default

Cuatro ventanas para una casa


EL ESTADO ES definido como la conjunción de nación, territorio y leyes. La Nación comprende un grupo de habitantes que comparten características comunes de lengua, historia, cultura y etnia. Hay naciones sin Estado, como los palestinos y kurdos. Hay Estados secuestrados por otros y que sobreviven sólo como nación, como el Tíbet. Hay Estados cuya formación no ha terminado, son una nación y poseen territorio; pero su cuerpo de leyes primarias, la base de la soberanía, está supeditado a un poder superior y extraño, como es el caso de Puerto Rico. Hay Estados fallidos, donde las leyes han desaparecido y rigen las turbas, manteniendo el aspecto formal de territorio y nación. Tenemos Estados virtuales, debido a lo exiguo de su territorio, como el Vaticano, Mónaco, Andorra. Por último están los Estados plenamente reconocidos como tales. Algunos han desarrollado sociedades económicamente exitosas. Otros, como Panamá, no lo hemos logrado. Estos antecedentes permiten extrapolar algunos conceptos sobre el análisis organizacional de nuestro país.
En síntesis, el Estado panameño está sustentado en fines comunes. Es una organización que maneja recursos, presupuestos, políticas de salud, fiscales y educativas. Es la sumatoria de procesos dinámicos, como los de cualquier estructura biológicamente activa. Los sociólogos Altmann y Brown abordan el análisis de las organizaciones desde una perspectiva novedosa que difiere de los pesados estudios macroeconómicos. Los procesos organizacionales son descritos a través de cuatro aspectos (ventanas) que permiten su comprensión. El primero es el de la organización formal. Este aspecto es descrito en los organigramas que surgen de nuestro contrato social llamado Constitución. Se establece la separación de poderes, se construyen los cimientos que soportarán la estructura del Estado y se redactan los enunciados que darán forma a la letra y al espíritu de las leyes que, de común acuerdo, regirán a los firmantes de ese pacto social, por derecho nacimiento o por propia elección vía naturalización.
El segundo aspecto es el de la organización presunta. Esta es la manera en la que la organización es percibida por gobernantes y gobernados. Para los que nos gobiernan, en términos generales, la administración del Estado es concebida como un período de cinco años, donde hay que resolver las necesidades personales y patrimoniales. Es el derecho de pernada que asiste a los invitados al festín político. La conocida pirámide de Maslow, que colocaba las necesidades fisiológicas humanas en la base y la autorrealización en la cumbre, es invertida. La necesidad fisiológica de seguridad, entendida como la acumulación de riqueza material, es el objetivo colocado en la cúspide . La realización personal y el reconocimiento que devienen de una pulcra gestión pública, son instaladas en el fondo de la pirámide. Los valores éticos son trastocados. Para los gobernados, es decir, el resto de la sociedad panameña, la organización presunta es percibida como una gran estafa donde los bribones medran y el producto del trabajo honrado se ve disipado en el pozo sin fondo de un Estado gordo, glotón y mendaz.
El tercer aspecto es el de la organización existente tal y como es revelada por la exploración y el análisis sistemático. Tenemos una administración estatal a medio camino de ninguna parte. Las políticas de libre mercado de una administración precedente son cambiadas por políticas populistas y proteccionistas en la siguiente. El aumento de gravámenes es sostenido. La administración pública es patrimonial. Periódicamente las arcas nacionales son asaltadas por tribus familiares y clanes políticos. El atraso educativo se mide por décadas y la administración del Estado se fragmenta en pequeños feudos donde campea el interés personal, gremial y político por encima del nacional.
El cuarto y último aspecto es el de la organización requerida. Lentamente la cultura cambia. Las exigencias de buen gobierno, la libertad de prensa, el periodismo de investigación, los mecanismos de participación ciudadana y la intolerancia hacia los delitos de cuello blanco irán cambiando las reglas del juego. Todo el germen de potenciales problemas está en la diferencia que va de la organización presunta a la organización existente. Los defensores de la visión sistémica para la solución de problemas sostienen que la estructura organizacional influye en la conducta de sus miembros. Distintas personas en la misma estructura tienden a producir los mismos resultados. Esto podría explicar el rápido desencanto ciudadano con las renovadas autoridades. Sun-Tzu, guerrero y filósofo de los Reinos Combatientes chinos, señaló las condiciones para el éxito de cualquier organización. Es básico seguir El Camino, que es inducir al pueblo para que tenga el mismo objetivo que sus dirigentes. Propuso políticas de gobierno como humanismo, honradez, valor, severidad y un claro sistema de recompensas y castigo. Esto es lo que exigimos para colocar, correctamente, las cuatro ventanas de nuestra casa común.
(*) Sacerdote católico, presidente del Acton Institute.
www.aipenet.com

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América