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Cuando el sistema no funciona


Nos desanimamos por la lentitud de la justicia para frenar la corrupción que corroe las estructuras gubernamentales y erosiona la confianza ciudadana. Tomarse la justicia por sus manos porque los encargados de impartirla podrían tener vínculos con la pudredumbre, equivaldría a anarquía. Quienes creemos en el Estado de Derecho, tenemos que dar oportunidad a que el sistema funcione, aunque nos llamen ilusos.

La decisión del Ministerio Público de indagar y luego proceder a la detención del ex Ministro de Educación, Belgis Castro, por posible peculado en las reparaciones de los techos de vidrio de escuelas públicas, producto de denuncia criminal que interpuse en la Fiscalía Anticorrupción en mayo del año pasado, me hace sentir cumplidor de mis deberes ciudadanos.

Nos destacamos en el continente por estar entre quienes más alto presupuesto tienen para educación; sin embargo, nos estamos entre los últimos en cuanto a rendimiento se refiere. El gobierno que acaba de terminar fue reflejo de una de las causas que hace que exista tanta decadencia en materia educativa: despilfarro, politización y robo de los recursos asignados al sector educativo.

El Panamá América, dando lecciones de periodismo investigativo, a principios del 2008, empezó a revelar lo que ocurría en el FECE, fondos otorgados a las escuelas para que sus directivos y los padres de familia, atiendan directamente la falta de equipos y reparaciones de sus respectivas escuelas. Se descubrió cómo personal del Ministerio, vinculado con altas autoridades y miembros del partido gobernante, se aprovecharon personalmente de esos fondos. Hay varios detenidos por este criminal acto.

El mismo diario, el 13 y 14 de mayo del año pasado, hizo público el negociado de los techos de vidrio. Armado de esas dos ediciones de El Panamá América, presenté la denuncia contra los implicados en este nuevo crimen contra la educación, siendo su principal involucrado el anterior Ministro, Belgis Castro, directivo del PRD y candidato perdidoso a diputado, por lo que le levantaron su fuero electoral.

Me preguntan porqué yo interpongo denuncias contra estos actos criminales –de los cuales ahora como diplomático me tendré que abstener-. Responde a un hecho muy sencillo de carácter ético y moral: Considero que en toda sociedad es deber y obligación de los ciudadanos alertar a las autoridades de los ilícitos que se llegue a tener conocimiento. La decisión de la Procuraduría General de la Nación de detener a Castro es plausible y nos pone a pensar que podemos ponerle fin a la impunidad de los gobernantes, de las peores epidemias que azota a nuestra sociedad.

Cuando me preguntaron que méritos tenía Lucy Molinar para ser Ministra del ramo, contesté: “Tiene lo más importante que le faltó a los demás, es honrada.”

gcochez@covad.net

*Embajador de Panamá ante la OEA.

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