De bases aeronavales et allí (II)
Nuestra Policía es militarizada, cuenta con equipos de corte bélico. ¿No son las Unidades Recoms, cuerpos elite de combate? La Guardia de Frontera o como se llame es un verdadero ejército. El SPI es otro, está lejos de ser solo un cuerpo de guardaespaldas. El Servicio Aéreonaval es el ejemplo más clásico de un cuerpo militarizado. ¿Por qué engañarnos? ¿Por qué continuar viviendo con el espejismo de que estamos libres de ejércitos? No sería mejor aceptar la realidad que son necesarios para garantizar nuestra integridad territorial que en tiempos modernos no se logra con palabras ni biombos; se logra con presencia militar en los mares, costas, fronteras y en todo el territorio nacional. Y no me vengan con el cuento de los ticos y los suizos, ambos países están preparados militarmente. Suiza cuenta con uno de los ejércitos más poderosos de Europa, el país entero es una fortaleza; toda su población está armada. Además no somos ni ticos ni suizos.
Tampoco el argumento de nuestra neutralidad. Con tanto loco terrorista y enemigo de los gringos que hay rodando por el mundo, no estoy muy seguro del afamado anillo de seguridad que nos da la neutralidad y “el paraguas del Pentágono”.
Reconozco el temor que tienen los panameños del “militarismo” considerando nuestra desagradable historia con los milicos criollos, pero ¿no acaso existe hoy el riesgo que nuestros varios ejércitos (que llamamos de otras formas) se tomen el poder? Son los únicos que poseen la capacidad bélica de hacerlo. ¿Por qué se portan correctamente? ¿Qué los detiene? Yo diría que es el hecho que los tiempos han cambiado. Existe otra conciencia en nosotros y en los cuerpos armados latino americanos.
Las lecciones de la historia ha hecho a los ejércitos de este Pueblo de América más profesionales y menos propensos a cometer los errores del pasado. El militarismo arcaico ha dado paso a ejércitos profesionales. Salvo Chávez, pero ese es una caso aparte, y lo de Honduras demostró mi tesis de que los militares ya no buscan el poder político. Además Mel Zelaya provocó su salida.
Por el otro lado, vivimos momentos difíciles en nuestra Región. No solo el narcotráfico debe preocuparnos. Soplan vientos de guerra entre los países vecinos del Sur. Crece el peligro en otras formas. ¿Qué vamos a hacer? ¿Nos protegerá nuestra neutralidad? ¿Estaremos condenados a que otros nos protejan? ¿Tendrán ellos el mismo interés en defender lo nuestro que los panameños? ¿Por qué no analizamos objetivamente el tema de defensa nacional apartándonos del espejismo de que no tenemos ejércitos?