¿Cuál es la importancia del proyecto Ocean Embassy para los panameños?
Regresando al tema relacionado con la importancia que pudiese tener o no el proyecto Ocean Embassy para Panamá, quisiera compartir algunas inquietudes y consideraciones adicionales que nos puedan ayudar a determinar si es un proyecto bueno para Panamá y los panameños, o todo lo contrario.
Se me ocurre que una de las razones positivas para apoyar dicho proyecto es que puede servir para reducir las migraciones de panameños que vienen del interior a la capital en busca del deseado trabajo que a veces no consiguen y que a su vez, incrementan los problemas sociales ya existentes en la ciudad de Panamá relacionados con transporte, salud, educación y vivienda, sólo para mencionar algunos. Por lo que he leído hasta ahora, francamente siento que este proyecto podría servir de apoyo para convertir a San Carlos, en un verdadero y eficaz Polo de Desarrollo Turístico.
Los puestos de trabajo generados por este proyecto proporcionarían sustento a panameños en San Carlos y otras áreas de nuestro terruño interiorano. Además, podría servir como ente facilitador y catalizador para educar mejor al panameño en relación a aquellos servicios que le dan verdadero valor agregado al sector turismo, como lo es el buen trato que se debe proporcionar a visitantes, tanto locales como internacionales.
Los delfines son criaturas conocidos y queridos por personas que han tenido la oportunidad de visitar reconocidos acuarios a nivel internacional, como Sea World, o de ver en el cine y/o la televisión, películas con caracteres del mundo animal como Flipper. Por lo tanto, el hecho de que se les haga un daño innecesario, es algo que afecta a todos quienes hemos desarrollado un especial cariño para estos inteligentes y gentiles habitantes del azul océano.
Todo esto implica que hay importantes consideraciones que debemos tomar en cuenta para la toma de decisiones que guiarán los destinos marino-costeros de futuras generaciones de conciudadanos.
Expertos en la materia aseguran que la población de delfines en esta parte Este del Pacífico Tropical (incluye a Panamá), es la más robusta del planeta. Sería interesante evaluar la relación del número de delfines que Ocean Embassy desea adquirir para su proyecto, con el número de cazas permitido a los atuneros es alrededor de 700 al año (muertes incidentales).
Tengo entendido que: 1) la cantidad deseada de recolecciones por Ocean Embassy es de aproximadamente 16 delfines al año, por un período de 5 años, para un total máximo de 80 animales durante este período tiempo; 2) que es muy probable que la cifra final de recolección de delfines para el proyecto, sea solamente de entre 18-28 animales; 3) que esta cifra anterior ha sido establecida con el propósito de establecer un programa reproductivo de acuerdo a los requisitos estipulados por ley. (Obviamente, el objetivo que dice tener Ocean Embassy de reducir el número de recolecciones a su minima expresión durante estos cinco años, dependerá del éxito de su programa reproductivo); 4) que la recolección de esta cantidad de delfines no debería afectar la biología o sostenibilidad de la población de los delfines silvestres, sino todo lo contrario, actuar en su favor; 5) que el proyecto de reproducción de los delfines cumple con los tratados y leyes establecidos por Panamá para estos propósitos.
Por lo tanto, la intención y el uso propuesto por el proyecto Ocean Embassy reflejada en información publicada, no parece ser la de querer matar o maltratar delfines, sino la de recolectar información científica para establecer bases de datos que permitirán apoyar la sostenibilidad de la población de delfines silvestres existente en aguas panameñas y a su vez, obtener un mayor conocimiento sobre posibles interrelaciones entre delfines con otras especies y ecosistemas. ¿Qué es más importante el conocimiento y la transmisión del conocimiento, o el desconocimiento y la falta de comunicación?
Siento que no deberíamos decir, por un lado, que deseamos atraer inversiones hacia Panamá; y por el otro, no brindarles el debido apoyo a posibles inversionistas una vez llegan a nuestro país. No olvidemos el viejo dicho que reza: hay que generar riqueza para eliminar la pobreza. Busquemos juntos soluciones que realmente contribuyan al desarrollo sostenible, a la investigación, al conocimiento y a la transmisión de dicho conocimiento.
Este tema podría proporcionar una buena oportunidad para preguntarnos qué está sucediendo en Panamá con la gran variedad y diversidad de especies de la vida silvestre marino-costera, tales como tortugas y demás, que mueren diariamente debido al mal uso de trasmayos y líneas largas, incluyendo la gran cantidad de muertes intencionales de tiburones, con el propósito de deleitar a quienes prefieren una sopa de aleta de tiburón en su dieta diaria. Tengo entendido que una de las acciones positivas e importantes proporcionadas por los tiburones es que ayudan a mantener los océanos limpios de desperdicios.
