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Cuando se rasgue el velo


Cuando se rasgue el velo es él titulo del artículo publicado en El Panamá América el día domingo 28 de enero, por el Arq. Ricardo Bermúdez Dutari. El mencionado trabajo aparece con la numeración (3), lo que indica que ya han salido a la luz pública dos versiones, sin embargo no he tenido el privilegio de leerlas. La intención aparentemente objetiva que subyace en su planteamiento, me obliga también a formular algunas reflexiones, a mi juicio los señalamientos del articulista se ubican al lado de los sectores históricamente adversarios del torrijismo y luego del P.R.D.
He tenido la oportunidad, gracias al privilegio que me ha concedido este diario, de publicar dos artículos acerca del encuentro de las osamentas humanas en el antiguo cuartel de los Pumas de Tocumen. En ellos hemos reiterado la necesidad de todos los panameños que se conozca enteramente la verdad sobre lo ocurrido con las víctimas de Tocumen, al igual con las de la invasión militar del 20 de diciembre de 1989. De este último señalamiento pareciera que no existe en el cuadro de preocupaciones del Arq. Bermúdez; estas dos situaciones son parte de nuestra historia patria y ningún panameño puede negar el derecho que tienen los seres queridos de las víctimas de Tocumen, como los de la invasión, a conocer las razones de su muerte, y los de la invasión a saber dónde los sepultaron. Son las dos grandes deudas morales que se han contraído con nuestro pueblo, como muy bien lo expresa el arquitecto y yo le agrego: "se tienen que saldar".
Es cierto que el PRD surge en medio de un proceso político encabezado por un militar: Omar Torrijos, algunos críticos, sobre todo aquellos a ultranza, pretenden desconocer con cálculo malicioso, que este partido aparece en la arena política a raíz de la apertura política (que se da después de la firma de los tratados Torrijos-Carter) junto a otras fuerzas políticas de oposición al proceso liderado por el general Torrijos, de manera que quiéranlo o no los adversarios del torrijismo y del PRD, este partido ha dado su contribución a la construcción de la democracia panameña. Decir a estas alturas que destacados dirigentes perredistas ocuparon altos cargos públicos por designación de Torrijos, es como reclamar el título de descubridor del agua tibia y que el agua de lluvia nos moja, de la misma manera Torrijos también invitó a su gobierno a personalidades de este gobierno arnulfista, pregúnteselo arquitecto a nuestro actual embajador en la OEA.
Los últimos eventos que han puesto en vilo a la ciudadanía les han permitido a los adversarios del PRD y del torrijismo abanicar los rencores y exacerbar las pasiones viscerales. El artículo de marras es uno más de aquellos que han salido a la luz pública con la ilusión de poder arrinconar al partido y sobre todo a su máximo dirigente Martín Torrijos Espino. Quien este artículo escribe es el actual secretario general del Frente del Sector Educativo del PRD. Quiero, entonces, señalar con mucha autoridad moral y con la debida tranquilidad de espíritu y de conciencia, que en mi partido no están los asesinos de las víctimas de Tocumen, ni tampoco los responsables de la masacre del 20 de diciembre de 1989. Eso significa que no le tememos a la verdad ni tampoco como politiqueramente lo dijo nuestra presidenta "el PRD oculta algo". Nada tenemos que ocultar, por lo contrario, somos y seremos los principales defensores de la verdad. Los panameños ecuánimes, sensatos, liberados de sectarismos y fanatismos miramos con mucha preocupación que la Comisión de la Verdad se creara con fines e intenciones políticas sectarias. Por más que calculadamente el Arq. Bermúdez Dutari se trate de distanciar de la conformación de la Comisión de la Verdad, no podrá negar que salvo tres de sus miembros, los demás son personas de pensamientos afines a la posición del gobierno (Dr. Osvaldo Velázquez, Prof. Otilia Tejeira de Koster, entre algunos).
No se puede negar que el trabajo de la Comisión se cumplirá alrededor de un ambiente sumamente politizado. La responsabilidad de esta comisión es sumamente seria, por lo que la misma debió ser producto del consenso nacional, tal como la experiencia en otros países no los demuestra. Esto nos hubiese permitido designar a través del gobierno a ciudadanos que concitasen mayor confianza con su proceder y conducta política. Siendo las cosas así se explica la posición del PRD. El nacimiento de la Comisión de la Verdad se ha dado en medio de deficiencias, es por ello que creo que cuestionar el presente tomando como referencia el pasado, tal y como lo hace Bermúdez Dutari, no nos va a permitir encontrarnos con nuestro futuro y por lo tanto no nos permitirá ascender a una vida más digna como nación.
Yo tengo la seguridad que el encuentro con la verdad, objetiva, sensata y desprovista de revanchismo y de venganza nos permitirá encontrar nuestra reconciliación nacional. Tengo que lamentar los planteamientos inmaduros, poco edificantes, llenos de un triunfalismo sumamente peligroso de algunos personajes de los partidos de gobierno, puedo citar como ejemplo al honorable legislador Cigarruista, quien, palabras menos palabras más, dijera que los del PRD "saldrán desbaratados". Politizar situaciones como las que vivimos siempre resultan un boumerang; con el dolor humano no se puede jugar a la politiquería, porque nos arrepentimos después. (romagrau19 @ hotmail. Com)

101 años de Panamá América

 
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