Cuando la Asamblea investiga de verdad...
Junto con su función de legislar, la Asamblea tiene también que ejercer una función de investigar no sólo el comportamiento del Ejecutivo en general, sino más ampliamente el rumbo de la sociedad civil, con miras a suscitar acciones rectificadoras por parte del poder público. Por eso la Constitución especifica que es función de la Asamblea "citar o requerir a los funcionarios...para que rindan informes verbales o escritos sobre las materias propias de su competencia..." (a. 155, n. 9). Y la Ley del Reglamento Orgánico de la Asamblea Legislativa establece que "asimismo, podrá cualquier Comisión Permanente o de Investigación emplazar a toda persona, natural o jurídica, para que rinda declaraciones verbales o escritas que podrán exigirse bajo juramento, sobre hecho relacionados directamente con las indagaciones que la Comisión adelante" (a. 47).
La Asamblea usa de manera poco eficaz esta función. Su falta de independencia con respecto al Ejecutivo y su renuencia a confrontar a los grupos de presión explican esta ineficacia. Cuando citan a un Ministro ante el pleno de la Asamblea muchos Legisladores parecen más relacionistas públicos que investigadores a la búsqueda de la verdad y de las responsabilidades correspondientes. Por interés en favores del Ejecutivo, por sectarismo partidario o bien para que los grupos de presión los apoyen incluso financieramente a la hora de su reelección, muchos Legisladores no cuestionan seriamente ni destacan los males que descubren y terminan por convertirse en encubridores. La arbitrariedad, la ilegalidad, la injusticia y la corrupción pueden entonces campear incorregibles y parecer inevitables.
Por lo contrario, la Legisladora Presidenta de la Comisión de los Asuntos de la Mujer, Derechos del Niño, la Juventud y la Familia, ha actuado como debía hacerlo. Ante las denuncias que se hacían esporádicamente de trabajo infantil en los cañaverales, tomó en serio su función nacional de investigación y la cumplió con criterio propio y recio carácter.
Gracias a sus informes al pleno de la Asamblea y al público en general, los panameños hemos debido encarar la cruda realidad de compatriotas nuestros que padecen explotación a causa de su miseria. En efecto, lo que encontró en cañaverales de colonos coclesanos (no así en los ingenios de dicha provincia) y veragüenses y en el ingenio La Victoria debiera conmocionar las conciencias.
"...se pudo constatar, informó, las condiciones inhumanas en las que se encuentran los trabajadores que participan en la labor de corte de caña en nuestro país, siendo particularmente nuestra intención verificar si había niños, niñas y adolescentes en estas faenas.
Se observó específicamente en esas áreas a trabajadores y sus familias, principalmente de la Comarca Ngobé Buglé, viviendo a la intemperie, durmiendo sobre cartones o sobre tierra, con un pozo artesanal para más de 15 familias, sin facilidades de servicios de letrina, ni lugar donde bañarse. Tampoco existía área para cocinar, ni para vestirse. Se encontraron niños, niñas y adolescentes con altos grados de desnutrición, adolescentes embarazadas sin ningún tipo de control médico, niños trabajando como cortadores de caña (de 6 años en adelante). ...podemos señalar que estos niños y adolescentes y en fin todos los trabajadores fueron contactados por los conductores de camiones que laboran en los cañaverales de los colonos, sin que exista una relación directa con el propietario del cañaveral; tampoco se cumple con los horarios que determina nuestra legislación laboral, ya que las horas laboradas exceden las horas laborales permitidas por la Ley. ...pudimos verificar a través de entrevistas que los niños y adolescentes que allí laboran en algunos casos reciben un salario de B/2.00 por día... (y) que cuando son cañaverales de productores independientes los niños que ayudan a sus padres no reciben salario por el trabajo realizado.
Asombrosamente, nos comunicaron los trabajadores de la región de Aguadulce que todos los implementos de trabajo por ellos utilizados (botas, guantes, machetes, ropas, etc.) debían comprarlos a sus empleadores así como la comida por ellos consumida.
Por otro lado, los que trabajan para los ingenios (de Coclé) gozan de la facilidad de ser atendidos por médicos, a diferencia de aquellos que trabajan para cañaverales de...colonos, ya que los trabajadores de éstos no reciben ningún tipo de atención médica ni ante la eventualidad de un accidente, por lo que los gastos ocasionados por estos sucesos deben ser cubiertos por ellos mismos.
En cuanto al pago de salarios, no se realizan semanalmente como es lo pactado para este tipo de labor, sino cuando los empleadores así lo efectúen."