Es importante que tratemos de buscar soluciones a posibles problemas, con respuestas adecuadas que permitan crear escenarios positivos ganar ganar. Busquemos y apoyemos de manera responsable y eficaz, las oportunidades de desarrollo científico que se nos presentan diariamente para convertirnos en un país mejor, más balanceado.
Dice que en su caso, los pasajeros deben portar sus salvavidas, pues con las nuevas medidas de la AMP, "si sorprenden en el mar a un pasajero sin salvavidas, los regresan al muelle".
2, 800 botes están registrados en el litoral Pacífico, según datos hasta julio de 2006.
El traslado del muelle costará unos B/.10 millones.
Unos B/. 28 mil es el ingreso, en el mejor mes, que da el muelle fiscal.
Aproximadamente 187 mil 148 personas se benefician del sitio, según datos de la AMP.
Panamá América no pudo obtener una versión de la subdirectora de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares de la AMP, Zoila Yanisselli.
Sin embargo, se conoció que se reforzará en estos días la vigilancia en el muelle fiscal por la Semana Santa.
Sobre qué se está haciendo para garantizar un viaje seguro no se pudo obtener detalles.
Actualmente en el muelle se manejan a diario 65 toneladas de carga y 780 anuales.
En este año se han atendido 7 mil 413 pasajeros y 519 embarcaciones. Unas 10 mil personas lo utilizan al año.
Recientemente la funcionaria señaló que el desmantelamiento del muelle dará paso a la parte turística del sector.
Hay un proyecto para construir un nuevo muelle.
Las instalaciones se ubicarán en otro punto, pero dentro de la ciudad.
Se estudia que sea en la avenida de Los Mártires, en El Chorrillo.
El costo es de aproximadamente B/. 10 millones.
Pero, además del abandono que salta a la vista, se trata de un lugar de mucha historia.
El Puerto Panamá data de 1830. Fue reconstruido por el ex presidente Harmodio Arias Madrid, entre 1932 y 1936.
Ingenieros colombianos construyeron el lugar para el transporte de mercancías.
En 1974, el muelle pasó a manos de la desaparecida Autoridad Portuaria de Panamá.
Entre 1974 y 1990 hubo una gran actividad en el lugar y pasó a tener categoría de muelle internacional.
Se me ocurre que una de las razones positivas para apoyar dicho proyecto es que puede servir para reducir las migraciones de panameños que vienen del interior a la capital en busca del deseado trabajo que a veces no consiguen y que a su vez, incrementan los problemas sociales ya existentes en la ciudad de Panamá relacionados con transporte, salud, educación y vivienda, sólo para mencionar algunos. Por lo que he leído hasta ahora, francamente siento que este proyecto podría servir de apoyo para convertir a San Carlos, en un verdadero y eficaz Polo de Desarrollo Turístico.
Los puestos de trabajo generados por este proyecto proporcionarían sustento a panameños en San Carlos y otras áreas de nuestro terruño interiorano. Además, podría servir como ente facilitador y catalizador para educar mejor al panameño en relación a aquellos servicios que le dan verdadero valor agregado al sector turismo, como lo es el buen trato que se debe proporcionar a visitantes, tanto locales como internacionales.
Los delfines son criaturas conocidos y queridos por personas que han tenido la oportunidad de visitar reconocidos acuarios a nivel internacional, como Sea World, o de ver en el cine y/o la televisión, películas con caracteres del mundo animal como Flipper. Por lo tanto, el hecho de que se les haga un daño innecesario, es algo que afecta a todos quienes hemos desarrollado un especial cariño para estos inteligentes y gentiles habitantes del azul océano.
Todo esto implica que hay importantes consideraciones que debemos tomar en cuenta para la toma de decisiones que guiarán los destinos marino-costeros de futuras generaciones de conciudadanos.
Expertos en la materia aseguran que la población de delfines en esta parte Este del Pacífico Tropical (incluye a Panamá), es la más robusta del planeta. Sería interesante evaluar la relación del número de delfines que Ocean Embassy desea adquirir para su proyecto, con el número de cazas permitido a los atuneros es alrededor de 700 al año (muertes incidentales).
