningún otro, dará esa oportunidad.
Prácticamente desde el inicio de su gobierno, la presidenta Moscoso ha pedido que el caso del Seguro Social no se contamine de sectarismo político por ser un tema de estado. Sin embargo, ha sido todo lo contrario. Y las últimas noticias así lo comprueban. La mesa de diálogo no ha producido las soluciones que urgentemente se requieren. Y si, como registran los medios, la iniciativa presentada por el viceministro de Economía y Finanzas se utiliza para acusar al gobierno de romper el diálogo, es muy poco lo que se puede esperar.
El tema del Seguro Social tiene que ser abordado con soluciones realistas; ya no hay tiempo para la demagogia. Y los candidatos presidenciales, que aspiran a conducir el país, deben involucrase, sin demora, en el proceso de buscar las soluciones. Allí hay un problema grave e inmediato que reclama la atención de quienes aspiran al respaldo de los electores. Pero al involucrarse deben hacerlo evitando contaminar el debate con propuestas carentes de objetividad.
El asunto es demasiado serio como para jugar a la politiquería. El caso del Seguro Social, y las soluciones que se propongan, por cuanto afectarán intereses vitales para muchos miles de panameñas y panameños, que votan, será un rasero para medir a los candidatos. Sugiero que lo tengan presente.
5. Que garantice la estabilidad del servidor público, respetando su libre militancia política, siempre y cuando la misma la ejerza como lo establece la ley de carrera administrativa.
6. Que garantice a la nación panameña, la transición clara, armónica y pacífica del actual gobierno al que resulta libremente elegido.
7. Que no utilice, directa o indirectamente, los recursos del Estado a favor de los partidos políticos y/o candidatos, en especial a aquellos funcionarios candidatizados que por ley no están en la obligación de separarse del cargo durante el proceso electoral.
8. Que no utilice para proselitismo y propaganda político-partidista los actos de inauguración de obras públicas u otros actos oficiales de Estado o de Gobierno.
Los partidos políticos que suscribimos este Pacto Etico Electoral reconocemos al Comité Ecuménico de Panamá (COEPA), como depositario, promotor y vigilante del cumplimiento del presente acuerdo y lo facultamos para realizar las investigaciones y denuncias correspondientes en los casos en que se vulnere el Pacto Etico Electoral y para la consecuente sanción moral.
Para el efectivo cumplimiento del presente compromiso se constituirá una Comisión de Etica Electoral conformada por miembros del COEPA y apoyada por la Conferencia Episcopal de Panamá, y por personas de otras denominaciones religiosas. Así mismo, se constituirá un Organismo Consultivo Permanente conformado por un representante de alto nivel jerárquico y su suplente de cada uno de los Partidos signatarios, que tendrá como finalidad evaluar las violaciones o incumplimiento de este Pacto, además de servir de foro de discusión de las diversas temáticas relacionadas con el proceso político electoral.
Los partidos políticos adoptaremos los mecanismos necesarios a lo interno para la permanente vigencia de los principios del Pacto Etico Electoral, de tal forma que sean conocidos y respetados por nuestra membresía.
La Comisión de Etica Electoral del COEPA y el Organismo Consultivo Permanente, elaborarán su propio reglamento y la metodología para actuar en la formulación de las evaluaciones, denuncias, quejas, sanciones morales y en el tratamiento de situaciones violatorias del Pacto Etico Electoral.
La Comisión de Etica Electoral del COEPA y los partidos políticos, interpondrán las denuncias ante las autoridades competentes en los casos que impliquen comisión de hechos delictivos y darán seguimiento a las mismas. Facultamos a la Comisión de Etica Electoral del COEPA para actuar y pronunciarse en aquellos casos donde se vulnere este compromiso.