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De equiparación, modernización y globalización


Las compañías administradoras de nuestros principales puertos solicitan al gobierno equiparar las condiciones que les permitan ser competitivos ante el mercado internacional, y así, solicitando la exoneración de impuestos acordados en los contratos leyes, poder utilizar esos dineros para modernizar y ampliar sus instalaciones, creando mayores fuentes de empleo e invirtiendo lo que correspondería a impuestos en el mismo sector, dejando para el futuro los pagos de éstos al gobierno central. El Gobierno ha considerado estas equiparaciones necesarias para proyectar los puertos en la competencia internacional.
Esto nos mueve a pensar e investigar acerca del concepto de equiparación, encontrando en el Diccionario Enciclopédico Salvat el siguiente significado: "Comparación, cotejo de una persona o cosa con otra, considerándolas iguales o equivalentes entre sí", situación de trato que solicitan actualmente las antedichas empresas, después de tener contratos leyes diferentes, siendo concedido por el gobierno basándose en el concepto de equidad, cuya definición es: "propensión a dejarse guiar por el sentimiento del deber o de la conciencia más bien que prescripciones legales".
Justicia Natural, por oposición a la ley positiva. Interpretación razonable de la ley; institución jurídica ya conocida por el antiguo Derecho Romano, que adapta la ley a la regulación de los intereses sociales, defendida en todo momento por cada sistema jurídico. La Ley por su fijeza ("los contratos ley"), no puede prever por adelantado los causes y relaciones que los intereses del grupo dominante adoptarán exacta y concretamente en el futuro, y la equidad contribuye a la adecuación de las leyes a aquellos causes e intereses. La equidad tiene una especial trascendencia en el régimen jurídico: "consiste en un sistema de reglas jurídicas fundadas principalmente en la conciencia del que aplica la ley" (el gobierno). "La equidad ha favorecido la formación y expansión de la teoría del Arbitrio Judicial, que otorga a los jueces (el gobierno) ampliar facultades para decidir según el criterio que consideren más imparcial o justo." Con esto concluyo que el Gobierno ha aplicado su criterio procurando actuar con justicia y en bien del país, promoviendo la inversión y el empleo. Pero el asunto de equiparaciones no debe parar en el trato con transnacionales millonarias, debe aplicarse en negocios de aparentemente menos envergadura, como son las viviendas y locales de alquiler y la empleomanía, que están distribuidas en gran número de empresas, que sumadas pueden generar más empleos y riquezas millonarias al país.
Para el "Casco Antiguo" se generaron normas con el fin de permitir su reconstrucción, restauración y activación para satisfacer el mercado turístico, comercial y de viviendas. Este trato especial al área con las razones de declararla monumento histórico, debe equipararse con todo el resto de la ciudad y en todas las ciudades del país. Debe incentivarse a todo propietario de inmueble o negocio sin distingo de ubicación. Debe equipararse las inversiones de viviendas y locales de alquiler que están construidos o se construyan en el país con las viviendas y locales comerciales "propios" edificados y vendidos por promotoras, bancos o financieras, que tienen, como garantía para su recuperación de inversión, la facultad de poder lanzar al inquilino que falta a su compromiso de pago y así buscar la alternativa de uno que sí cumpla y les permita continuar con su cadena de producción.
Vivimos en un país, que tiene vocación de servicio, y si para brindarlo mejor y más rápido es importante la ubicación en la macroregión, es también cierto que en la microregión de las ciudades la ubicación es importante ; de allí la necesidad de viviendas y locales de alquiler bien ubicados que brinden protección y ubicación que permitan poder dar servicio a tiempo en áreas de tránsito y producción, y donde se pueda obtener mano de obra expedita. Vivimos la globalización y liberalización del mercado, aunque a muchos nos duela en el bolsillo, y ello quiere decir que tenemos que modernizarnos, aceptando que globalización es equiparación, siendo parte del mercado la vivienda y locales de alquiler, productos como todos los otros, que equiparadamente deben estar a libre oferta y demanda.
En su editorial del 3 de julio "El aumento del Corredor Sur", El Panamá América menciona "en términos de ahorro de tiempo, que es dinero", se reconoce la riqueza generada por llegar rápido, siendo más generador de riqueza estar en el lugar próximo al trabajo sin necesidad de correr por carretera alguna gastando tiempo, viendo la necesidad de comparar y poder alternar entre "casa propia" y tiempo de vida propia.
En cuanto a las relaciones "obrero patronales" o "patronal obreros", también tenemos que hacer equiparaciones, observando que para tener mejor productividad y competitividad debemos tener relaciones "patronal obreros" equiparadas con las que se tienen entre los de otros países, que aún en nuestro medio, se hacen más competitivos por trabajar según sus códigos y costumbres sin aplicarse el código vigente que nos aplicamos entre connacionales. Si no modernizamos la Constitución y las leyes, por lo menos interpretémoslas dentro de la seguridad jurídica posible, otro tema necesario e importante por tratar.
(rgutierrez@cwp.net.pa)

101 años de Panamá América

 
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