default

De dirigentes liliputienses y ciegos




Si bien es cierto que en todas partes del mundo la educación está en crisis, conformarnos con ese aserto para justificar nuestros dolores nacionales, sería de tontos.
La globalización, que provoca el surgimiento de una poderosa e indomable sociedad de la información y del conocimiento, hace que todo esfuerzo de modernización parezca irrisorio. Sin que se vieran venir, nuevas formas de organización política, económica y cultural rodean al hombre de hoy, que parece incapaz de responder con velocidad y dinamismo.
¿En qué está pensando la actual dirigencia docente, que no se da cuenta de que el barco del futuro está zarpando, y de que quien no dé el salto se queda? ¿Por qué la modorra y la incapacidad de autocrítica en la universidad? ¿Qué país seremos dentro de cincuenta años si no hacemos algo hoy?
Expertos estadounidenses, por ejemplo, después de años de análisis y mucha consulta, determinaron que deben preparar a sus jóvenes en habilidades tales como la comunicación eficaz con otros, la tecnología computacional básica, el pensamiento crítico, y la capacidad para trabajar en grupos multiculturales o multiétnicos. Como debe ser, allá están tomando el toro por los cuernos.
Panamá, sin embargo, cayó en la trampa que le tendieron algunos discípulos del desconcierto, y en lugar de estar rumbo a la transformación educativa, estamos estancados en medio de una huelga docente. En vez de estar diseñando un nuevo modelo educativo, que permita que nuestros muchachos aprendan a aprender, y se interesen por adquirir cada vez más y nuevos conocimientos, estamos arrinconados en una batalla que nadie ganará, porque el enemigo es otro.
Una tarea inaplazable es romper el círculo vicioso que tiene a este país rehén de los falsos profetas. Están por todas partes; crecen como hierba mala y convierten cualquier montículo en tribuna. Lo peor es que se han tomado el país y llevan a la nación al despeñadero. Resulta curioso que será con educación de la buena que inmunizaremos al pueblo de este mal.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América