Cuidado con los juguetes
Como su nombre lo indica, el juguete debe ser un objeto atractivo con que se entretienen los niños o niñas. Sin embargo, algunos se pueden convertir en un peligro cuando no están de acuerdo con la edad de los niños. Por ejemplo, uno de piezas pequeñas es un peligro para un menor de un año, ya que puede introducirlas a su boca o nariz y provocarse una asfixia. Así mismo, aquellos objetos de cuerda larga, podrían hasta ahorcarlos. Y los que no están bien acabados y con puntas filosas, pueden causar cortaduras y lesiones en los ojos de los menores, si se les proporciona a temprana edad.
También aquellos construidos con materiales no resistentes al fuego pueden ser peligrosos.
Otros de los juguetes peligrosos, son los que producen ruidos fuertes, tales como pistolas y fulminantes, que pueden ocasionar daños auditivos si se accionan cerca del oído. Los eléctricos, mal construidos o utilizados impropiamente, pueden ocasionar quemaduras o sacudidas eléctricas. Usted debe enseñar a sus niños la utilización de los juguetes eléctricos con mucho cuidado y solamente bajo supervisión adulta.
Los anuncios de juguetes con diversas características que buscan captar la atención de los niños, se incrementan muy especialmente durante la temporada navideña, por lo que es importante no dejarse seducir por la gran cantidad de ofertas en el mercado. Recuerde que lo importante es el juego y el tiempo que usted ofrezca a sus hijos, y no la cantidad de juguetes sofisticados, caros y hasta peligrosos.
El juguete debe contribuir decisivamente en la formación física e intelectual del niño en aspectos como: aptitudes motrices, percepción visual y auditiva, lenguaje, conocimiento, memoria y creatividad.
En esta Navidad haga una buena selección de los juguetes.