En la visita que la Legisladora realizó a la Posada El Nazareno de la Central Azucarera La Victoria, ahora propiedad privada, encontró que allí se alojaban 285 hombres, incluyendo 15 niños. Según informó, "en una galera de techo de zinc y piso de cemento, poco ventilada, se hacinan casi trescientos hombres de diversas edades. Duermen en unas camas tipo camarote de madera, sin colchones ni ropa de cama...La comida se prepara en una cocina con pocos utensilios y ... (se) carece de refrigeración para los alimentos...Los trabajadores pagan a la empresa cincuenta centavos al día por la alimentación que consideran insuficiente y que muchas veces se encuentra en mal estado...ese día no había carne porque la misma había llegado dañada... No hay suficiente letrinas... (ni) baños... Los trabajadores ...expresan padecer de trastornos gástricos, así como de problemas respiratorios e infecciones de la piel... Los macheteros ganan un mínimo de veintiún máximo de cincuenta balboas a la semana. A los niños se les paga la misma suma (por surco), pero por razón de su edad cortan menos y ganan menos. Cada niño recibe un número de autorización por parte de la empresa que le permite laborar y cobrar directamente... Al día siguiente de la visita de la Comisión (Legislativa) todos los niños que se encontraban en el ingenio fueron desalojados y el administrador de la Posada El Nazareno, Alcedo González, fue despedido por órdenes de la administración, mediante carta sellada en el Ministerio de Trabajo."
Inútil enumerar todas las normas de la Constitución, de Convenciones Internacionales, del Código Laboral y del Código de la Familia que son habitualmente violadas ante la mirada impasible y la actitud cómplice de funcionarios de varios Ministerios. Los argumentos que algunos funcionarios, cañeros o el vocero del ingenio La Victoria adujeron son pobres excusas para encubrir la realidad y rehuir sus responsabilidades legales, morales y sociales.
Pero como resultado de la investigación de la Legisladora y del apoyo de algunos otros Legisladores, dos Ministros de Estado se vieron obligados a explicarse ante la Asamblea. Estos hicieron esfuerzos por responsabilizar a "la cultura indígena", no tanto a la miseria que padecen los pueblos indígenas ni a la tolerancia insensible de algunos funcionarios (de antes y de ahora) y de ciertos propietarios por el trabajo infantil en condiciones infrahumanas. Presentaron cuadros medio imaginarios de sus gestiones burocráticas, que muy poco han hecho hasta ahora por transformar tales condiciones. No reconocieron que la atención que ahora prestaban al tema era consecuencia de la investigación realizada. Sintiendo su culpa, el oficialismo rompió el quórum de la sesión legislativa correspondiente.
Pero la opinión pública se pudo empapar de los problemas del trabajo infantil en Panamá y los dos Ministros tuvieron que comprometerse a trabajar por cumplir con las normas legales pertinentes. Ello representa un avance.
Si más Legisladores cumplieran a cabalidad con su función de investigación tendríamos un mejor país y la Asamblea Legislativa se reivindicaría como Poder necesario y eficaz.
La Asamblea usa de manera poco eficaz esta función. Su falta de independencia con respecto al Ejecutivo y su renuencia a confrontar a los grupos de presión explican esta ineficacia. Cuando citan a un Ministro ante el pleno de la Asamblea muchos Legisladores parecen más relacionistas públicos que investigadores a la búsqueda de la verdad y de las responsabilidades correspondientes. Por interés en favores del Ejecutivo, por sectarismo partidario o bien para que los grupos de presión los apoyen incluso financieramente a la hora de su reelección, muchos Legisladores no cuestionan seriamente ni destacan los males que descubren y terminan por convertirse en encubridores. La arbitrariedad, la ilegalidad, la injusticia y la corrupción pueden entonces campear incorregibles y parecer inevitables.
Por lo contrario, la Legisladora Presidenta de la Comisión de los Asuntos de la Mujer, Derechos del Niño, la Juventud y la Familia, ha actuado como debía hacerlo. Ante las denuncias que se hacían esporádicamente de trabajo infantil en los cañaverales, tomó en serio su función nacional de investigación y la cumplió con criterio propio y recio carácter.
Gracias a sus informes al pleno de la Asamblea y al público en general, los panameños hemos debido encarar la cruda realidad de compatriotas nuestros que padecen explotación a causa de su miseria. En efecto, lo que encontró en cañaverales de colonos coclesanos (no así en los ingenios de dicha provincia) y veragüenses y en el ingenio La Victoria debiera conmocionar las conciencias.
"...se pudo constatar, informó, las condiciones inhumanas en las que se encuentran los trabajadores que participan en la labor de corte de caña en nuestro país, siendo particularmente nuestra intención verificar si había niños, niñas y adolescentes en estas faenas.