Tengo entendido que: 1) la cantidad deseada de recolecciones por Ocean Embassy es de aproximadamente 16 delfines al año, por un período de 5 años, para un total máximo de 80 animales durante este período tiempo; 2) que es muy probable que la cifra final de recolección de delfines para el proyecto, sea solamente de entre 18-28 animales; 3) que esta cifra anterior ha sido establecida con el propósito de establecer un programa reproductivo de acuerdo a los requisitos estipulados por ley. (Obviamente, el objetivo que dice tener Ocean Embassy de reducir el número de recolecciones a su minima expresión durante estos cinco años, dependerá del éxito de su programa reproductivo); 4) que la recolección de esta cantidad de delfines no debería afectar la biología o sostenibilidad de la población de los delfines silvestres, sino todo lo contrario, actuar en su favor; 5) que el proyecto de reproducción de los delfines cumple con los tratados y leyes establecidos por Panamá para estos propósitos.
Por lo tanto, la intención y el uso propuesto por el proyecto Ocean Embassy reflejada en información publicada, no parece ser la de querer matar o maltratar delfines, sino la de recolectar información científica para establecer bases de datos que permitirán apoyar la sostenibilidad de la población de delfines silvestres existente en aguas panameñas y a su vez, obtener un mayor conocimiento sobre posibles interrelaciones entre delfines con otras especies y ecosistemas. ¿Qué es más importante el conocimiento y la transmisión del conocimiento, o el desconocimiento y la falta de comunicación?
Siento que no deberíamos decir, por un lado, que deseamos atraer inversiones hacia Panamá; y por el otro, no brindarles el debido apoyo a posibles inversionistas una vez llegan a nuestro país. No olvidemos el viejo dicho que reza: hay que generar riqueza para eliminar la pobreza. Busquemos juntos soluciones que realmente contribuyan al desarrollo sostenible, a la investigación, al conocimiento y a la transmisión de dicho conocimiento.
Este tema podría proporcionar una buena oportunidad para preguntarnos qué está sucediendo en Panamá con la gran variedad y diversidad de especies de la vida silvestre marino-costera, tales como tortugas y demás, que mueren diariamente debido al mal uso de trasmayos y líneas largas, incluyendo la gran cantidad de muertes intencionales de tiburones, con el propósito de deleitar a quienes prefieren una sopa de aleta de tiburón en su dieta diaria. Tengo entendido que una de las acciones positivas e importantes proporcionadas por los tiburones es que ayudan a mantener los océanos limpios de desperdicios.
Es importante que tratemos de buscar soluciones a posibles problemas, con respuestas adecuadas que permitan crear escenarios positivos ganar ganar. Busquemos y apoyemos de manera responsable y eficaz, las oportunidades de desarrollo científico que se nos presentan diariamente para convertirnos en un país mejor, más balanceado.
Dice que en su caso, los pasajeros deben portar sus salvavidas, pues con las nuevas medidas de la AMP, "si sorprenden en el mar a un pasajero sin salvavidas, los regresan al muelle".
2, 800 botes están registrados en el litoral Pacífico, según datos hasta julio de 2006.
El traslado del muelle costará unos B/.10 millones.
Unos B/. 28 mil es el ingreso, en el mejor mes, que da el muelle fiscal.
Aproximadamente 187 mil 148 personas se benefician del sitio, según datos de la AMP.
Panamá América no pudo obtener una versión de la subdirectora de Puertos e Industrias Marítimas Auxiliares de la AMP, Zoila Yanisselli.
Sin embargo, se conoció que se reforzará en estos días la vigilancia en el muelle fiscal por la Semana Santa.
Sobre qué se está haciendo para garantizar un viaje seguro no se pudo obtener detalles.
Actualmente en el muelle se manejan a diario 65 toneladas de carga y 780 anuales.
En este año se han atendido 7 mil 413 pasajeros y 519 embarcaciones. Unas 10 mil personas lo utilizan al año.
Recientemente la funcionaria señaló que el desmantelamiento del muelle dará paso a la parte turística del sector.
Hay un proyecto para construir un nuevo muelle.
Las instalaciones se ubicarán en otro punto, pero dentro de la ciudad.
Se estudia que sea en la avenida de Los Mártires, en El Chorrillo.
El costo es de aproximadamente B/. 10 millones.
Pero, además del abandono que salta a la vista, se trata de un lugar de mucha historia.
El Puerto Panamá data de 1830. Fue reconstruido por el ex presidente Harmodio Arias Madrid, entre 1932 y 1936.
Ingenieros colombianos construyeron el lugar para el transporte de mercancías.
En 1974, el muelle pasó a manos de la desaparecida Autoridad Portuaria de Panamá.
Entre 1974 y 1990 hubo una gran actividad en el lugar y pasó a tener categoría de muelle internacional.