De las licencias de conducir
Cuando la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre decidió concesionar a una empresa privada de capital extranjero, la expedición y renovación de las licencias de conducir vehículos automotores, una de los propósitos que se adujo fue el de agilizar el tortuoso trámite procurando, además, blindarlo contra la corrupción de tramitadores y escuelas de manejo que expedían, por unos cientos de dólares, licencias por doquier.
Puede ser que lo segundo se haya logrado; sin embargo, el proceso para la expedición y renovación de las licencias sigue siendo tan lento como cuando se hacía en la ATTT.
Los usuarios también se quejan de que a pesar de haberse duplicado el costo, subiendo de B/ 20.00 a B/ 40.00, la atención sigue siendo deficiente. Por último, a algún "genio" de la empresa SETRACEN, se le ocurrió "prohibir" que se acepten billetes de B/ 50.00 y B/ 100.00, cuando lo lógico sería que los cajeros, como ocurre en los bancos y empresas privadas serias, tomaran un curso de detección de billetes falsos. Ojalá corrijan estas deficiencias.