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Cuando no hay respeto viene la decadencia


El auto respeto es una manera de crecer integralmente, porque implica valorarse, estimarse y amarse. Y cuando uno lo hace no se permite enlodarse, ensuciarse en actitudes y comportamientos indeseables. Es como cuando llevas un traje nuevo, recién comprado, no quieres que se manche y menos que se rompa. Pues nosotros, cada uno, es creación “recién hecha” de Dios y reflejamos la presencia divina, ya que de El venimos y El está dentro de nosotros. Somos “luz”, brillamos internamente, participamos de la plenitud de Dios y en nosotros está la misericordia, la sabiduría, la fuerza y el amor del Señor esperando una manifestación más visible de toda esa riqueza interior. ¡Si nos conociéramos tal y como somos! Somos, como dicen los místicos orientales, “una chispa divina”, como un “ rayo del Sol Divino” irradiando en el mundo, haciendo la salvedad que somos criaturas hechas por Dios, limitadas en todo, dependientes totalmente de El y que “seríamos nada ” sin Dios. Con El somos, con El valemos, con El viviremos eternamente y brillaremos para siempre como estrellas en el firmamento divino.

El no saber esto hace que no nos respetemos y por eso viene nuestra decadencia. Nos llenamos de cosas para sentir un cierto gozo y aparentar ante el mundo que valemos. Esto compensa nuestro vacío y nuestra conciencia distorsionada que nos hace creer que con tener ya “somos”. De ahí viene un sentido absurdo de soberbia, de “creernos dioses”, sin Dios. Pero este sentimiento es tan temporal y vulnerable que cualquier cosa lo derrumba. Y como al final creemos que no valemos, caemos en cualquier aberración, ya que “total, si en verdad nada soy, qué importa”. Los actos que provocan nuestra decadencia nos “van manchando”, nos van empobreciendo interiormente y nos van complicando la existencia. Uno va buscando gente que se parezca a nosotros y se genera un ambiente de degradación colectivo, donde unos y otros van influyendo en sus conductas, animando sus depravaciones y ocultando sus manchas.

(Sigue el próximo sábado).

101 años de Panamá América

 
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