De bases aeronavales et allí...
Parto del principio que todo país soberano tiene el derecho y la obligación de defender la integridad de su territorio nacional y aguas jurisdiccionales. No creo que ningún compatriota estará en desacuerdo conmigo. Nunca he estado satisfecho con la realidad de que dependemos de los estadounidenses para proteger nuestras aguas con la excusa de lucha contra el narcotráfico y protección del Canal. Esta situación va en contra de mi sentido de nacionalidad. Por esa razón estoy totalmente de acuerdo con la decisión de este gobierno de establecer bases aéreo-navales en puntos estratégicos de nuestras costas y mares. Confío en las palabras del gobierno que dichas bases estarán bajo el control de tropas panameñas. No excluyo la posibilidad de que existan acuerdos de colaboración y ayuda técnica con otros países, inclusive los gringos. Acepto como normal llegar a acuerdos formales de esa naturaleza entre países amigos, siempre y cuando no lesione nuestra nacionalidad. Como Embajador en Italia propicie la ayuda técnica del Arma de Carabineros de Italia para nuestra Policía. También existe una propuesta de Italia para el establecimiento de un red de radar en nuestras costas que aumentaría la detección de tráfico marítimo y aéreo ilegal; además de reforzar nuestra soberanía y reducir la dependencia en la Guardia Costera estadounidense para estos fines. Estimulo al nuevo gobierno en interesarse en ambos proyectos.
Por el otro lado, debo expresar mi opinión que considero un mito la pregonada desmilitarizacion de Panamá. Admitamos, lo que eliminamos fue el “militarismo”, que por definición es una corrupción del concepto profesional de militar de ejército. Es incurrir en actividades ajenas a sus funciones como es la toma del poder político por los militares.
Lo cierto es que a pesar de que nuestra Constitución prohíbe los ejércitos; contamos con ejércitos, salvo que los llamamos de otra manera; pero la intención y sus objetivos son militares en el sentido cabal de la palabra. Si aun lo dudan, basta solo ver el despliegue militar de nuestras fuerzas armadas en los desfiles y el orgullo que sentimos de verlos desfilar, inclusive usan niños mascotas para generar emoción. Como también lo vemos en el corte militar de los uniformes y la cadencia de marcha de los estudiantes.
(Continúa mañana).