Se observó específicamente en esas áreas a trabajadores y sus familias, principalmente de la Comarca Ngobé Buglé, viviendo a la intemperie, durmiendo sobre cartones o sobre tierra, con un pozo artesanal para más de 15 familias, sin facilidades de servicios de letrina, ni lugar donde bañarse. Tampoco existía área para cocinar, ni para vestirse. Se encontraron niños, niñas y adolescentes con altos grados de desnutrición, adolescentes embarazadas sin ningún tipo de control médico, niños trabajando como cortadores de caña (de 6 años en adelante). ...podemos señalar que estos niños y adolescentes y en fin todos los trabajadores fueron contactados por los conductores de camiones que laboran en los cañaverales de los colonos, sin que exista una relación directa con el propietario del cañaveral; tampoco se cumple con los horarios que determina nuestra legislación laboral, ya que las horas laboradas exceden las horas laborales permitidas por la Ley. ...pudimos verificar a través de entrevistas que los niños y adolescentes que allí laboran en algunos casos reciben un salario de B/2.00 por día... (y) que cuando son cañaverales de productores independientes los niños que ayudan a sus padres no reciben salario por el trabajo realizado.
Asombrosamente, nos comunicaron los trabajadores de la región de Aguadulce que todos los implementos de trabajo por ellos utilizados (botas, guantes, machetes, ropas, etc.) debían comprarlos a sus empleadores así como la comida por ellos consumida.
Por otro lado, los que trabajan para los ingenios (de Coclé) gozan de la facilidad de ser atendidos por médicos, a diferencia de aquellos que trabajan para cañaverales de...colonos, ya que los trabajadores de éstos no reciben ningún tipo de atención médica ni ante la eventualidad de un accidente, por lo que los gastos ocasionados por estos sucesos deben ser cubiertos por ellos mismos.
En cuanto al pago de salarios, no se realizan semanalmente como es lo pactado para este tipo de labor, sino cuando los empleadores así lo efectúen."
En la visita que la Legisladora realizó a la Posada El Nazareno de la Central Azucarera La Victoria, ahora propiedad privada, encontró que allí se alojaban 285 hombres, incluyendo 15 niños. Según informó, "en una galera de techo de zinc y piso de cemento, poco ventilada, se hacinan casi trescientos hombres de diversas edades. Duermen en unas camas tipo camarote de madera, sin colchones ni ropa de cama...La comida se prepara en una cocina con pocos utensilios y ... (se) carece de refrigeración para los alimentos...Los trabajadores pagan a la empresa cincuenta centavos al día por la alimentación que consideran insuficiente y que muchas veces se encuentra en mal estado...ese día no había carne porque la misma había llegado dañada... No hay suficiente letrinas... (ni) baños... Los trabajadores ...expresan padecer de trastornos gástricos, así como de problemas respiratorios e infecciones de la piel... Los macheteros ganan un mínimo de veintiún máximo de cincuenta balboas a la semana. A los niños se les paga la misma suma (por surco), pero por razón de su edad cortan menos y ganan menos. Cada niño recibe un número de autorización por parte de la empresa que le permite laborar y cobrar directamente... Al día siguiente de la visita de la Comisión (Legislativa) todos los niños que se encontraban en el ingenio fueron desalojados y el administrador de la Posada El Nazareno, Alcedo González, fue despedido por órdenes de la administración, mediante carta sellada en el Ministerio de Trabajo."
Inútil enumerar todas las normas de la Constitución, de Convenciones Internacionales, del Código Laboral y del Código de la Familia que son habitualmente violadas ante la mirada impasible y la actitud cómplice de funcionarios de varios Ministerios. Los argumentos que algunos funcionarios, cañeros o el vocero del ingenio La Victoria adujeron son pobres excusas para encubrir la realidad y rehuir sus responsabilidades legales, morales y sociales.
Pero como resultado de la investigación de la Legisladora y del apoyo de algunos otros Legisladores, dos Ministros de Estado se vieron obligados a explicarse ante la Asamblea. Estos hicieron esfuerzos por responsabilizar a "la cultura indígena", no tanto a la miseria que padecen los pueblos indígenas ni a la tolerancia insensible de algunos funcionarios (de antes y de ahora) y de ciertos propietarios por el trabajo infantil en condiciones infrahumanas. Presentaron cuadros medio imaginarios de sus gestiones burocráticas, que muy poco han hecho hasta ahora por transformar tales condiciones. No reconocieron que la atención que ahora prestaban al tema era consecuencia de la investigación realizada. Sintiendo su culpa, el oficialismo rompió el quórum de la sesión legislativa correspondiente.
Pero la opinión pública se pudo empapar de los problemas del trabajo infantil en Panamá y los dos Ministros tuvieron que comprometerse a trabajar por cumplir con las normas legales pertinentes. Ello representa un avance.
Si más Legisladores cumplieran a cabalidad con su función de investigación tendríamos un mejor país y la Asamblea Legislativa se reivindicaría como Poder necesario y eficaz.