De elecciones y tendencies
Los estrechos resultados de las recientes elecciones en México repiten una situación que se vivió hace poco en Costa Rica, el margen con el que se obtiene el triunfo es tan precario, que las autoridades electorales no se atreven a declarar un triunfador en varios días. En las asambleas nacionales, el ganador de la Presidencia no cuenta con mayoría propia y la gobernabilidad depende de acuerdos en donde hay que escoger al adversario menos detestado para hacer alianzas. En Bolivia tampoco logró el Presidente Morales recibir el mandato absoluto para, según sus propias palabras, "refundar Bolivia". Morales se verá forzado a negociar y llegar acuerdos o a mostrar las garras dictatoriales que sus detractores temen que esconde bajo su poncho colorido. En el caso mexicano, la reticencia de López Obrador en conceder la elección y el llamado a llenar la plaza del Zócalo para "defender el triunfo", pudo desencadenar una confrontación violenta. Tal vez lo más prudente para evitar el caos, haya sido posponer el anuncio del ganador hasta hoy miércoles. La tendencia de triunfos electorales de la izquierda populista parece haber empezado a retroceder; incluso en aquellos casos en donde obtienen la primera mayoría no están logrando el control parlamentario. Está por verse si el compromiso de estos partidos de la izquierda populista con el sistema democrático sólo se mantiene cuando logran todos sus objetivos o podrán funcionar dentro del sistema ya sea cohabitando con una oposición no izquierdista o haciendo oposición responsable a un gobierno adverso. Queda pendiente la elección en Nicaragua, en donde la muerte del candidato Herty Lewittes deja el escenario sin un candidato de izquierda moderada con lo que la elección parece ser para que salga el menos malo.
Indicó que aunque liquiden la cooperativa, los obreros no van a abandonar esas tierras ni las plantaciones.
Indicó que aunque liquiden la cooperativa, los obreros no van a abandonar esas tierras ni las plantaciones.