Culpables de lo que pasó
Apenas se nombró la Comisión de la Verdad, pensé en el tiempo y recursos escasos que se darían a la misma. Creo que sus investigaciones deben apoyarse firmemente. Por ello me llamó poderosamente la atención que el 2 de abril, el New York Times citó a Ivan Radovanovic, un periodista y autor serbio, quien con motivo de la aprehensión de Slobodan Milosevic, ex presidente yugoslavo, dijo: "Cuando un dictador recibe un castigo, nos sentimos enfermos, ya que por muchos años él estuvo en el poder y nosotros también tenemos algo de responsabilidad por eso". (Esta es mi traducción libre de la cita).
Cavilé acerca de lo que hicimos o no para que la narcodictadura se extendiera por 26 largos años; si los que la respaldaron de verdad burdamente se aprovecharon de ella; si aquí en Panamá buscaremos la verdad como, por ejemplo, se intenta con Pinochet en Chile y Videla en Argentina.
He criticado al PRD porque fue el brazo político de la narcodictadura. Muchos de sus miembros son ricos, nuevos ricos o neo-oligarcas u ocupan posiciones políticas de relieve debido precisamente a que pelecharon de la narcodictadura. Y después que admito que debemos dejar el pasado y esperar que estos pelechadores cambien y dediquen sus esfuerzos a Panamá y no a su bolsillo, suceden casos como el de "mazo loco", quien ahora le quita el mote a su colega "tiro loco", que con astucia trata de pasar agachado. Es inevitable que a estas alturas las nuevas andanzas de "mazo loco" nos recuerden también las de su otro colega que en una ocasión impidió metralleta en mano que le inspeccionaran su carro debido a un presunto contrabando de licor de la Zona Libre.
Y así, muchos se beneficiaron y acomodarán por sus relaciones nepóticas y egoístas con los narcodictadores o simplemente porque doblaron la cerviz en busca de la papa. Aunque en estos momentos el ejemplo cumbre es el PRD, sabemos que la clase política toda está más que desacreditada. En los casos de aparente corrupción de altos funcionarios del presente gobierno, se podría decir irónicamente que el sopeteado camino al corregimiento de Iturralde tiene "cara-de-piña".
Aparentemente se está cocinando un divisionismo en el MOLIRENA que es el plato del día. Los otros partidos que apoyan al gobierno pasan agachados a su manera. Los verdes continúan con su política de sobrevivencia: METEN a uno de los suyos, por supuesto después que renuncia del partido, y METEN a otra partidaria, será como consuelo, en la vacante que dejó el primero. Al diablo con carreras y experiencia, si otros lo hacen... Los políticos corruptos de siempre son descarados, demagogos. Todos se arropan con la misma manta. La reserva moral de la patria no existe.
Reitero, la clase política está totalmente desprestigiada. Ellos deciden sobre reformas electorales, partidas circuitales, residuos y medios-cuocientes de la manera que les conviene. En gran medida, decidirán si van a promulgar una nueva constitución que no sea una colcha basada en la narcoimpuesta. Como los protagonistas son lo de menos, concéntrese, caro lector, en las acciones y situaciones nefastas para el país.
Tiene razón Ivan Radovanovic, hay muchos protagonistas culpables, pero nosotros también tenemos algo de responsabilidad. Nuestro complejo se expía exigiéndole cuentas a los culpables de verdad y dedicándonos todos a trabajar por Panamá. A la vez, impedimos que se continúe falseando la historia. Panamá es inmortal.
Cavilé acerca de lo que hicimos o no para que la narcodictadura se extendiera por 26 largos años; si los que la respaldaron de verdad burdamente se aprovecharon de ella; si aquí en Panamá buscaremos la verdad como, por ejemplo, se intenta con Pinochet en Chile y Videla en Argentina.
He criticado al PRD porque fue el brazo político de la narcodictadura. Muchos de sus miembros son ricos, nuevos ricos o neo-oligarcas u ocupan posiciones políticas de relieve debido precisamente a que pelecharon de la narcodictadura. Y después que admito que debemos dejar el pasado y esperar que estos pelechadores cambien y dediquen sus esfuerzos a Panamá y no a su bolsillo, suceden casos como el de "mazo loco", quien ahora le quita el mote a su colega "tiro loco", que con astucia trata de pasar agachado. Es inevitable que a estas alturas las nuevas andanzas de "mazo loco" nos recuerden también las de su otro colega que en una ocasión impidió metralleta en mano que le inspeccionaran su carro debido a un presunto contrabando de licor de la Zona Libre.
Y así, muchos se beneficiaron y acomodarán por sus relaciones nepóticas y egoístas con los narcodictadores o simplemente porque doblaron la cerviz en busca de la papa. Aunque en estos momentos el ejemplo cumbre es el PRD, sabemos que la clase política toda está más que desacreditada. En los casos de aparente corrupción de altos funcionarios del presente gobierno, se podría decir irónicamente que el sopeteado camino al corregimiento de Iturralde tiene "cara-de-piña".
Aparentemente se está cocinando un divisionismo en el MOLIRENA que es el plato del día. Los otros partidos que apoyan al gobierno pasan agachados a su manera. Los verdes continúan con su política de sobrevivencia: METEN a uno de los suyos, por supuesto después que renuncia del partido, y METEN a otra partidaria, será como consuelo, en la vacante que dejó el primero. Al diablo con carreras y experiencia, si otros lo hacen... Los políticos corruptos de siempre son descarados, demagogos. Todos se arropan con la misma manta. La reserva moral de la patria no existe.
Reitero, la clase política está totalmente desprestigiada. Ellos deciden sobre reformas electorales, partidas circuitales, residuos y medios-cuocientes de la manera que les conviene. En gran medida, decidirán si van a promulgar una nueva constitución que no sea una colcha basada en la narcoimpuesta. Como los protagonistas son lo de menos, concéntrese, caro lector, en las acciones y situaciones nefastas para el país.
Tiene razón Ivan Radovanovic, hay muchos protagonistas culpables, pero nosotros también tenemos algo de responsabilidad. Nuestro complejo se expía exigiéndole cuentas a los culpables de verdad y dedicándonos todos a trabajar por Panamá. A la vez, impedimos que se continúe falseando la historia. Panamá es inmortal.